Bitcoin se encuentra en un momento de incertidumbre. Desde hace un tiempo, su precio ha oscilado lateralmente, sin mostrar una tendencia clara al alza o a la baja. Sin embargo, muchos temen que es poco probable que esta situación se prolongue indefinidamente. Los mercados financieros, y especialmente el de las criptomonedas, son inherentemente volátiles. Tarde o temprano, el precio de Bitcoin experimentará un movimiento significativo, ya sea una subida o una bajada. Es importante recordar que las criptomonedas son inversiones de alto riesgo y que su valor puede fluctuar considerablemente en cortos periodos de tiempo. En otras palabras, lo inevitable está a la vuelta de la esquina, y solo el tiempo dirá si es para bien o para mal.

Ahora bien, la incertidumbre es el pan de cada día en el mundo de las inversiones, especialmente en mercados tan volátiles como Bitcoin. La falta de una bola de cristal nos deja a todos en una posición delicada. Si el precio de un activo como Bitcoin baja, los inversores que ya tienen una posición ven cómo disminuye el valor de su inversión. Por otro lado, si el precio sube, aquellos que no se han posicionado pierden la oportunidad de obtener ganancias. Esta dualidad crea una tensión constante, una especie de danza sobre huevos, donde cualquier movimiento puede tener consecuencias significativas. Es como caminar sobre hielo delgado, sin saber si en el siguiente paso nos hundiremos o seguiremos avanzando. La incertidumbre no solo genera ansiedad, sino que también nos obliga a tomar decisiones difíciles con información limitada. ¿Cómo solucionamos ese dilema?

La única solución para tomar decisiones en contexto de alta incertidumbre es confiar en las probabilidades. La incertidumbre es un factor inherente a muchas decisiones, especialmente en el mundo de las inversiones. Cuando la información es escasa o contradictoria, las probabilidades se convierten en nuestra mejor herramienta.

Al analizar, lo ideal es recopilar toda la información disponible y evaluarla de la manera más objetiva posible. En este contexto, adoptar un enfoque probabilístico nos permite tomar decisiones más informadas. Es como predecir el clima: los meteorólogos analizan una gran cantidad de datos históricos y actuales para estimar la probabilidad de lluvia. Si existe un 60% de probabilidad de precipitaciones, lo más sensato es salir con un paraguas y cancelar actividades al aire libre. De manera similar, en el mundo de las inversiones, podemos utilizar modelos estadísticos y análisis de escenarios para estimar la probabilidad de diferentes resultados y tomar decisiones en consecuencia. Al hacerlo, no eliminamos el riesgo, pero sí lo gestionamos de manera más efectiva.

Las probabilidades nos ofrecen una forma estructurada de lidiar con la incertidumbre. Al asignar valores numéricos a los posibles resultados, podemos comparar diferentes opciones y tomar decisiones más racionales. Sin embargo, es importante recordar que las probabilidades no son una garantía del futuro. Siempre existe un margen de error y lo inesperado puede ocurrir.

Calcular las probabilidades de la evolución del precio de Bitcoin no es sencillo. Es un proceso complejo que requeriría un análisis profundo y detallado. Sin embargo, podemos simplificar este concepto para entenderlo mejor. Lo primero es identificar la tendencia. En el caso de Bitcoin, una forma sencilla de hacerlo es observando las líneas de tendencia en un gráfico. En particular, las medias móviles de 20, 50 y 200 días son muy útiles. La inclinación de estas líneas nos da una idea general de si el precio está subiendo, bajando o consolidándose.

Gráfico diario BTC/USD. Fuente: Coinmarketcap

En este momento, las medias móviles simples de 50 y 20 días muestran una tendencia bajista. Esto indica que, en el corto plazo, el precio ha estado disminuyendo. Por su parte, la media móvil de 200 días, que suele considerarse un indicador a largo plazo, está perdiendo su pendiente alcista y mostrando señales de lateralidad. Esto sugiere que la fuerza que impulsaba al precio hacia arriba se está debilitando. Podríamos decir que el sentimiento general a largo plazo es menos optimista. Además, la inclinación de las medias móviles bajistas genera preocupación y aumenta la incertidumbre en el mercado. Esta situación sugiere que los inversores son cautelosos y podrían estar dispuestos a vender sus activos, lo que podría ejercer una mayor presión sobre los precios.

Si bien las medias móviles son una herramienta útil, no son la única que debemos considerar. Al igual que al predecir el clima, podemos analizar datos estadísticos y hacer proyecciones, pero siempre habrá factores impredecibles. Por ejemplo, si el pronóstico indica un 80% de probabilidad de sol, pero al mirar por la ventana vemos un cielo cada vez más nublado, es razonable ajustar nuestras expectativas.

En el caso de Bitcoin, la situación actual presenta muchas señales contradictorias. Por un lado, la Reserva Federal (Fed) podría bajar las tasas de interés, lo que históricamente ha tenido un impacto positivo en los activos de riesgo como las criptomonedas. Sin embargo, se espera que estos recortes sean graduales, y se podría necesitar un recorte más drástico del esperado de 0.25% para experimentar un cambio significativo hacia un optimismo. Por otro lado, la creciente preocupación por una posible recesión económica aumenta la incertidumbre. En fin, aunque existen diversas señales, la balanza se inclina hacia la incertidumbre. En este contexto, una estrategia conservadora de "esperar y ver" podría ser la más prudente para muchos inversores en Bitcoin. Lo que, por supuesto, podría acentuar el letargo actual. O sea, podemos seguir bajando lentamente.

Por supuesto, si bien las señales actuales apuntan hacia una mayor cautela y posibles correcciones, siempre existe la posibilidad de eventos inesperados que podrían impulsar al mercado al alza. Sin embargo, para que esto ocurra, necesitaríamos un "milagro". O sea, una noticia extremadamente positiva y sorpresiva que revierta por completo las expectativas actuales del mercado.

Un ejemplo de este 'milagro' sería una serie de datos económicos que demostraran que la inflación está bajo control de forma más rápida de lo previsto, lo que a su vez llevaría a la Reserva Federal a reducir las tasas de interés de manera drástica. Y, además, algo que descarte la posibilidad de una recesión. Esta narrativa tan positiva podría generar un cambio radical en el sentimiento de los inversores, impulsando una fuerte demanda de activos de riesgo como Bitcoin.

No obstante, es importante recordar que confiar en "milagros" para tomar decisiones de inversión es arriesgado. Los mercados financieros son complejos y están influenciados por una multitud de factores que pueden cambiar rápidamente. Por lo tanto, es fundamental basar nuestras decisiones en probabilidades. Tomar decisiones basadas en 'milagros' es posible, pero solo después de que ocurran, no antes. Hacerlo antes es tentador, pero no muy inteligente. 

 Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.