Tras la espectacular escalada de precios que está viviendo Bitcoin en las últimas semanas, abundan los análisis que tratan de dar una explicación y un contexto a dicho aumento. Básicamente se dan dos argumentos: la cercanía del halving y los fuertes movimientos en China. Todos los análisis coinciden en estas dos razones y añaden algunas propias (Brexit, el aumento de precio de Ethereum, etc.).

Pero no está claro en qué medida el halving repercute en el aumento del precio, y la devaluación del yuan las últimas semanas apunta a un posible movimiento coyuntural en los flujos chinos de criptomonedas (aunque la centralidad de este país en el ecosistema es estructural).

Así pues, tal vez habría que analizar otros aspectos para dilucidar la estabilidad de este aumento en el precio.

 

Una apuesta de futuro

Quizá lo que se esconde detrás del aumento del precio es una serie de movimientos que vienen dándose desde los sectores empresarial y gubernamental. Movimientos que apoyan implícitamente el avance que suponen las criptomonedas como medio de pago (aunque sin apoyar directamente ninguna moneda) y explícitamente el progreso y la utilización de blockchain en distintos ámbitos.

El pasado 10 de junio sin ir más lejos, el Asistente Especial para Política Económica del Presidente Obama, Adrienne Harris, anunciaba en la página web de la Casa Blanca una reunión con representantes del ecosistema fintech así como de las instituciones financieras tradicionales, junto a inversores, start-ups, líderes de pensamiento y legisladores. El objetivo de dicha reunión era discutir varios temas sobre la mesa: el apoyo gubernamental al sector, la salud financiera de los consumidores o las posibilidades del big data y la blockchain entre otros.

El debate sobre los nuevos medios de pago y la tecnología Bitcoin ha llegado a la Casa Blanca, pero no es algo nuevo en las instituciones estadounidenses, que ya han analizado el tema en la Reserva Federal y en la cámara legislativa.

 

Más dedos apuntan a la relevancia futura

También la consultora PwC ha publicado recientemente un informe que señala las 10 principales tendencias que han de revolucionar el sector financiero. Entre ellas se encuentran las fintech, la economía colaborativa y p2p o la blockchain.

El informe de PwC comienza con una interesante reflexión de futuro:

“Imagina que eres un directivo del sector financiero. Que estás compitiendo con un banco global, low-cost, multiservicio y digital. En el que los clientes acceden a sus cuentas a través del móvil, realizan pagos con solo tocar sus dispositivos wearables y gestionan sus inversiones a través de herramientas de inteligencia artificial basadas en sus objetivos de ahorro y en su nivel de aversión al riesgo... Hoy en día no existe un competidor así pero en los próximos años existirá”.

Si la aparición de estos nuevos factores supondrá un peligro para el sector financiero tradicional es algo que no tardará en verse, aunque son  evidentes los esfuerzos de la gran banca por adaptarse al nuevo paradigma.

El informe de PwC habla de unas inversiones en el sector fintech que se triplicaron en el año 2014, aunque señala la barrera pendiente de la regulación. Respecto a Blockchain, la consultora estima que se superaran los 1.000 millones de dólares en inversiones para 2016.