Revolución de criptomonedas: nueva regulación francesa de ICOs viene en camino

Hoy, la Assemblée Nationale (cámara baja del parlamento francés) está iniciando un debate sobre un proyecto legal presentado el pasado mes de junio por el ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, que contiene algunos cambios relevantes para el marco regulatorio francés con respecto a criptoactivos e ICOs, junto con muchas propuestas destinadas a sostener el desarrollo de "empresas liberadas que estén mejor financiadas, sean más innovadoras y más justas".

Esta innovación, impulsada por el Plan de Acción para el Crecimiento y la Transformación de las Empresas (PACTE - Plan de Acción para el Crecimiento y la Transformación Empresarial) sería un paso importante para acercar a Francia a la revolución digital en torno a blockchain y superar la brecha que actualmente separa a Francia del pequeño club de países que han creado un entorno favorable para la inversión en la industria fintech y blockchain.

Francia: Un nuevo hogar para las ICOs (tal vez)

De hecho, Francia nunca fue una de las primeras empresas en este campo: por ejemplo, los proyectos financiados por las ICOs promovidas por empresas con sede en Francia actualmente representan solo una fracción de los que optaron por establecer su sede en Suiza o en países pequeños como como Singapur o Gibraltar (este último es un territorio de ultramar del Reino Unido).

El artículo 26 del nuevo esquema legal, de ser aprobado por el parlamento, modificará el Código Financiero y Monetario, introduciendo una definición para entidades como tokens (descritas en la ley como "elementos inmateriales, que representan en forma digital uno o más derechos, que podrían se emitirá, compilará, conservará y transferirá a través de un instrumento digital compartido, lo que permitirá identificar —directa o indirectamente— a su propietario") e ICOs ("una oferta pública de suscripción de tokens, en cualquier formato").

Además, el código modificado ofrecerá a los émetteurs de jetons (literalmente, las entidades emisoras de tokens —es muy probable que la administración francesa prefiera esta etiqueta en lugar de ICOs) la posibilidad de requerir una especie de "visa" emitida por la Autorité des Marchés Financiers (AMF, Autoridad de Mercados Financieros, el regulador francés), que certifica un conjunto de requisitos relativos a la transparencia y la diligencia con respecto a los inversores.

Para obtener la 'licencia' de la AMF, que es, por cierto, un proceso voluntario, no un requisito legal, una empresa que propone una ICO debe producir un documento promocional (también conocido como white paper) que presente contenidos "exactos, claros, no engañoso, que permite comprender los riesgos involucrados en la oferta". Además de verificar la comunicación preventa, la AMF monitorearía los medios que se implementarán para garantizar la seguridad y la transparencia del evento de emisión del token y monitorearía la información sobre los resultados de las ICOs y la creación de un mercado secundario para los tokens. La prensa francesa ya reveló algunos rumores sobre una enmienda propuesta por tres parlamentarios para extender el sistema de certificación a todas las actividades comerciales relacionadas con criptoactivos digitales ("actifs numériques") —es decir, bolsas, consultorías e intermediarios.

Incluso con algunos defectos (ver abajo), el nuevo esquema crearía un hito para Francia y tal vez incluso para Europa. Sin embargo, esta revolución no llegó de la noche a la mañana.

Nueva cripto-Francia de Macron

Una imagen de Emmanuel Macron sosteniendo un monedero offline de Bitcoin fue publicada en Reddit en mayo del 2017, justo antes de su elección como presidente. Probablemente no sea una prueba de que Macron pueda ser considerado como un entusiasta de la criptomoneda —como algunos podrían intentar asumirlo. Sin embargo, es cierto que el político de 39 años, un ex ejecutivo de telecomunicaciones, apoyó la innovación de TI como una herramienta para reformar la administración francesa y para impulsar la economía nacional desde sus primeros días en el Pala