Los riesgos de impacto ambiental debido a la minería de Bitcoin han sido ampliamente promocionados, pero un informe reciente indica que el daño real de la minería de Bitcoin puede ser mucho menor que el asociado con las monedas fiduciarias y otras industrias.

Los centros de datos, la extracción de oro y la producción de efectivo consumen sustancialmente más energía que la minería Bitcoin.

El informe indica que el consumo anual de energía de la minería de Bitcoin es de 8,27 teravatios-hora por año, más que Irlanda y otras naciones pequeñas. Sin embargo, este número es en realidad solo la octava parte de lo que los centros de datos en los EE. UU. consumen anualmente, y la producción mundial de monedas fiduciarias es de 11 teravatios por hora al año.

La extracción de oro quema 132 asombrosos teravatios por hora al año. Además, estas cifras ni siquiera incluyen la enorme cantidad gastada en bóvedas, bancos, sistemas de seguridad y más para mantener el efectivo físico y el metal precioso a salvo.

Miedo, incertidumbre y dudas

El impacto ambiental de la minería Bitcoin ha sido promocionado ampliamente, particularmente por aquellos que lo consideran una moneda no legítima, pero parece que estas acusaciones son más por miedo, incertidumbre y duda (FUD) que hechos reales.

Estos informes no toman en consideración los costos reales de otros tipos de producción de valor, todos los cuales consumen recursos. De hecho, Bitcoin consume menos energía que sus equivalentes no digitales.