Desde su origen mucho se ha discutido sobre la legalidad del Bitcoin, y es que la criptomoneda creada por Satoshi Nakamoto choca con todos los conceptos previamente conocidos del dinero: la moneda digital no tiene una autoridad central que la emita, ni gobierno que la respalde.
Esta particularidad le ha dado una gran popularidad en todo el mundo, y al mismo tiempo la hace susceptible a las críticas de escépticos que la ven como una herramienta para cometer delitos y estafas. Aunque muchos de estos miedos son infundados la preocupación de las autoridades gubernamentales persiste.
Es por esto que la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la Unión Europea, propuso la creación de una base de datos centralizada con los datos de los usuarios de Bitcoin, sus identidades, monederos y operaciones financieras.
Esta directiva busca prevenir el uso de las criptomonedas como medio para financiar a terroristas y organizaciones criminales. Según la propuesta presentada por la comisión, las unidades de inteligencia financiera (FIUs) podrán acceder a esta información siguiendo un marco regulatorio. Si la directiva es aceptada por los países miembros, deberán adaptarse a la normativa para el primero de enero del año 2017.
La propuesta surge luego de que las regulaciones para enfrentar el lavado de dinero fuesen actualizadas en mayo del año pasado. La Unión Europea puso en marcha un plan para seguirle la pista a terroristas usando información financiera. Desarticular las fuentes de financiación de estos criminales es otra de las prioridades.
El 12 de febrero del presente año, el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros de la Unión Europea (Ecofin) solicitó la creación de medidas específicas para controlar y regular el uso de las criptomonedas, con el fin de prevenir el uso de las mismas en actividades ilícitas.
Los efectos que pueda ocasionar la creación de esta base de datos son inciertos, sin embargo, las autoridades europeas se encuentran colaborando con las empresas que comercian y realizan operaciones con Bitcoin, ya que estas serán las principales afectadas con estas políticas de control. No es descabellado pensar que los grandes Exchanges y pasarelas de pagos se verán obligadas a entregar información de sus clientes a solicitud de las autoridades.
Países como Rusia han prohibido el uso de las criptomonedas, otros como Zimbabue han expresado que, a pesar de sus beneficios, el Bitcoin sigue siendo un instrumento peligroso por su inexistente nivel de regulación financiera, estas palabras dichas por Josephat Mutepfa, Ejecutivo Senior del departamento de pagos nacionales del banco central del país africano, fueron expresadas en un evento en donde asistieron una gran variedad de empresas y startups del ámbito financiero.
¿Tendrá esto una seria repercusión en el uso del Bitcoin en la región Europea?