Según el Informe global de IBM Institute for Business Value de este año, se pudo conocer que el común denominador de la población entrevistada se encuentra con un mayor entusiasmo respecto a navidad del que tenían en comparación con el año anterior, sin embargo, este furor no es suficiente para que se haya registrado intención de consumo tal como las obtenidas antes que comenzara la pandemia. La encuestadora estandarizó la opinión de 13.000 adultos en nueve países, donde tomaron en cuenta la perspectiva latinoamericana con la inclusión de Brasil y México, pudiendo concluir que el aumento de las tasas de vacunación y las medidas cada vez más permisivas de las restricciones, no ha sido suficiente para que la mayoría considere viajar y socializar como plan para el último mes del año. Según comenta Carlos Capps, líder de las industrias de Retail, Consumo, Salud y Agricultura de IBM Consulting para Latino América: “Los desafíos que enfrentan las marcas y los negocios minoristas son más complejos que cuando comenzó la pandemia. Los clientes se han vuelto más tecnológicos, investigando más con cada compra y enfatizando la experiencia (…) aquellos con mejor adaptabilidad y mayor poder de innovación tendrán más posibilidades de prevalecer”.
Relata el informe, que pese a existir una demanda notable por productos y comerciantes locales, las compras online mantienen el liderazgo como la opción preferida por los consumidores, señalando que el 43% de la población encuestada realizaría sus compras a través de estos canales. Lo que nos permite anticipar estas estadísticas, es que los hackers estarán atentos a aquellos usuarios que no tomen en cuenta las medidas necesarias para su seguridad, es por eso, que te presentamos el decálogo para compras online que además tiene en cuenta la utilización de las criptomonedas de forma responsable y segura.
A pesar que el cifrado del navegador es cada vez más robusto, no se debe almacenar en la memoria caché los datos de la tarjeta de crédito. Esto significa que se debe configurar el navegador para que borre la información de la sesión datos de historial, caché y cookies al salir. Esto también permite tener una sesión limpia en cada ingreso, teniendo que iniciar sesión siempre en las aplicaciones que lo requieran, con esto se evita el hackeo que sufrió un usuario del foro oficial de Metamask.
Al abrir un e-mail, presta atención si algún paquete empieza a ser descargado, esto puede ser utilizado para instalar algún tipo de troyano cuya función sea identificar los datos de claves almacenados en la computadora, esto se logra mediante la extracción de información de autocompletado de los usuarios en el navegador, pese a lo mencionado respecto a la complejidad del sistema de cifrado.
Las tarjetas de crédito son mucho más seguras para las compras Online, ya que tienen mejores sistemas de seguridad y en caso de encontrarse comprometida, la actividad sospechosa será reportada al banco y no habrá riesgo para la cuenta bancaria principal. Plataformas como Binance, permiten tener diversas direcciones de billeteras que se pueden adecuar según el método de pago a utilizar con el monto especifico a depositar, de ese modo no habrá cargos adicionales de consumo en caso de encontrarse la operación comprometida.
Si no recuerdas haber realizado algún pedido de Amazon, es probable que no se haya hecho. Este tipo de fraudes electrónicos son los más comunes dentro de los correos electrónicos, ya que presentan links que se encargan de extraer información personal y con eso tener acceso a su cuenta de banco, criptomonedas o billeteras en frío.
Tener diferentes direcciones de correo electrónico para cada cuenta en que se tenga alguna reserva de valor depositada puede ser complejo, sin embargo, esto evita que la información personal entre cuentas sea mezclada. De ese modo, si alguna cuenta es comprometida no se pondrá en riesgo las demás.
Puede que en verdad hayas ganado un cupón de descuento, código o incluso, que alguna tienda esté premiando tu fidelidad de consumo. Sin embargo, siempre se debe revisar de dónde proviene la dirección, si coincide con la dirección oficial de la tienda que ofrece el servicio y por último, no abrirlo directamente desde el correo, en caso de ser necesario, inicie sesión en la cuenta vinculada a la aplicación que envía el cupón y ahí se confirma su veracidad.
Si la utilización de diferentes correos resulta complejo, tener que recordar cada una de las contraseñas para cada una de las distintas plataformas que vayas a utilizar, puede resultar más complejo aún, sobre todo si queremos aplicar estos consejos para nuestros familiares de avanzada edad. Tener un cuaderno donde se anotan las contraseñas puede ser de ayuda, sin embargo, confiar en que ese método sea infalible no es algo que se deba ser creado como hábito en una era más digitalizada. Optar por el gestor de contraseñas siempre es una buena opción.
¿Cuándo fue la última vez que verificaste una dirección que provenía de un correo o sitio web antes de entrar? Nunca se sabe de qué modo puede estar comprometido el navegador desde el que accedemos a los sitios web, trucos tan sencillos como cambiar una “L” por una “I” puede hacerte creer que estas ingresando en tu página de confianza, de esa manera le estarías brindando tu contraseña de acceso a hackers que ahora poseen tu información personal. Puedes utilizar páginas de terceros que se encargan de verificar que un link es seguro antes de entrar.
La autenticación con múltiples factores impedirá que incluso alguien que haya sido capaz de sustraer tu contraseña, pueda tener acceso a retirar fondos, cambiar contraseñas o cambiar la dirección de correo electrónico, puesto que necesitará tener acceso a dos de tres factores de autenticación. Esto además te permite que en caso de extravío de algún método de autenticación, puedas confirmar tu identidad mediante la utilización de otros mecanismos de seguridad.
La creatividad es tu aliada, mientras mejores frases de recuperación de contraseñas y que no estén vinculadas a ti de modo directo, más difícil será para los hackers que hayan implementado ingeniera social acceder a tu información. Si usas algo como “nombre de mi mamá – mascota – calle” o algún derivado como “colegio donde estudie bachillerato – universidad”, te encuentras expuesto a este tipo de ataques. Se recomienda utilizar cosas como “cuál es el modelo del televisor que está detrás de sala”, “cuantas fotos familiares hay el pasillo” o cosas que de algún modo se vinculen a tu entorno cercano, sin que se relacione con información a la que cualquiera pueda tener acceso.