Genesis Mining Obliga a Ciertos Clientes a Mejorar los Contratos Mineros de BTC

El servicio de hospedaje de hashpower con sede en Islandia, Genesis Mining, está obligando a algunos de sus clientes a actualizar sus contratos mineros de Bitcoin (BTC) después de la significativa caída del precio de la criptomoneda de este año, según un comunicado del 17 de agosto.

En 60 días, la compañía terminará los servicios para los contratos de duración indefinida que minen menos que el cargo de mantenimiento diario. Genesis afirma que la tendencia a la baja del BTC en torno a enero y el fuerte declive de la cripto minería en abril y mayo dieron lugar a una reducción de la producción minera .

Si los clientes desean continuar utilizando los servicios de Genesis, tienen que actualizar sus contratos de minería existentes de BTC a contratos premium de cinco años. Genesis señala en el anuncio:

"...como servicio de hospedaje de hashpower, sólo podemos influir en uno de los tres factores principales que determinan las recompensas de la minería, y es la infraestructura... El precio de mercado de Bitcoin y la dificultad minera son factores que no podemos controlar."

Genesis Mining se inició en 2014, con ubicaciones en Bosnia y China. La empresa se trasladó posteriormente a Islandia y Canadá debido al clima frío y a las tarifas de electricidad baratas.

En marzo, Genesis recibió una orden de cese y desista y se le pidió que abandonara el estado de Carolina del Sur debido a la venta de "valores sin licencia". Carolina del Sur exigió que Génesis no sólo detuviera las operaciones dentro de sus fronteras, sino que pagara una "penalidad civil apropiada por el delito".

Desde que Bitcoin cayó de su famoso pico de $20.000 el pasado mes de diciembre, los mineros han tenido dificultades para mantenerse por encima del nivel del agua, ya que la combinación de precios bajos y la presión reguladora sigue presionando a la industria.

En junio, la empresa provincial canadiense Hydro-Quebec propuso nuevas normas, en virtud de las cuales se exigirá a las empresas de la cadena de bloques que liciten por la electricidad y cuantifiquen los empleos y la inversión que esperan generar por megavatio. El nuevo régimen pretende asignar hasta 500 megavatios, además de 120 megavatios de iniciativas ya existentes.