Un token es un activo digital. Es un objeto de valor en sí mismo o representación de cualquier otro activo en un Blockchain. Por el momento, la gran mayoría de todos los tokens circulantes se construyen sobre Ethereum Blockchain.
Esto se debe principalmente a las bajas barreras de entrada y las avanzadas funcionalidades de los tokens ERC-20. En el momento de esta edición, hay más de 5300 tokens basados en Ethereum en circulación.
Esta nueva forma de digitalizar los activos puede tener algunas aplicaciones interesantes en nuestra economía actual. Estos van desde hacer bienes raíces más líquidos a acelerar el comercio de productos básicos.
¿Por qué tokens?
Hay varios aspectos que hacen que los tokens sean una herramienta interesante para formar la piedra angular de una nueva economía. Las características más importantes son que los tokens son rápidos y líquidos. Pueden ser utilizados para digitalizar prácticamente cualquier tipo de activo, y transaccionar tokens es mucho más rápido que mover un activo en su forma física o conseguir el papeleo correspondiente.
Contrariamente a las transacciones tradicionales, los tokens también ofrecen más transparencia, registrando transacciones en Blockchain. Lo hacen manteniendo la identidad de las entidades involucradas tan anónimamente posible.
Este es un punto muy importante para una población que comienza a preocuparse más por la privacidad y la confidencialidad.
Finalmente, en la mayoría de los casos, es mucho más fácil adquirir un token que adquirir el activo físico o la seguridad que representa. Esto se debe principalmente al hecho de que un montón de papeleo puede evitarse, y que los compradores tienen la opción de comprar sólo una fracción de un activo.
En términos generales, los tokens pueden clasificarse en dos segmentos principales: tokens utilitarios y activos tokenizados.
Tokens utilitarios
Los tokens utilitarios se utilizan para una funcionalidad particular en un DApp. Algunas de las maneras en que los tokens utilitarios se aplican hoy en día son para la gobernabilidad, los mecanismos de replanteo y las monedas en DApp.
Estos tokens no están vinculados a ningún activo en particular y su valor deriva de los efectos de red. Un ejemplo de un token de utilidad sería el Golem Network Token (GNT), que se utiliza como moneda para comprar energía de cálculo en la plataforma Golem.
Activos tokenizados
La aplicación de un modelo de tokens tiene sentido especialmente en las industrias en las que hay mucha documentación o donde los activos son bastante ilíquidos o tienen un precio elevado. Los mercados inmobiliarios, coleccionables y de materias primas podrían ser fundamentalmente alterados con la introducción de tokens.
Sin embargo, antes de que podamos hacer una transición hacia un mundo con activos tokenizados, es necesario que haya una infraestructura adecuada primero.
¿Dónde estamos ahora y cuáles son los próximos pasos?
Todavía estamos en el comienzo de la transición a una economía tokenizada. La situación actual se puede comparar con el auge de Internet a finales de los años 90. En ese momento, nadie sabía realmente en lo que la Internet podría convertirse algún día, por lo que una gran cantidad de experimentación y especulación estaba teniendo lugar.
Por ahora, los tokens basados en Blockchain sólo son utilizadas por una pequeña fracción de la población y los reguladores todavía están tratando de averiguar sus implicaciones legales. Tan pronto como los tokens se vuelven más fáciles de adquirir y almacenar, y haya una regulación adecuada en su lugar, podríamos presenciar un cambio sin precedentes en nuestro modelo económico actual.