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Gustavo Godoy
Escrito por Gustavo Godoy,Redactor de plantilla
Fernando Quirós
Revisado por Fernando Quirós,Editor de plantilla

¿Por qué BlackRock no ve a Bitcoin como una moneda?

BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, duda que Bitcoin pueda funcionar como una moneda de uso diario. ¿Qué argumentos tiene para ello?

¿Por qué BlackRock no ve a Bitcoin como una moneda?
Opinión

Muchos inversores ven en Bitcoin una oportunidad de obtener grandes beneficios, mientras que otros lo consideran una forma de protegerse de la inflación y la devaluación de las monedas tradicionales. Sin embargo, ¿es Bitcoin realmente una moneda? ¿O es solo un activo especulativo?

La respuesta a esta pregunta no es sencilla, ya que depende de cómo definamos lo que es una moneda. Una moneda, por lo general, es cualquier medio de pago generalmente aceptado que sirve como unidad de cuenta y medida de valor. Claro que, si tomo una roca y alguien me la acepta como forma de pago, eso no quiere decir que mi roca se considere moneda en todas los contextos. En el contexto de las grandes instituciones, es sensato asumir que “moneda” es dinero fiat, o sea, una moneda emitida por un estado.

Por ejemplo, el oro en el pasado ha sido usado como moneda, pero ya no lo es. ¿Pero qué es el oro, entonces? Es un metal. Claro que ese metal se puede usar como medio de pago, unidad de cuenta y medida de valor. ¿Por qué, si tiene esas características, no se considera dinero? ¿Qué pasó con el oro? Antes era una moneda y ahora no.

El oro tiene una serie de desventajas como moneda, que llevaron a su abandono como forma de pago generalizada en la mayoría de los países del mundo. Estas desventajas son las siguientes:

El precio del oro es volátil, lo que significa que puede fluctuar significativamente en un corto período de tiempo. Esto puede dificultar su uso como moneda de curso legal, ya que los comerciantes y consumidores no quieren que el valor de su dinero cambie constantemente.

La escasez del oro en muchos casos tuvo un impacto negativo en la actividad económica. Al haber menos oro disponible, el dinero se vuelve más caro y se reduce la oferta monetaria. Esto puede provocar deflación, es decir, una caída generalizada de los precios y de la demanda. La deflación puede desincentivar la inversión y el consumo, y generar recesión y desempleo. El abandono del patrón oro no es un capricho histórico. Fue algo que se consideró necesario. De hecho, los defensores de un retorno al patrón oro en estos momentos son una pequeña minoría.

Ahora bien, Bitcoin es un proyecto ciudadano y descentralizado que se presenta como una moneda alternativa. Sin embargo, la mayoría lo usa como activo de inversión. Eso sucede porque al ser un activo escaso estimula la acumulación y desalienta el gasto. Los inversores lo quieren porque esperan ganar dinero con el aumento de su precio en el tiempo. Entonces, muchos pueden ver a Bitcoin del mismo modo que ven a un coleccionable. Lo que se compra esperando que su precio suba. El dólar, por ejemplo, se compra por otras razones.

BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, llama a Bitcoin: “activo digital”. Su CEO, Larry Fink, dijo en una entrevista que “no creo que vaya a ser nunca una moneda. Creo que es una clase de activo”. Si Bitcoin es un proyecto de los usuarios para los usuarios, lo que opine un usuario de la talla de BlackRock seguramente tiene mucha relevancia para el futuro. ¿No lo creen?

Por supuesto, no todos los expertos están de acuerdo con Fink. Algunos creen que Bitcoin tiene el potencial de convertirse en una moneda global aceptada. Señalan que Bitcoin es cada vez más utilizado por los comerciantes y que su adopción está creciendo en todo el mundo. Además, destacan que Bitcoin tiene algunas ventajas como moneda, que son las siguientes:

Bitcoin es resistente a la censura, lo que significa que nadie puede impedir o controlar su uso. Esto le da a los usuarios una mayor libertad y privacidad, y les permite escapar de la interferencia de los gobiernos y los bancos centrales.

Bitcoin es transparente, lo que significa que todas las transacciones son públicas y verificables. Esto le da a los usuarios una mayor confianza y seguridad, y les permite evitar el fraude y la corrupción.

Bitcoin es divisible, lo que significa que se puede fraccionar en unidades muy pequeñas. Esto le da a los usuarios una mayor flexibilidad y precisión, y les permite adaptarse a las necesidades de cada situación.

Bitcoin es una criptomoneda que ha experimentado un crecimiento espectacular en los últimos años, alcanzando máximos históricos en el mercado. Pero, ¿qué significa esto para los usuarios de Bitcoin? ¿Están utilizando Bitcoin como una forma de pago alternativa o como un activo de inversión? Una forma de averiguarlo es comparar la popularidad de las búsquedas en Google de “Precio de Bitcoin” y “Pago con Bitcoin”. Esto nos puede dar una idea de si los usuarios están más interesados en la especulación o en el uso práctico de Bitcoin.

En el caso de Bitcoin, siempre es mejor ver lo que se hace con Bitcoin que lo que se dice de Bitcoin. Porque con frecuencia la brecha entre lo que se dice y lo que se hace es grande. Y lo que se hace con Bitcoin nos muestra que todavía tiene muchos retos que superar para ser considerado una moneda plenamente funcional. Estos retos son los siguientes:

La volatilidad de Bitcoin es aún mayor que la del oro, lo que lo hace muy arriesgado e impredecible. Esto puede desanimar a los usuarios a usarlo como medio de pago, ya que no saben cuánto valdrá su dinero al momento de gastarlo o recibirlo.

La escasez de Bitcoin es aún más extrema que la del oro, lo que lo hace muy limitado y exclusivo. Esto puede generar desigualdad y elitismo entre los usuarios, ya que solo unos pocos pueden acceder a él. Además, puede provocar una deflación aún más severa que la del oro, lo que puede frenar el crecimiento económico.

La complejidad de Bitcoin es aún mayor que la de cualquier otra moneda, lo que lo hace muy difícil y costoso de usar. Esto puede desalentar a los usuarios a adoptarlo, ya que requiere de conocimientos técnicos y de infraestructura especializada. Además, puede generar problemas de escalabilidad y seguridad, lo que puede afectar el rendimiento y la confiabilidad de la red.

Por lo tanto, podemos concluir que Bitcoin no es una moneda en el sentido estricto de la palabra, sino más bien un activo digital que tiene algunas características monetarias. Esto no quiere decir que Bitcoin no tenga valor o que no pueda ser útil para algunos fines. Solo quiere decir que Bitcoin no cumple con todos los requisitos que se esperan de una moneda de curso legal.

Bitcoin es un fenómeno complejo, que genera muchas dudas y debates. No hay que reducir el debate a una sola narrativa o a una solo definición. Hay considerar todos los puntos de vista. 

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

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