Un DAO (Decentralized autonomous organization) es una organización basada en código fuente autónomo, en la que cada función está programada en dichas instrucciones. Dado que el código se ejecuta en la Blockchain, que a su vez pone las cosas en marcha en muchos equipos al mismo tiempo, hablamos de empresas que se caracterizan por ser potentes y estables; sus directrices sólo pueden modificarse si el 51% de los miembros están de acuerdo, y ninguna otra condición cumple con los lineamientos para alterar el esquema informático… por ello se dice que un DAO es una compañía verdaderamente autónoma. La idea de estas empresas descentralizadas fue propuesta por Vitalik Buterin en 2014, quien luego pasaría a ser el cofundador de Ethereum: un ecosistema privilegiado para la creación de DAO’s prosperas.
Cualquier persona puede participar en un DAO mediante la adquisición de monedas… éstas son las acciones de la compañía y pueden ser adquiridas a cambio de dinero; con ellas es posible proponer y votar para dar despliegue a determinadas actividades. La persona a la que se le anula su contrato puede vender sus monedas al precio del mercado y esa es otra característica que hace del DAO una empresa descentralizada. Hablamos de un compendio en línea, uno del que cualquier persona con una conexión a internet puede ser parte; las DAO carecen de accionistas, jefes y empleados, y no tienen un objetivo empresarial específico… desde ya se postulan como organizaciones que darán mucho de qué hablar en el futuro.
Hoy en día, Colony es un gran ejemplo que califica como DAO, ya que se trata de una plataforma que busca aprovechar recursos de talento descentralizado… ésta recopila aptitudes para colaborar en línea dentro de un esquema transparente, que se caracteriza por una buena retroalimentación y recompensas programadas; es decir, la idea es plantear modelos de proyectos con reconocimientos criptográficos integrados… de hecho, podría decirse que ya estamos en medio de innovaciones que desafiarán e incluso golpearán duramente a las estructuras laborales actuales.
Cabe destacar que las DAO no tienen costos generales altos, pues no cuentan con propiedades inmobiliarias ni otras patentes similares. Este tipo de empresas serán capaces de funcionar a precios tan bajos, que eso llamará la atención de las grandes organizaciones; al fin y al cabo, ellas operan a base de acuerdos que son sostenidos por un sistema burocrático, social, político y jurídico, mientras que en un DAO el aspirante presenta su oferta, los inversores de fichas votan a favor o en contra de la misma –se exige como requisito el 20% de las mismas–, y en caso de que se dé luz verde al candidato, se otorga un contrato para que el proyecto se lleve a cabo, así de simple. El entorno fomenta la innovación porque todo es organizado en base a lo que valen los proyectos y no en torno a los cargos que poseen los interesados.
De esta forma, cada persona está apegada a sus labores en un ambiente que no es de “mando y control”, en donde las políticas de una oficina son los factores que ejercen toda la presión. En un DAO, si no entregas tu proyecto a tiempo o tratas al resto de los colaboradores de forma grosera, los accionistas que votaron por tu contrato retirarán sus fichas y listo… Toda persona que desee colaborar en un DAO debe saber que los principios son los siguientes: cumplir con los contratos, hacer un trabajo de alta calidad y tratar a las demás personas con respeto.
No es secreto para nadie que las empresas a menudo hablan de innovación y de desechar los métodos que van quedando obsoletos, pero es que en una organización jerárquica es muy difícil cumplir con la metodología y los beneficios que proponen las DAO. En una empresa común, no es nada sencillo que la comunidad pueda reunirse y financiar las mejores ideas desde cualquiera lugar; además, en un ambiente en el que los líderes no demuestran el respeto debido a los colaboradores, el ecosistema de trabajo se torna frustrante y lo peor del caso es que los pésimos jefes persisten mucho más de lo que deberían: eso no es problema en un DAO, ya que no hay jefes de ningún tipo y los usuarios que son un obstáculo se eliminan con rapidez y eficiencia.
Así pues, ese es el futuro: empresas sin jefes ni empleados, en donde todo se gestione a través de un contrato inteligente… En unos años muy fácilmente podrías estar trabajando en una, siendo testigo de todo el potencial para una mejor producción y disfrutando de una experiencia laboral realmente satisfactoria. La tecnología Blockchain marcará un antes y un después en nuestro modo de vida y apenas estamos rasgando la superficie.