30 de marzo: los criptomercados han tomado un gran vuelco esta semana, con el Bitcoin (BTC) por debajo de los $7 000, la Ethereum (ETH) por debajo de $400, y el total de capitalización de mercado de alrededor de $269 mil millones, según datos de Coin360.

El BTC se comercializa actualmente en alrededor de $7 066, un poco más del 5 por ciento durante un período de 24 horas. Aunque el BTC está nuevamente sobre el umbral de los $7 000, todavía está alrededor del 65 por ciento abajo desde a alta de diciembre de $20 000.

La ETH está cotizando en torno a los $400, alternando entre ir por encima y por debajo del umbral psicológico. En general, ha bajado alrededor de 3 por ciento durante un período de 24 horas.

El Ripple (XRP) también bajó alrededor de 4 por ciento durante un período de 24 horas, cotizando en torno a los $0.52 al momento de esta edición. La caída del precio del Ripple viene incluso durante una semana, cuando la compañía llegó a las noticias por donar $29 millones en XRP para apoyar las escuelas públicas estadounidenses.

De las cinco principales monedas en CoinMarketCap, solo el Litecoin (LTC) se encuentra en verde, subiendo un poco más de 1 por ciento durante un período de 24 horas, actualmente comercializándose a alrededor de $122.

La caída global del mercado podría ser atribuida tanto al reciente anuncio de Twitter de que prohibiría los anuncios relacionados con cripto, siguiendo las huellas de anuncios similares de Google y Facebook, o el aparente del cierre de cuentas de Mailchimp relacionadas con cripto.

En respuesta a la prohibición de publicidad en las redes sociales, las asociaciones cripto y Blockchain en Russia, Corea del Sur, y China han creado una asociación conjunta con el fin de demandar a las grandes redes sociales, incluyendo Yandex, refiriéndose a las prohibiciones como "manipulación del mercado" por "monopolios.”

La presión regulatoria de cripto también podría estar agravando la tendencia descendente del mercado, a la vez que dos intercambios japoneses decidieron cerrar esta semana en lugar de trabajar con los reguladores para su cumplimiento.