¿Recuerdas cuando el mundo de las criptomonedas era un lugar lleno de aventuras, rebeldía y sueños libertarios? Cuando los héroes se llamaban John McAfee o Roger Ver y nos prometían una utopía donde el Estado y la economía estarían separados para siempre.

Pues bien, esos tiempos han quedado atrás. Ahora, lo que nos preocupa es cómo afectan las decisiones de la Fed al precio de Bitcoin. Ahora, cada vez que BlackRock dice algo, todos escuchamos atentamente. Ahora, somos más pragmáticos, más realistas, más maduros.

¿Qué ha pasado? ¿Hemos perdido el espíritu original? ¿Nos hemos vendido al sistema? No, simplemente hemos evolucionado. Hemos comprendido que las criptomonedas no son solo una forma de protesta, sino también una oportunidad de innovación, de inclusión, de progreso. Hemos aprendido a adaptarnos al entorno, a colaborar con otros actores, a aprovechar las ventajas que nos ofrece el mercado.

¿Qué piensas de BlackRock? ¿Es una empresa que te inspira confianza o desconfianza? ¿Es una aliada o una enemiga? ¿Es una benefactora o una explotadora? La respuesta no es fácil, porque depende de a quién le preguntes.

Para algunos, BlackRock es una empresa responsable y eficiente que ayuda a los inversores a generar rendimientos. Es la mayor gestora de fondos del mundo, y eso no es casualidad. Tiene un equipo de profesionales que sabe lo que hace, y que utiliza las mejores estrategias de inversión para maximizar los beneficios de sus clientes.

Para otros, BlackRock es una empresa poderosa e influyente que domina los mercados financieros. Es un accionista importante en muchas empresas, y eso le da mucho poder. Puede influir en la gestión de esas empresas, y a veces lo hace para favorecer sus propios intereses, en lugar de los intereses de los accionistas o los consumidores.

Y para otros, BlackRock es una empresa que contribuye a la desigualdad económica. Es un inversor importante en activos inmobiliarios, y eso hace que los precios de la vivienda suban. Esto perjudica a las personas de bajos ingresos, que tienen más dificultades para acceder a una vivienda digna.

Las opiniones sobre BlackRock son variadas y contradictorias. Algunos la ven como una amiga, otros como una enemiga, y otros como una ambigua. Lo que está claro es que BlackRock es una empresa que no deja indiferente a nadie. 

Ahora bien, resulta que BlackRock le ha echado el ojo a Bitcoin. ¿Qué significa esto para el mercado cripto? Pues puede significar muchas cosas, dependiendo de cómo lo mires. Por un lado, puede ser una buena noticia, porque si BlackRock invierte en Bitcoin, puede darle más confianza y prestigio a la criptomoneda. Además, puede aumentar la demanda y el precio de Bitcoin, lo que puede beneficiar a los que ya tienen algunos.

Por otro lado, puede ser una mala noticia, porque si BlackRock invierte en Bitcoin, puede alterar el equilibrio y la dinámica del mercado cripto. Además, puede aumentar la competencia y la presión sobre Bitcoin, lo que puede perjudicar a los que quieren comprar algunos.

Y, por último, puede ser una noticia indiferente, porque, al fin y al cabo, BlackRock es solo una empresa más, que tiene sus propios intereses y objetivos. No es ni un salvador ni un villano, sino un actor más. Lo que realmente importa es cómo se regula y se usa Bitcoin, y cómo se beneficia la sociedad de él.

En fin, la llegada de BlackRock al mercado cripto es una señal positiva, negativa o neutra, según se mire. Lo que está claro es que es una señal de que el mercado cripto está creciendo y evolucionando, y que hay que estar atentos a sus cambios y oportunidades.

¿Te acuerdas de la Fed? Sí, ese banco central de Estados Unidos que sube y baja los tipos de interés como si fueran las luces de un árbol de Navidad. Pues resulta que la Fed ha decidido hacer una pausa y quizás bajar los tipos de interés el próximo año. Esto quiere decir que el dinero será más fácil y barato de conseguir, lo que suele alegrar a los inversores.

¿Y sabes quién se ha alegrado mucho? BlackRock. BlackRock ha dicho que la decisión de la Fed es una “luz verde” para los inversores, y que podría beneficiar a las criptomonedas y a las acciones relacionadas con ellas.

La Fed tiene el poder de cambiar la política monetaria, es decir, de ajustar la cantidad de dinero que circula en la economía. Y eso afecta a todo el mundo, especialmente a los que invierten en activos riesgosos.

¿Cómo? Pues muy sencillo: si la Fed reduce la política monetaria, significa que hay menos dinero disponible, y eso hace que los activos riesgosos se vuelvan menos atractivos, porque tienen más riesgo y menos rentabilidad. Pero si la Fed aumenta la política monetaria, significa que hay más dinero disponible, y eso hace que los activos riesgosos se vuelvan más atractivos, porque tienen más rentabilidad y menos riesgo.

Ahora bien, la Fed no cambia la política monetaria de un día para otro, sino que va dando pistas de lo que va a hacer en el futuro. Y eso genera expectativas en los inversores, que se ponen nerviosos y empiezan a comprar o vender activos riesgosos según lo que creen que va a pasar. Por ejemplo, si esperan que la Fed aumente la política monetaria el año que viene, se ponen muy contentos y compran activos riesgosos hoy, porque piensan que mañana valdrán más. Y eso hace que los precios suban. 

¿Qué significa esto para el mercado cripto? Pues que podría aumentar la demanda y el precio de Bitcoin y otras criptomonedas, así como de las empresas que se dedican a ellas, como Coinbase, MicroStrategy o Marathon Digital. Además, podría facilitar el lanzamiento de los ETF de Bitcoin.

En resumen, la Fed ha dado un regalo anticipado a los inversores, y esto podría ser una buena noticia para el sector. Pero también hay que tener cuidado, porque este mercado es muy cambiante y arriesgado. Pero, ¡BlackRock, te escuchamos con gran atención!

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.