El estado de Delaware ha aprobado las enmiendas de la ley estatal que haría explícito el derecho de negociar acciones en una cadena de bloques.

Las medidas fueron parte de una serie más amplia de enmiendas que legalmente pueden reconocer cualquier número de registros almacenados en una cadena de bloques.

Una fuente cercana indicó que el proyecto de ley se aprobó casi con unanimidad, con un único voto en contra. El voto es considerado como el obstáculo final para la adopción estatal, después de la aprobación del proyecto de ley en el Senado a principios de mes.

El presidente de la sección de derecho corporativo de la asociación de abogados de Delaware, Matthew O'Toole, destacó que espera que el gobernador del estado, John Carney, firme la ley para finales de julio, con fecha efectiva a partir del primero de agosto.

Las enmiendas a la legislatura en el estado de Delaware, donde hay más empresas ya establecidas que residentes, podrían tener implicaciones muy lejanas a la forma en que las compañías se cotizan en el futuro.

Desarrollado bajo la estrecha guía de Marco Santori, de Cooley LLP, y Caitlin Long, de Symbiont, se espera que la iniciativa allane el camino para la emisión a gran escala de acciones en una cadena de bloques.

Mediante el comercio de acciones en una cadena de bloques o libros distribuidos similares, los intermediarios que se benefician a lo largo de los pasos que existen actualmente entre compradores y vendedores de acciones, podrían ser cortados del proceso. Esto se traduciría en tiempos de liquidación significativamente más rápidos.

El proyecto de ley fue presentado el año pasado por el gobernador anterior, Jack Markell, a raíz de las solicitudes hechas por varias compañías para la legislación. La idea es hacer explícita la legalidad de tales emisiones.

Representantes de Symbiont’s Long declararon lo siguiente acerca de los posibles beneficios de las enmiendas:

“Este proyecto asumirá el liderazgo en servicios de registro corporativos, al permitir la digitalización de extremo a extremo para la administración de valores. Los bancos están ansiosos por emplear los procedimientos automatizados de presentación que permiten los impuestos sobre garantías”.