Blockchain y el Internet de las cosas, ¿La combinación perfecta?

En mi artículo anterior describí de forma breve y simplificada el concepto de ‘Blockchain’ o cadena de bloques –la tecnología que permite a Bitcoin mantener un registro inmodificable de todas las transacciones–. Aunque hablé de algunas posibles aplicaciones de la cadena de bloques fuera de Bitcoin no entramos en detalles.

En el presente artículo hablaremos de cómo la tecnología Blockchain puede influenciar de gran manera lo que se está convirtiendo en el próximo gran sector de la industria tecnológica: El Internet de las cosas o The Internet of Things, IoT.

¿Qué es el Internet de las cosas?

Todavía en proceso de estandarización, el ‘Internet of Things’ es una designación que se utiliza para referirse a un esquema de dispositivos interconectados entre sí, que pueden ser computadoras, máquinas digitales y todo aquello que posea la habilidad de transferir datos a través de la red, sin necesidad de que exista contacto directo con los seres humanos.

Desde un automóvil al que se le han incorporado sensores para informarle al conductor sobre cualquier tipo de problemas externos –como por ejemplo, llantas con falta de aire–, hasta un refrigerador equipado para medir el número de los alimentos y solicitarle al proveedor la recarga de nuevos productos, este gran paso en la industria tecnológica tiene como objetivo lograr que los dispositivos sean más inteligentes e independientes.

Si el Internet Móvil trajo una revolución que cambió lo que muchos entendían por trabajar y comunicarse, el Internet of Things se está perfilando de tal manera que de acuerdo a una presentación sobre telecomunicaciones realizada por la consultora IDC, solo en los primeros compases de la próxima década habrá nada menos que 32.000 millones de dispositivos conectados a la red.

Un reporte realizado por Business Insider reveló cómo IoT está siendo empleado actualmente en 16 ambientes de trabajo distintos, incluyendo la manufactura, casas inteligentes, transporte y agricultura.

Los casos de uso para el Internet de las cosas son ilimitados, pero una de las industrias que se podrían ver más beneficiadas de esta tecnología es la de transporte. Este sector ya está empleado soluciones IoT para geolocalizar los vehículos y envios en tiempo real, existen sensores que transmiten datos de telemetría y del estado general del coche.

¿Cómo interviene la cadena de bloques en esta industria?

La ‘revolución’ del internet de las cosas no se dará sin sortear algunos obstáculos primero. La industria deberá lidiar con algunos problemas de gran complejidad, y es que coordinar y manejar millones de dispositivos no es tarea fácil. La seguridad de la información se perfila como otro dolor de cabeza para los desarrolladores e investigadores. Corporaciones y grandes empresas a nivel mundial deben invertir y dedicar grandes cantidades de recursos en soluciones de encriptación e infraestructura para mantener bajo resguardo la integridad de la data.

Es aquí donde la tecnología Blockchain puede brillar. Bajo el esquema IoT millones de dispositivos se comunican –y en muchos casos, negociar– entre sí, utilizando Bitcoin, Ethereum u otros protocolos, los integrantes de una red de máquinas podría enviar pagos y datos de forma segura usando la cadena de bloques. Una lavadora podría usar sus sensores para detectar la falta de detergente y enviar automáticamente un pago a la tienda de la esquina.

En el sector salud el internet de las cosas se perfila como un aliado para desplegar y conectar miles de dispositivos que permitan mejorar la calidad de vida de pacientes. Ya existen aparatos ‘wearable’ que permiten monitorear signos vitales y transmitir información de forma remota de vuelta al hospital.

Para el sector comercial IoT permitirá mejorar la experiencia y satisfacción del consumidor. Los usuarios ya están empleando sus Smartphones para buscar y pagar productos, con la inclusión de tecnologías NFC (pagos inalámbricos con el teléfono) la experiencia de compra será mucho más rápida. Nuevas soluciones como Plutus permitirán a los clientes enviar Bitcoins o ethers a una dirección virtual y recibir moneda tradicional (Dolares, Euros, etc) en una tarjeta de débito virtual.

En definitiva, la cadena de bloques puede ofrecer soluciones tanto a nivel de protocolo (seguridad de la información y la forma en la que los dispositivos negocian) a aplicaciones de alto nivel que usan criptomonedas para mezclar lo mejor de ambos mundos.

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