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Inés Gaviña
Escrito por Inés Gaviña,Redactor de plantilla
Fernando Quirós
Revisado por Fernando Quirós,Editor de plantilla

Principales tendencias del sector financiero para el 2026, según Red Hat

Monica Sasso, Directora de Transformación Digital y Servicios Financieros Globales para Red Hat, compartió las principales tendencias del panorama financiero para 2026

Principales tendencias del sector financiero para el 2026, según Red Hat
Opinión

Monica Sasso, Directora de Transformación Digital y Servicios Financieros Globales para Red Hat, compartió el día de ayer a Cointelegraph en Español las principales tendencias del panorama financiero para 2026, en donde la gobernanza de datos y resiliencia operativa se encontrarán en el centro de la escena. 

Entre las tendencias más importantes del año, distinguió seis ejes clave: la aplicación pragmática de IA, una ciberseguridad proactiva, soberanía digital, gobernanza de datos rigurosa, resiliencia operativa y la consolidación de la tecnología de registros distribuidos (DLT) como la nueva infraestructura de confianza. 

“Si echamos un vistazo a lo que hemos visto en el cambiante mundo de la tecnología en 2025 y el ritmo que está adoptando para 2026, la IA y la transformación digital siguen impulsando el panorama tecnológico, de la mano de la omnipresente tendencia de la nube híbrida”, aseguró.

Una implementación estratégica de IA

Según Sasso, dentro del ámbito de la IA, el foco sigue estando en la IA generativa y la IA agéntica. Y advirtió que, debido a que la IA predictiva está muy extendida en los servicios financieros, es importante ser más precisos. 

“Las empresas siguen lidiando con el despliegue de la IA de manera holística, abierta y controlada, con mecanismos de protección respaldados por un AI Risk Framework, para que puedan confiar en ella y ser capaces de demostrar a sus reguladores, clientes y a la economía en general que es justa, correcta y ética”, señaló. 

Monica Sasso, Directora de Transformación Digital y Servicios Financieros Globales para Red Hat. Fuente: Red Hat

La ejecutiva remarcó que desde Red Hat han notado que los clientes buscan ahora equilibrar la experimentación con la consecución de ROI y ganancias de eficiencia. Si bien con las tecnologías novedosas siempre es más difícil "hacerlo bien a la primera": 

Estamos viendo que muchas iniciativas de IA luchan por cumplir las expectativas de ROI, por lo que esperamos un enfoque más reflexivo e intencional para el despliegue de la IA en 2026, con muchos equipos siendo preguntados "por qué" y "cómo se alinea esto con nuestra estrategia”

Recordando el estudio del MIT, Sasso subrayó que es importante revisar por qué fracasan más del 95% de iniciativas de IA y cuáles son las expectativas de los proyectos.

La ciberseguridad aún en el centro 

Con las recientes demostraciones del poder de la IA generativa y la democratización de la codificación, la ciberseguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de las juntas directivas, según la ejecutiva. 

“El panorama de amenazas sigue creciendo, ya sea por la computación cuántica, la IA generativa, el robo de datos, los ataques a la cadena de suministro, los riesgos de seguridad y concentración en la nube, el ransomware, el phishing, la ingeniería social o incluso un aumento de los ataques DDoS”, indicó. 

Según Sasso, esto significa que las empresas deben pasar de ser reactivas a proactivas, “lo cual es más fácil de decir que de hacer”. 

Posiblemente, en 2026 las empresas deban considerar la reestructuración del personal interno, así como asegurarse de que los equipos no estén sobrecargados dadas las amenazas en rápida expansión, de acuerdo a la ejecutiva. Y agregó: 

“Sigue siendo un desafío adoptar y desplegar toda esta nueva tecnología a buen ritmo, de forma segura y cumpliendo la normativa para proteger y hacer crecer el negocio, mientras los actores maliciosos la utilizan sin restricciones”.

Soberanía digital y gobernanza de datos 

La gobernanza de datos es un área que sigue siendo una tendencia tecnológica, así como un imperativo empresarial. Según Sasso, será una de las claves del panorama financiero de 2026.

“Los datos son el nuevo oro y todos esperan que sus datos sean tratados con el mismo cuidado que si estuvieran en una bóveda, pero están, literal y figurativamente, por todas partes", explicó.

La ejecutiva comentó que cuando las empresas pierden datos, “se convierte en noticia de primera página, lo que tiene como consecuencia que los reguladores llaman a la puerta, y que pierdan clientes”.

Y destacó que lo más importante es que, si los datos no son correctos o no se gestionan adecuadamente, ¿cómo pueden las empresas demostrar que ofrecen a sus consumidores los productos correctos o más adecuados, garantizando así su protección?

“Esto se verá agravado por la IA, por lo que organizar, proteger, clasificar y controlar los datos en cada geografía no es sólo una ventaja competitiva, sino un imperativo de seguridad y está bajo escrutinio regulatorio”, defendió.

Resiliencia y sus aspectos clave 

En 2026, según la Directora de Transformación Digital y Servicios Financieros Globales para Red Hat, la resiliencia es una cuestión que no desaparecerá. 

“Ha sido una tendencia durante al menos tres años y seguirá figurando en esta lista durante años. Hemos tenido la regulación DORA en la UE, las normas de resiliencia operativa del Reino Unido y hemos visto normas similares en Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Japón, Hong Kong, Singapur y en todo Oriente Medio”, comunicó. 

Sasso distinguió cinco aspectos clave en el centro de todas las normas vinculadas a la resiliencia: 

  1. Tener una visión clara de qué proveedores externos componen la cadena de suministro tecnológica para los sistemas más importantes, incluyendo la cadena de suministro de software y los proveedores de cuarto y quinto nivel que prestan estos servicios.

  2. Gestionar a los proveedores externos como si fueran parte de la propia organización.

  3. Planificar los fallos, es decir, comprender los "planes B" o alternativas para mantener el negocio en funcionamiento, y documentarlos y practicarlos con los proveedores de tercer (y cuarto y quinto) nivel. O la recuperación ante desastres.

  4. Previsión estratégica y prevención de la dependencia: capacidad de cambiar de proveedor de servicios, lo que implica no quedarse ligado a un único proveedor o elección tecnológica. Asimismo, es importante establecer planes de salida bien definidos y sin dificultades

  5. Mejorar la seguridad y las pruebas de penetración.

Además de la resiliencia operativa y digital, muchos legisladores en el mundo están cada vez más preocupados por tres riesgos y que, según afirmó la ejecutiva, añaden una dimensión de soberanía digital dentro de los esfuerzos de resiliencia. Entre ellos destacó: 

  1. Que otro gobierno pueda privarlos de servicios de TI.

  2. Que otro gobierno pueda acceder a sus datos.

  3. Que su software y/o datos sean gestionados por un país que les genere desconfianza o preocupación, o de cuya participación ni siquiera tienen conocimiento.

“Para abordar estas preocupaciones, las empresas deben definir qué significa la soberanía para ellas y cómo desean conseguirla”, expresó. Y añadió: 

“Al igual que la resiliencia operativa es un continuo, también lo es la consecución de la soberanía digital, y está intrínsecamente vinculada al nivel de riesgo que una organización está dispuesta a asumir”.

También hizo hincapié en la importancia del desarrollo de código abierto y que muchos legisladores han declarado públicamente que la transparencia inherente del software de código abierto es análoga a la soberanía.

El software de código abierto empresarial, los modelos de IA de código abierto y las formas de trabajo abiertas podrán ofrecer a las empresas en países, cuyos reguladores exigen la soberanía del software, no sólo mejorar sus posturas de soberanía, sino que aumentarán su resiliencia mediante la portabilidad y flexibilidad de las aplicaciones entre diferentes proveedores.

Blockchain, más allá de cripto 

La tecnología de registros distribuidos (DLT) o blockchain es otro de los ejes clave del panorama financiero de 2026, según Sasso. 

La ejecutiva afirmó que la tecnología DLT es un pilar fundamental en el desarrollo de monedas digitales y otros instrumentos como los bonos. “Es la base tecnológica de las monedas digitales de los bancos centrales y las plataformas de tokenización de activos, que están adquiriendo un gran protagonismo a medida que nos adentramos en 2026”. 

A lo largo del año, también se espera ver que los bancos corporativos y comerciales continúen explorando casos de uso relacionados con las funciones de financiación comercial y tesorería para mejorar la seguridad de la liquidación y la velocidad de las transacciones y pagos transfronterizos, según la ejecutiva, y optimizar la gestión de la liquidez intradía y mejorar los procesos de conciliación. 

Además, aventuró que la DLT es una tecnología que puede mejorar en gran medida las identidades digitales y los procesos KYC/KYB, creando identidades digitales reutilizables para reducir el fraude y el crimen financiero.

“Cuando la mayoría de la gente piensa en DLT o tecnología blockchain, piensa en criptomonedas, pero es mucho más que eso”, concluyó.

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