El "Monsieur Bitcoin" de Francia, Jean-Pierre Landau, publicó un informe inicial en criptomoneda el 5 de julio, alegando que "no era deseable ni necesario" regular la tecnología.

El funcionario gubernamental y académico Landau compara conscientemente la innovación "tecnológica" y la "financiera" en el informe, que abarca más de cien páginas. Algunas de las conclusiones pueden ser una sorpresa para los comentaristas de la industria, Landau argumenta que la sobrerregulación de la criptomoneda constituiría un "peligro de tres puntas".

"La regulación directa no es deseable ya que nos obligaría a definir, clasificar y por lo tanto restringir objetos que son esencialmente fluidos y aún no identificados", escribió en una sección de resumen sobre criptomonedas. El informe continúa:

"El peligro tiene tres vertientes: el de congelar la rápida evolución de la tecnología en la legislación, la de no captar la naturaleza real del objeto que pretendemos regular y el de impulsar la innovación hacia la evitación regulatoria. Por el contrario, la regulación debe ser tecnológicamente neutral, y para llegar a serlo, debe dirigirse a los actores y no a los productos mismos".

Por otra parte, Landau aboga por "principios mínimos de transparencia, integridad y robustez" para las bolsas de criptomonedas, algo que los legisladores europeos están considerando como parte de lo que se conoce como 'Euro-Bitlicense'.

El informe contiene además varias instancias en las que la innovación financiera y tecnológica se diferencian y Landau adopta un tono cauteloso.

"Debemos desvincular la innovación tecnológica –que debemos alentar y estimular– de la innovación monetaria y financiera, que debe considerarse con cuidado", escribió, y continuó:

"En la fase actual, el enfoque correcto sería permitir que las criptomonedas –y las innovaciones que aportan– se desarrollen en el ámbito virtual que ocupan, pero paralelamente debemos evitar y limitar cualquier tipo de contagio".

Landau recibió una recepción fría cuando se convirtió en jefe de un grupo de trabajo de criptomonedas del gobierno en enero debido a la comparación previa de Bitcoin (BTC) con la manía del tulipán en el siglo XVII.