Para las empresas la fragmentación de datos sobre su negocio y operaciones representa uno de los principales puntos de fricción para la gestión financiera, evidenciando la necesidad de sistematizar su información para mantenerla conectada, coherente y accesible.
En este contexto, medios especializados como Noticias Bancarias, han destacado la integración de sistemas empresariales como un proceso fundamental para que las organizaciones mantengan un control financiero óptimo.
La implementación de dichos sistemas, compuestos por tecnología, aplicaciones y la ejecución de la planificación de recursos empresariales (ERP), junto con la adopción creciente de la inteligencia artificial (IA), dotan a las empresas de una ventaja competitiva para la gestión financiera, unificando y automatizando la información de forma eficiente.
Sistemas integrados y eficientes
Según explicó el portal, conforme las organizaciones crecen, se multiplican exponencialmente sus operaciones, aumentando así la cantidad de clientes, la facturación, las transacciones bancarias, los movimientos de inventario y las interacciones entre departamentos.
Este crecimiento orgánico, agregaron, genera un volumen masivo de información que, si no se gestiona de forma adecuada y con criterio se convierte en un obstáculo en lugar de un activo, el cual atenta directamente con la capacidad de las empresas.
Bajo este contexto, la integración de sistemas empresariales, que conectan las diversas aplicaciones de una organización para que compartan información, asegura que toda la empresa trabaje con la misma información, eliminando la duplicidad de tareas y la necesidad de introducir datos manualmente varias veces.
Esto, agregó el portal, no sólo optimiza la eficiencia operativa, sino que reduce drásticamente el riesgo de errores humanos, permitiendo que los equipos financieros dediquen más tiempo al análisis y la planificación en lugar de a la simple recopilación de datos.
A nivel de beneficios, el portal mencionó aspectos como la fiabilidad y rapidez para procedimientos contables, los cuales se pueden ejecutar de forma más precisa, mejoras en el control de ingresos y gastos, la reducción de riesgos a nivel comercial y operativo, así como también impulsar datos y procesos transparentes de cara a inversiones y cumplimiento regulatorio.
El problema de la fragmentación
Para las empresas, la fragmentación de datos supone uno de los principales riesgos para su sostenibilidad, especialmente en contextos dinámicos a nivel económico y tecnológico.
Cuando datos vitales sobre ventas, inventarios y finanzas quedan confinados a diferentes entornos desconectados, donde el ERP, la gestión de relaciones con los clientes (CRM) y bases de datos operan de forma independiente, se genera una fragmentación silenciada que oscurece la salud financiera real de una empresa.
Según Deloitte, la dispersión de datos entre plataformas desconectadas, constituye uno de los principales obstáculos para obtener una visión fiable y oportuna del estado económico de una organización, siendo esta una problemática que a menudo no recibe la atención e importancia necesaria por parte de los directores financieros (CFO).
Estos llamados “silos de datos”, descritos como sistemas de información aislados, gestionados por un departamento o aplicación específica e inaccesibles para el resto de la organización, se presentan además como una de las principales barreras para el progreso empresarial.
De acuerdo a un reporte de Salesforce, el 81% de los líderes de tecnología de la información (IT) encuestados señaló que los silos de datos representan una barrera para avanzar hacia la transformación digital, brindar una experiencia de usuario fluida e incluso implementar inteligencia artificial en sus organizaciones.
Integración más allá de lo técnico
De esta forma, avanzar hacia la implementación de un ecosistema integrado permite derribar estos muros de datos. En este sentido, la integración conjunta de sistemas empresariales, como el ERP, CRM y los Sistemas de Gestión de Tesorería (TMS), son esenciales para optimizar el control financiero y la agilidad organizacional.
Para IBM, la integración de ERP no es una mera actualización de sistemas, sino una metodología esencial para agilizar el intercambio y el análisis de datos, permitiendo que la inteligencia de negocio fluya sin fricciones entre aplicaciones y bases de datos heterogéneas.
En esencia, el ERP actúa como el “cerebro” centralizador de las finanzas y la cadena de suministro, ofreciendo la coherencia de datos que instituciones como IBM y SAP consideran fundamental.
Más allá de una implementación fundamentada exclusivamente desde lo técnico, esta integración de sistemas plantea el desarrollo en simultáneo de múltiples escenarios, iniciando por los datos, y avanzando hacia la coordinación de flujos de trabajo, reglas, criterios y análisis que abarcan la amplitud corporativa.
Esto con el objetivo de lograr lo que expertos definen como Single Source of Truth (SSOT), que se utiliza para definir un proceso de gestión de datos, donde todas las partes de una organización toman decisiones basadas en los mismos datos precisos, completos y actualizados de su negocio.
Transformación con la inteligencia artificial
Durante años, la automatización de procesos financieros se limitó a la ejecución de tareas repetitivas según reglas predefinidas. Sin embargo, el rápido auge, avance e integración de la inteligencia artificial redefine la transformación digital al introducir capacidades de aprendizaje, predicción y adaptación.
De esta forma, la IA actúa como el motor que permite transitar de un modelo financiero reactivo, basado en informes retrospectivos, a uno predictivo y estratégico, capaz de anticipar necesidades de liquidez y detectar anomalías antes de que afecten la operación.
Para este contexto transformador de la IA, los directores financieros anticipan un rol protagónico para la tecnología dentro de las finanzas corporativas. Una encuesta de Deloitte, señaló que el 87% de los directores financieros cree que la inteligencia artificial será fundamental o muy importante para las operaciones de su departamento en 2026, mientras que apenas un 2% expresó que no lo será.
“Muchos directores financieros recurren a tecnologías avanzadas, como la IA y otras herramientas de automatización, no sólo para mejorar la eficiencia financiera, sino también para ayudar a sus organizaciones a responder con mayor rapidez a las dinámicas cambiantes del mercado y de los clientes”, destacó Steve Gallucci, líder del Programa de directores financieros de Deloitte en Estados Unidos.
Por su parte, dentro del proceso de integración de la IA, los equipos financieros también apuntan a la implementación de los llamados “agentes de IA”. Según la misma encuesta de Deloitte, más de la mitad de los directores financieros afirmaron que la integración de estos agentes autónomos en sus departamentos financieros será una prioridad para la transformación.
No obstante, aunque muchos directivos financieros están explorando casos de uso para los agentes de IA, como la integración en sistemas ERP, algunos insistieron que los beneficios podrían estar a años de distancia, con limitaciones y dudas con respecto a los retornos de inversión (ROI).
Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

