La nueva titular del Ministerio de la Mujer, Familia y los Derechos Humanos de Brasil, Damares Aleves, determinó la “inmediata suspensión” de un contrato para el desarrollo de un proyecto que incluye la creación de una criptomoneda para los pueblos indígenas, informó el pasado 3 de enero el diario local O Globo.
El contrato en cuestión fue firmado el 28 de diciembre, cuando Michel Temer todavía era presidente de Brasil. El mismo fue firmado entre la Fundación Nacional del Indio de Brasil (FUNAI) y la Universidad Federal Fluiminenses (UFF) y contemplaba un presupuesto de 44 millones de reales (casi USD 12 millones). Según otro medio, el objetivo del contrato era, entre otras cosas, “realizar un estudio y diagnóstico de la viabilidad socioeconómica para la creación de una criptomoneda indígena; desarrollo de la plataforma de criptomoneda e implementación de la misma”.
El “Bitcoin del Indio”, como fue apodado por los medios locales, funcionaría como una criptomoneda social destinada a circular entre la población indígena brasileña.
La ministra Damares consideró que la cantidad de recursos era “abultada” y que por eso debería haber pasado por un proceso de licitación y no adjudicarse de forma directa. Damares entonces le pidió al presidente de la FUNAI, Wallace Moreira Bustos, que suspenda la asociación. Moreira Bastos, que ahora es subordinado de la Ministra, manifestó que el contrato no se adjudicó sin licitación sino que se trata de un Término de Ejecución Descentralizada (TED), una figura establecida en la legislación brasileña.
Los mismos empleados de la FUNAI cuestionaron el proyecto que por intermedio de su asociación, Indigenistas Asociados (INA), hicieron llegar un documento con sus quejas a la presidencia de la institución. Entre otras cosas, manifestaron su preocupación por el desvío de recursos de otras áreas de la fundación hacia dicho proyecto. Además hicieron énfasis en su “cuestionable pertinencia técnica” al no haberlo sometido a ningún análisis técnico de ningún sector de la FUNAI.
El nuevo gobierno brasileño encabezado por Jair Bolsonaro, que inició sus funciones el pasado 1 de enero, no ha emitido una postura pública con respecto a las criptomonedas. Sin embargo, el país recientemente ha realizado algunas acciones con respecto a la regulación de criptoactivos.