El año 2017 inició con muchas sorpresas para el ecosistema de Bitcoin y las criptomonedas. La descentralización de los pools de minería, las políticas del Banco Popular de China, el auge de las altcoins y los nuevos máximos en el precio de bitcoin; son algunos de los sucesos que hasta ahora nos ha dejado esta primera mitad del año. Detrás de muchos de ellos, un común denominador ha aparecido para impulsar en gran forma a estas tecnologías: Japón.

La tierra del sol naciente, tal como se le llama con frecuencia, es hoy el mercado más importante del mundo de Bitcoin y las criptomonedas. Un liderazgo que ha tomado producto de diversos “reveses” en políticas económicas en otros países, como China, pero también un puesto que se ha venido ganando a pulso tras los esfuerzos del gobierno japonés iniciados desde el año pasado.

Recuperando la buena imagen de Bitcoin

Japón solía ser la sede de la extinta casa de cambio Mt Gox, la cual llegó a poseer más del 70% de todos los bitcoins en el planeta antes de que su colapso por presunta bancarrota fuese anunciado. Tiempo después del suceso, la imagen de Bitcoin quedó bastante golpeada a nivel global y Japón como epicentro también sufrió consecuencias relacionadas, sobre todo en la desconfianza de sus habitantes sobre estas nueva tecnología.

Años después, con la cara lavada de Bitcoin ante los medios internacionales, la banca privada, inversores y hasta los gobiernos; esta tecnología volvía a la carga con mayor solidez, capitalización de mercado e industria alrededor. Sin embargo, era un nuevo panorama donde la actividad minera había empezado a tomar mayor protagonismo y las empresas chinas, tanto mineras como casas de cambio, había tomado las riendas del ecosistema con una buena diferencia ante el resto.

Pero la importancia de la tecnología blockchain y las criptomonedasera ya muy resaltante como para ser ignorada. Un fenómeno que las autoridades estatalesy la clase empresarial japonesas no tardaron en identificar y seguidamente reunir esfuerzos para establecer marcos regulatorios y normativas industriales que permitiesen una remodelación de sus sistemas financieros, bancarios y comerciales para girar hacia el dinero del futuro: las criptomonedas.

Y desde el 2016, el estado aceleró fuertemente en sus tareas legales hasta llegar a acciones concretas como la legalización de bitcoin como método de pago y la eliminación del impuesto al valor agregado en su uso al igual que con otras criptomonedas. Además, se generaron leyes bien definidas para propiciar la aparición de casas de cambio japonesas que cumpliesen las especificaciones estatales para prevenir actividades ilegales como lavado de dinero y fuga de capitales, entre otras.

En el ámbito empresarial, la banca japonesa empezó a asociarse para realizar pruebas de pagos trasfronterizos con tecnología blockchain, además de concretar alianzas comerciales para llevar a bitcoin y las criptomonedas a miles de comercios y tiendas físicas por todo Japón. En fin, una fuerte cruzada en pro a la adopción de las criptomonedas como eje principal rumbo a modernización de la banca, el comercio y las finanzas en el país nipón.

Japón recibe el testigo de parte de China

Ainicios del presente año una serie de sucesos terminaron de catapultar a Japón como el nuevo mercado líder en el ecosistema de Bitcoin. Estos serían protagonizados por el Banco Popular de China, quien en sus tareas de reorganizar su ecosistema interno de casas de cambio, empresas mineras y plataformas bursátiles de criptomonedas, generó una importante estampida de inversores que buscarían refugio en otras tierras menos hostiles para el uso de las criptomonedas. Ese terreno fértil lo encontrarían a escasos kilómetros de la costa este china, en el archipiélago japonés.

Casi de inmediato las casas de cambio japonesas emergieron por encima del resto para convertirse en los exchanges con mayor volumen de bitcoins comerciados en todo el mundo -un indicador que todavía mantienen hoy y que ha venido en aumento. El Yen Japonés (JPY) se convertiría en la moneda fiat con mayor flujo de comercio con los bitcoins, algo que seguramente no habríamos imaginado luego de años de hegemonía del Yuan Chino (CNY) y de los esfuerzos que venían realizando los mercados estadounidenses y europeos.

Más allá del comercio en casas de cambio, la adopción de Bitcoin en Japón se ha acelerado recientemente atrayendo una gran ola de inversionistas hacia el ecosistema de las criptomonedas. Dicho fenómeno, por supuesto ha sido bien recibido en los mercados y hoy podemos observar cómo el precio de bitcoin, y de otras criptomonedas, se han disparado contra todo pronóstico registrando nuevos máximos en muchos indicadores y logrando un importante aumento de la capitalización del mercado global de las criptomonedas por sobre los 46 mil millones de dólares estadounidenses (USD).

Bitcoin hoy nace en el Japón

Con un mercado realmente sólido y una infraestructura envidiable en las áreas de comercio, finanzasy banca; Japón se ha ganado a pulso el lugar al frente del prometedor mundo de Bitcoin y las criptomonedas. Los esfuerzos estatales y privados en conjunto han sido bien direccionados para aprovechar las ventajas de estas herramientas disruptivas y llevarlas a la mano de los japoneses, una sociedad bien acostumbrada a usar la tecnología de punta.

Las medidas ejecutadas por los japoneses sin duda han sido ejemplares y ya han surgido efecto ante los ojos de algunos incrédulos que apostaban más por una vuelta de los mercados occidentales a la cabeza de Bitcoin y las criptomonedas. Sin embargo, el pragmatismo político, la apertura a las nuevas tecnologías y un enfoque más liberal hacia el desarrollo económico; nuevamente han sido claves para impulsar a Bitcoin, las criptomonedas y la tecnología blockchain dentro de la sociedad japonesa.

A pesar de que el fenómeno recién posee pocos meses, la estructura que soporta los resultados actuales nos dice que Japón tiene muchasventajas a su favor no solo para mantenerse en el liderato del mercado de Bitcoin, sino de ser el mejor ejemplo de apertura y desarrollo de un país que abraza la tecnologías de las criptomonedas.