Desde el principio de mis artículos decidí escribir sobre mis propias vivencias con el Bitcoin, buenas y malas... después de tanto tiempo tocaba una mala ¿No? Pues descubrí que el Bitcoin necesita zapatos para pisar el suelo.

 

Esta historia comienza un lunes, toca compra, pero tengo un problema... no tengo dinero. Así que me acerco a un cajero y marco en mi wallet Octopocket para sacar lo que necesito. Bueno, no pude hacer la compra, de hecho tuve que devolver algunas cosas en linea de caja. ¿Si estaba molesta? No, estaba furiosa.

 

Comencé a preguntar por Telegram a la Comunidad qué pasaba, los encargados de Octopocket no tardaron en responder, ese día había problemas con el Halcash “Pero en éstos casos el dinero está asegurado”. No, no calmó mi furia, ni puso gasolina en mi coche. Sólo corroboró lo que ya sabía, la integridad de la comunidad y de los encargados de velar por mi Wallet.

 

Pero eso no es suficiente. Verás, existen distintos tipos de usuarios del Bitcoin, yo soy de las “esperanzadas” de esas que piensan en cambiar el sistema económico con éste sistema descentralizado y cercano. Sé que muchos de los que a veces caen en mis lineas ya lo saben, se nota mi entusiasmo al imaginar un mundo sin Grandes Bancos, ni lobbies oprimiéndonos... el saber que una moneda puede ser elegida sin violencia de ningún Estado.

 

Si, todo suena bonito...pero falta un gran paso, dejar que el Bitcoin entre a la vida cotidiana. Existen muchas Wallet y muchas Exchanges, pero se necesita mayor simplificación. ¿Y si no me pasa a mi? ¿Y si le pasa a algunas de las personas a las que tan fervientemente he hablado del Bitcoin?

 

Vale, todo ésto no es culpa ni de la blokchain, no nos engañemos... tampoco de mi wallet ¿Entonces de quién? ¿A quién corresponde facilitar esta transición?

 

Y volvemos a lo mismo, el sistema, los bancos tradicionales... podemos tener grandes programadores y sofisticados informáticos... pero si los Bancos no cooperan, si el sistema nos pone trabas a este nivel ¿Qué hacemos? Ya, a éstas alturas muchos pensarán que nada, total, el Bitcoin sigue siendo una moneda refugio y ahora está reconocido por España como MEDIO DE CAMBIO, fuera de IVA. Es decir, para algunos con eso basta, hay que ponerle zapatos.

 

Ya es hora que todos tengamos acceso al Bitcoin, de manera simple, rápida y con todo el conocimiento posible. Nadie va ayudarnos, los grandes ahorradores y los que usan el Bitcoin como forma de esconder sus delitos, no nos van a ayudar. Esto es cosa nuestra, cosa mía si quieres. Aunque me gustaría recordarles que su valor depende de la usabilidad de la moneda.

 

En cuanto más exijamos a los Bancos facilidades para acceder a nuestras Wallet, cuanto más escribamos, hablemos...tendrán que ceder y no podrán evitar que el pequeño comerciante acepte el desafío. Ya se ha probado en Colombia  y otros paises en las zonas rurales.

 

Yo voy a poner una solicitud en mi Banco, para que su cajero sea un halcach y ya puse una reclamación en halcash, y es lo que tenemos que hacer todos. Todos los que quisiéramos cambiar las cosas. ¿Porqué no? ¿Es más fácil seguir quejándose de que las pensiones tienen sus días contados? Recuerdas porqué...por las malas decisiones de unos títeres del Banco Central Europeo.

 

¿Estamos solos? No, Bitcoin comenzó su caminata hace muchos años y hemos llegado hasta aquí. Ya puede salir a la calle en los móviles. Tenemos mucha gente creando nuevas aplicaciones, cada vez más negocios  y empresas se van sumando, pero podemos  continuar sugiriendo a nuestro comercio habitual que lo adopte y hacer de entes educadores, es decir, pasar a la acción colocarle los zapatos que necesita. o sea, no sólo depende de los Bancos, también de nosotros.

 

¿Cómo terminó mi historia? Volví a casa y cuando todo se solucionó, volví a comprar y meter gasolina en el coche. ¿Voy a seguir usando mi Wallet y el Bitcoin? Hasta que no me presenten algo mejor, si.