Mal año para Ethereum: análisis del 2016

La plataforma de contratos inteligentes Ethereum es una de las apuestas más interesantes del espacio de las criptomonedas y sin duda la más innovadora que ha surgido luego de la popularización de la tecnología blockchain. Catalogada como el “Bitcoin 2.0”, su propuesta lleva a un nivel superior la aplicación de las cadenas de bloques, sacándola del simple fin financiero y convirtiéndola en una plataforma mucho más versátil y con mayor alcance y utilidad en la industria.

Comandada por un genio de la programación como Vitalik Buterin, ha levantado el interés dentro y fuera del ecosistema gracias a su singular y ambiciosa propuesta: ser un súper computador global donde se ejecuten aplicaciones basadas en contratos inteligentes. Aunque todavía se sigue confundiendo con una criptomoneda más, la verdad es que Ethereum ha dado muestras bastante significativas es querer escapar de esta simple etiqueta; aun sufriendo los embates de la crítica no especializada.

Lanzada en el 2014 con una de las ICO’s más exitosas en el mundo de las criptomonedas, esta plataforma logró ganar estabilidad y confianza de forma rápida en la comunidad de usuarios. Luego de un 2015 bastante estable y donde se fue consolidando a nivel técnico, Ethereum entró con fuerza en este año con un buen pump en el precio de su tóken en los mercados y el lanzamiento de Homestead, la segunda versión de la plataforma.

Sin embargo, este empuje prometedor que se extendió hasta mediados del año, fue truncado drásticamente por el ataque a la Organización Autónoma Descentralizada (DAO); una de las propuestas más interesantes del año, que contó con gran apoyo financiero de la comunidad y que marcó en gran parte el destino de Ethereum en el resto del 2016.

Para visualizar mejor este vaivén de la plataforma, a continuación presento y analizo alguno de los hitos más importantes de Ethereum en el presente año:

Homestead, Consorcio R3, Microsoft Azure y crisis en Bitcoin

Estos factores en conjunto, marcaron la primera mitad del año para Ethereum; período en el que la criptomoneda ganó mucho valor en los mercados y llegó a registrar su máximo de 19$ en el mes de julio. También en cuanto a capitalización de mercado la plataforma logró su máximo histórico el poder de procesamiento de la red fue de significativo aumento desde el mes de marzo.

El lanzamiento de Homestead significó una inyección de confianza a la entonces moderada comunidad de usuarios y mineros. Adicionalmente, el apoyo corporativo de Microsoft -que incluyó Ethereum en su plataforma Azure- y del entonces recién conformado R3CEV, importante consorcio financiero y tecnológico, fueron sendos espaldarazos a la confianza de la plataforma que se tradujo en el aumento del valor de la criptomoneda en los mercados.

Del otro lado, Bitcoin empezaba a agudizar en su crisis por la escalabilidad de la red con el manifiesto de Mike Hearn, quien anunciaba su salida del grupo de desarrolladores de la criptomoneda y sentenciaba una vez más “la muerte de Bitcoin”. Este bajón sin duda generó que una parte de los usuarios “migrasen” hacia Ethereum, sumando mayor apoyo en hashrate, cantidad de nodos en ejecución y volumen de comercio del Ether (ETH) en las casas de cambio.

Si bien en estos meses Ethereum vivió quizás sus mejores tiempos en su corta historia, vale destacar que gran parte de la comunidad de usuarios, inversores y la prensa no especializada todavía catalogaba a este proyecto como una “criptomoneda” y no tanto como una “plataforma de contratos inteligentes”. Esto último estaría a punto de cambiar, aunque de manera bastante brusca y confusa.

Precio histórico del Ether (ETH) en dólares estadounidenses (USD)

La llegada de TheDAO y Ethereum Classic

Para nadie es duda que la propuesta de Organización Autónoma Descentralizada lanzada por Slock.it ha sido el proyecto más ambicioso y atractivo que apareció en el 2016, superando a otros de bastante impacto como CounterParty y Zcash.

Aun así, sería justamente esta organización la que cambiaría el rumbo positivo de Ethereum en el 2016 al ser víctima de un ataque que puso en riesgo más de 60 millones de dólares en Ethers (ETH). Si bien ya habían sido alertados los creadores de la DAO de diversas vulnerabilidades en su código fuente, las correcciones no fueron ejecutada y así se llevó a cabo un ataque que era legalmente permitido por TheDAO, puesto que “La Ley es el Código”.

El suceso, colocaría en total alerta no solo a la comunidad de usuarios de TheDAO, sino a los de Ethereum y los de la comunidad de criptomonedas en general. No obstante, sería la intervención del equipo de desarrolladores de Ethereum -liderado por el mismísimo Vitalik Buterin- quien tomaría una arriesgada decisión que cambiaría el destino de la DAO y del proyecto Ethereum.

El 20 de julio se ejecutaría un polémico y muy debatido hardfork que posteriormente daría cabida a Ethereum Classic, la cadena de bloques destinada a “morir” que en cambio se resistió y logró restar una importante cantidad de usuarios, poder de procesamiento y apoyo de parte de casas de cambio y desarrolladores de software.

El ataque a TheDao y la mencionada bifurcación, afectarían a corto plazo a Ethereum no solo en el precio de la criptomoneda -que se desplomó hasta los 11$- sino también a mediano plazo debido a los constantes debates filosóficos que surgieron con el tema de la descentralización e inmutabilidad de los registros en la cadena de bloques.

Aquí cabe un paréntesis importante para resaltar algo que sucedía tras bastidores y fuera de las cámaras, pero que claramente los hechos hablaron mucho más que las palabras: Ethereum se consolidaba como plataforma de contratos inteligentes y no como simple criptomoneda.

Si bien entre las razones para aplicar el hardfork se encontraba evitar la pérdida monetaria de los usuarios de la DAO, Ethereum demostró con esta bifurcación que es una plataforma dispuesta a realizar las modificaciones que sean necesarias para garantizar la estabilidad de su red y la confianza de al menos la mayoría de sus usuarios en el proyecto. Algo que hasta ahora se había resulto de otra manera en Bitcoin cuando la comunidad sufrió fuertes golpes, como el del caso MtGox.

Al ejecutar el hardfork, los desarrolladores de Ethereum ponderaron la tranquilidad de sus usuarios por encima de la inmutabilidad de su cadena de bloques. Y a pesar de la falta de consenso en la votación, factor que se tradujo en la aparición de Ethereum Classic, el equipo comandado por Buterin demostró que mantienen los valores de una criptomoneda, pero que son manejados de una manera ligeramente distinta.

Hashrate histórico de la red Ethereum

Ataques DDoS y fallas de sincronización entre clientes

Todavía no superados los temas de TheDAO y Ethereum Classic, aunque éstos ya un poco fuera de foco, la blockchain de Ethereum tuvo que enfrentar ataques de spam que le obligaron a planificar dos nuevas bifurcaciones. Una de ellas para cambiar la política de comisiones por transacciones y contratos inteligentes, y la otra para borrar los registros de la blockchain llenos de transacciones vacías y contratos defectuosos.

Fue en este proceso donde las dificultades técnicas que supuso realizar tales bifurcaciones le pasarán factura al equipo de desarrolladores de Ethereum, cuando se evidenció que los hardforks no resultaron tan eficientes como se esperaban, al menos a corto plazo. Además, la falta de sincronización entre los clientes Parity y Geth causarían fallas en la red durante algunos días que afectaron a muchos usuarios y casas de cambio.

Dichas situaciones terminarían con aumentar la incertidumbre en el futuro de la red y por ende la caída del valor de la criptomoneda en los mercados (actualmente por debajo de los 8$). Este comportamiento negativo inclusive apunta a mantenerse hasta inicios del 2017.

Ethereum a futuro

A pesar de este 2016 lleno de contratiempos para Ethereum, la plataforma sigue viva y cuenta con una buena cuota de confianza en comparación con muchos otros proyectos. Además, el apoyo que ha tenido Vitalik Buterin y el equipo de desarrolladores de parte de inversores y expertos como Emin Gun Sirer, reflejan el interés y la apuesta de importantes actores del ecosistema en dicha plataforma.

Aun con la aparición de Rookstock, plataforma de contratos inteligentes en la blockchain de Bitcoin, y de otras plataformas similares como Synereo, Expanse y otras; sigue siendo Ethereum la que más confianza recoge en el ecosistema y por la cual todavía muchos esperan, incluyéndome, que logre reponerse lo más rápido posible de este “bajón” que luce ser más mediático que técnico.

Lo que sí no podemos negar, es que el 2016 fue año bastante accidentado donde las decisiones tomadas no siempre fueron las mejores, aun cuando se hayan realizado con el apoyo mayoritario de la comunidad de usuarios.

A mi juicio, Ethereum debe apostar por una campaña mediática que acompañe las mejoras en su plataforma de contratos inteligentes y la actualización de su entorno de programación; ambas tareas pendientes que ya han sido mencionadas por el equipo de desarrolladores como prioridades para el futuro. Solo será el tiempo y el trabajo del grupo comandado por Buterin los que hablarán por Ethereum en el 2017.