Bitcoin es una “animal raro” dentro del mundo de la tecnología y en los espacios económicos. Combinando propiedades de redes peer-to-peer, hashes criptográficos, libro de registros público y distribuido, protocolo con modificación consensuada y emisión de monedas limitada y programada; no hay duda que la criptomoneda ha hecho que muchísimas personas deban expandir sus paradigmas para poder comprenderle de mejor manera.
Muchas son las ventajas a nivel tecnológico la tecnología de Bitcoin (hoy llamada tecnología blockchain) ha introducido en este campo, levantando interés en muchas empresas e inversores de varios sectores de la industria y sociedad actual. Pero en materia económica, la moneda digital bitcoin había tenido hasta ahora una mirada general de incertidumbre, ignorancia y hasta rechazo por parte de las especialistas y las sociedades en general. Algo que poco a poco ha venido cambiando.
Desde que se presentaron los parámetros de emisión de las monedas, las pocas personas que identificaron el patrón deflacionario de bitcoin de inmediato supieron que el comportamiento natural del precio de cada BTC aumentaría con el pasar del tiempo, esto por supuesto confiando en que la tecnología encontraría utilidad y posteriormente adopción en algún nicho de mercado.
Debido a la escasez programada de criptomonedas y la creciente dificultad de minado de éstas con el pasar del tiempo, el precio del bitcoin en los mercados ha correspondido con las proyecciones económicas esperadas –aunque por supuesto incluyendo diversas burbujas, caídas y estancamientos producto de fenómenos externos e internos de la red. Pero una característica es constante y cada vez más reconocida: el precio de bitcoin en los mercados aumenta con el pasar del tiempo.
Bitcoin como reserva de valor
Muchos fueron las personas que se iniciaron en los primeros días de esta tecnología como mineros, y algunos de ellos pudieron identificar su potencial a tiempo para convertirse en inversores en startups bitcoin y así aumentar el monto de sus carteras. Pero más allá de estos early adopters, el grueso de la sociedad sigue sin conocer a Bitcoin como tecnología y como moneda, aunque cada vez se unen más personas a este mundo atraídos justamente por el comportamiento del precio de la criptomoneda.
Acorde a un estudio de la agencia británica Magister Advisors, las predicciones apuntan a que para el año 2030 bitcoin logre convertirse en la sexta moneda de reserva más usada en todo el planeta, gracias a la solidez que ésta posee y la creciente adopción y popularidad. Y si tomamos en cuenta que bitcoin fue la moneda con mejor desempeño a escala global en el año pasado con un crecimiento de 35% de su valor, no es para nada descabellado hacer estas proyecciones.
Todos estos datos son conocidos por un buen porcentaje de entusiastas de Bitcoin y las criptomonedas, pero… ¿y fuera de este ecosistema? Seguramente no, aunque las últimas caídas en los mercados financieros y la inestabilidad de la economía global cada vez lleva a los ciudadanos a buscar nuevas alternativas para resguardarse ante los eventos que van apareciendo. A pesar de que el Oro y los metales preciosos siguen siendo los preferidos, no hay que poner en duda de que bitcoin gana cada vez mayor relevancia como moneda de reserva y que se ha visto reflejado en el movimiento de su precio en los mercados.
Los resultados electorales del referéndum del Brexit en Reino Unido y la reciente elección de Donald Trump como próximo Presidente de Estados Unidos, fueron ejemplos claros de los efectos que el precio del bitcoin está presentando debido a la influencia de factores externos a la red, la comunidad y el ecosistema financiero de las criptomonedas. ¿Una clara razón de que cada vez más personas miran a bitcoin como alternativa de resguardo de capital? Seguramente que sí. Aunque por supuesto con volúmenes no tan grandes como los que se manejan en los mercados financieros tradicionales.
No obstante, los efectos más notables podemos verlos cada vez que el gobierno chino ha realizado devaluaciones a su moneda nacional: el Yuan. Gracias a la gran popularidad que posee Bitcoin en este gigante asiático, es bastante utilizado como moneda de reserva y pasarela de remesas para protegerse ante tales devaluaciones de la moneda fiduciaria china. Inclusive, en el presente año las subidas más importantes del precio de bitcoin han sido principalmente producto de estos movimientos del sistema financiero chino, que posteriormente se traslada a Bitcoin una parte de ella en busca de refugio de capitales.
Las ventajas de Bitcoin como moneda de reserva
Tal como mencionaba al inicio, al ser Bitcoin un “animal raro” que combina propiedades económicas y tecnológicas hasta ahora no presentes en otro activo económico o pasarela de pagos, es claramente no solo una opción atractiva, sino realmente la mejor.
El comportamiento alcista, a mediano/largo plazo, de la moneda en los mercados hace de ella un activo confiable; y la seguridad, privacidad, rapidez y accesibilidad de su tecnología son todavía más puntos a favor que terminan por inclinar la balanza a favor de Bitcoin ante otras alternativas d resguardo como el oro, metales preciosos o acciones en la bolsa de valores.
Además, la naturaleza descentralizada de esta tecnología que se despega del control de bancos, estados y corporaciones, hace de Bitcoin un recurso todavía más útil puesto que cualquier persona puede hacer uso de ella y resguardar sus capitales con facilidad –inclusive aquellas no bancarizadas.
El uso de Bitcoin como moneda de reserva quizás no sea el más popular en la utilidad, pero no podemos decir que no sea el más empleado, puesto que una gran cantidad bitcoins yace inmóvil en miles de carteras en la blockchain. Y aunque pudiésemos dar por perdidos muchos de ellos, las probabilidades de que pertenezcan a los early adopters, inversores y usuarios comunes que desean proteger sus capitales y garantizar ahorros para su futuro, son bastante altas.
En el ecosistema se cree que Bitcoin con el tiempo dejará de ser usada como una moneda de especulación para convertirse en una red de pagos global. Aun así el diseño económico de Bitcoin promete que la constante adopción y la reducción progresiva de la emisión de monedas harán que el precio de los bitcoins en los mercados vaya en aumento. Más que razones de peso para confiar en la criptomoneda como moneda de reserva a mediano y/o largo plazo.