CloudCoin anunció el 15 de julio, el lanzamiento de su moneda digital basada en la nube. Sin blockchain, libro mayor público, cuentas o cifrado, CloudCoin afirma que es la moneda digital más privada jamás creada.

Utiliza tecnología adaptada del Servicio de nombres de dominio de Internet, o DNS, para permitir transacciones seguras de correo electrónico a correo electrónico o hacia una billetera. CloudCoin dice que elimina el riesgo sistémico de un posible robo, al no requerir claves privadas que pueden ser robadas, y que las CloudCoins perdidas inclusive pueden ser recuperadas.

Sin Bitcoin, no hay Blockchain

Desde el lanzamiento del white paper de Bitcoin en 2008, las criptomonedas se han vinculado de manera inextricable con la tecnología blockchain que las sustenta. Pero, ¿y si una moneda estuviera asegurada con una tecnología diferente a blockchain?, ¿incluso así se clasificaría como una criptomoneda?

CloudCoin se propuso abordar algunos de los problemas que vienen con las monedas digitales basadas en blockchain. El presidente del Consorcio CloudCoin, Sean Worthington, explicó:

“Las criptomonedas construidas en blockchains vienen con una serie de desafíos, lo que dificulta hacer cosas tan simples como comprar una taza de café. Las transacciones tardan demasiado, sus comisiones son muy altas y todavía son demasiado difíciles de escalar. Desarrollamos a CloudCoin para superar estos desafíos y crear el camino para su adopción masiva”.

Un bajo consumo energético es sinónimo de transacciones gratuitas

El Sistema de nombres de dominio global brinda servicios a miles de millones de usuarios, es escalable y no ha sido desactivado desde su lanzamiento en 1985.

La matriz redundante de agentes de detección independientes de CloudCoin, o RAIDA, se basa en esta tecnología y actualmente está distribuida en 25 jurisdicciones nacionales. La red basada en la nube utiliza tan poca energía que sus transacciones se pueden realizar si comisiones de gas.

Además, incluso si los gobiernos o hackers intentan derribar a RAIDA, la moneda supuestamente no puede gastarse dos veces, ser hackeada o espiarse. RAIDA no sabe nada sobre quién posee las monedas, ya que su propósito es simplemente autenticar transacciones. Toda la información sobre las monedas se guarda directamente en ellas mismas.

Cualidades de efectivo, pero en digital

Cada CloudCoin es un archivo, que consta de un número de serie y datos de autenticación. Los datos de autenticación se trituran, en lugar de cifrarse, y se distribuyen a través de RAIDA. Se afirma que este método es cuánticamente seguro.

Al igual que sucede con el efectivo, el propietario del archivo tiene los datos de autenticación y puede controlar la moneda. Cuando se transfiere la propiedad, el nuevo propietario cambia estos datos para garantizar un acceso exclusivo continuo.

Las velocidades de las transferencias dependerán de la cantidad de monedas que necesitan ser autenticadas, pero RAIDA puede asegurar rutinariamente transacciones de 100,000 CloudCoins en menos de 3.5 segundos.

Debido a que las CloudCoins se basan en archivos, se pueden transferir a través del servicio de correo electrónico encriptado gratuito, ProtonMail, o con un Sky Wallet. ProtonMail también permite a los usuarios pagar sus servicios premium con Bitcoin (BTC), aunque, como informó Cointelegraph, no ha cobrado nada en fiat en años.

Por supuesto, al estar basada en archivos, CloudCoin, no se puede subdividir ni dividir, y viene en denominaciones establecidas de una, cinco, 25, 100 y 250 unidades. La moneda no es inflacionaria y el número total de monedas en la nube nunca cambia de 16.777.216, que se fija por la longitud del número de serie en bits.

Para evitar que surja una oleada de monedas de imitación, CloudCoin también ha patentado su "Método de Autenticación e Intercambio de Monedas Virtuales", lo que la convierte en la primera moneda patentada del mundo.

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