¿Hay posibilidades de que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EE.UU haya creado bitcoin?

La creación de bitcoin ha contado con muchas teorías y supuestos. Desde personajes como Dorian Nakamoto, un hombre de 68 años que ha realizado trabajos clasificados para grandes empresas y el ejército de Estados Unidos, hasta el empresario australiano Craig Wright que ha declarado en reiteradas ocasiones ser el creador de bitcoin pero no ha podido brindar información  confiable. 

Dentro de las teorías que involucran al gobierno como creadores, es posible pensar en la creación de una moneda electrónica como bitcoin con el objetivo de haberse fabricado para tener una función de cobertura ante el debilitamiento que podrían tener ciertas divisas, como el euro, por ejemplo. De hecho, existe evidencia que bitcoin es un mecanismo de cobertura efectivo ante contingencias financieras que han sufrido países como Venezuela, Argentina o Chipre o en periodos de alta incertidumbre en las decisiones financieras de China o Estados Unidos. 

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Por otro lado, existen otros supuestos de que Agencia Central de Inteligencia (CIA por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, también podría haber tenido participación. Algunos han sugerido que Satoshi Nakamoto significa "inteligencia central", debido a que, Satoshi, significa "pensamiento claro, ingenio rápido, sabio", mientras que Nakamoto es un apellido japonés que significa "origen central", de ahí la especulación sobre el significado de Satoshi Nakamoto = “inteligencia central”. 

Al margen de las teorías de conspiración, otros personajes muestran argumentos para afirmar que bitcoin ha sido creado por el gobierno de Estado Unidos. En una conferencia de 2018 en la Universidad de San Petersburgo, Natalya Kaspersky denunció lo siguiente: “Bitcoin es un proyecto de agencias de inteligencia estadounidenses, que fue diseñado para proporcionar financiación rápida para actividades de inteligencia de Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá en diferentes países”. Pensando en el supuesto anterior, el uso de una moneda electrónica anónima, podría ser la herramienta perfecta para que algunos países puedan apoyar económicamente a otras naciones que se encuentran en guerra, por ejemplo, casos en donde Estados Unidos ha otorgado dinero a instituciones de otros países, como Radio Liberty, un servicio de comunicaciones internacionales “privado” en Europa y Asia; o  también grupos islamistas y yihadistas que han recibido financiamiento desde países del Golfo.

Los señalamientos a la NSA

Edward Snowden, consultor tecnológico estadounidense, informante, antiguo empleado de la CIA y de la NSA., indicó que la creación de bitcoin provenía desde la NSA a través de un investigador de alto rango de nombre David Webb, que dejó dicha institución en marzo de 2009. Dicha afirmación se fundamenta en la serie de documentos que lanzó Snowden, donde se evidencia el uso de la criptografía de curva elíptica y que tienen muchas asociaciones con investigaciones financiadas por la NSA y dirigidas por Webb. De hecho, uno de los cuestionamiento más fuertes, se enfoca en la función hash SHA-256, que fue diseñada por la NSA y se encuentra reconocida por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST). 

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El investigador de la universidad John Hopkins, Matthew D. Green, indicó en 2013 que lo preocupante de la función SHA-256 es que, si alguien pudiese encontrar colisiones muy rápidas y débiles o el uso de una gran cantidad de hardware, podría tomar el control de la red. Asimismo, se sabe que la NSA cuenta con mecanismos lo suficientemente sofisticados como para intervenir en todas las comunicaciones, a través de dispositivos como el chip Clipper, con el cuál se podrían realizar intervenciones. Pensando en el interés del gobierno por tener conocimiento de las comunicaciones existentes, no sería extraño que también estuviesen interesados en un un sistema para tener conocimiento de las finanzas.

El documento publicado por la NSA para crear efectivo electrónico no rastreable

Una investigación realizada por Global Intel Hub muestra que, de todos los posibles creadores, las evidencias apuntan más a la NSA que a Hal Finney o Nick Szabo (también señalados como posibles creadores). El objetivo de la NSA para una moneda electrónica en teoría tendría 2 supuestos: 1) financiar misiones internacionales secretas de la CIA y 2) rastrear a delincuentes.

La creación de una moneda electrónica es un tema que muchos investigadores habían abordado. Desde 1983, David Chaum, creó dinero electrónico llamado e-cash el cual tenía como objetivo ser un sistema anónimo de dinero o efectivo digital basado en criptografía. Posteriormente en 1993 lanzó DigiCash, el cual funcionó como un sistema de pagos anticipados que logró ser utilizado por bancos como Deutsche Bank en Alemania. Sin embargo, DigiCash fracasó, probablemente por haber llegó mucho antes de que el comercio electrónico y las transferencias electrónicas tuviesen los volúmenes necesarios para realizar operaciones. Finalmente en 1998, la empresa fue declarada en bancarrota (Forbes, 1999). 

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En general, podríamos pensar que DigiCash fue uno de los primeros intentos por crear una moneda electrónica y pudo haber inspirado a otro documento publicado en 1996 por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés), del Gobierno de los Estados Unidos que se encarga de todo lo relacionado con la seguridad de la información. El artículo se titula "Cómo hacer una menta: la criptografía de efectivo electrónico anónimo” y fue escrito por Laurie Law, Susan Sabett, Jerry Solinas.

En este trabajo de investigación, se describe un sistema bastante similar a bitcoin en donde se describe un protocolo para crear efectivo electrónico y realizar transacciones financieras seguras a través de una entidad verificadora llamada “El Banco”, que hoy se entendería como la red descentralizada. Este sistema considera aspectos como la privacidad, identificación de los usuarios (KYC), protección de los mensajes y seguridad para la negación de transacciones posteriores, esta última propiedad podría representar lo que hoy conocemos en bitcoin como la cadena de bloques (blockchain). 

Especificaciones tecnológicas

Esta parte del documento resulta sumamente interesante puesto que, además de  describir las herramientas criptográficas de clave pública y un protocolo de efectivo electrónico, indica cómo podría ser un sistema de pagos electrónicos no rastreables. La solución que proponen que plantean es el protocolo completo de efectivo electrónico, con una función de no rastreabilidad de pago y el anonimato en las transacciones. 

La definición realizada sobre efectivo electrónico se estableció como un sistema de pagos electrónicos basado en el sistema de papel moneda con 4 características fundamentales: depósito de valor, unidad de cuenta, medio de cambio y liquidez. La premisa del texto describe en un principio el sistema de pagos electrónicos a través de diferentes formas, por ejemplo: cheques digitales, tarjetas de débito, tarjetas de crédito. Estos sistemas tendrían - tendrían que contar con características específicas tales como: 

  • Privacidad (protección ante las intervenciones). 

  • Autenticación (identificación del usuario y la integridad del mensaje).

  • Irreversiblidad (No se puede revertir la transacción una vez realizada).

Para captar estas características plantearon el uso de una clave secreta para crear una firma digital y la clave pública es necesaria para verificar la firma digital. Dentro de los primeros problemas a resolver, fue la administración de claves, puesto que el sistema debería tener certeza sobre la clave pública de quién firmaría el mensaje o información encriptada. En este sentido, la solución consideraba una forma de autenticación. 

El efectivo electrónico debería ser un tipo específico de esquema de pago electrónico, definido por ciertos supuestos criptográficos tales como: 

  • No confundir token, que sólo es una secuencia de bits y no un dispositivo físico para almacenar información.

  • El pago electrónico se define como una serie de transacciones que se realiza a través de un token emitido por un tercero en donde no se involucra a quien paga el servicio ni quien lo recibe. Es decir, existe un pagador, un beneficiario y un intermediario. 

En este último punto, ese intermediario es una entidad llamada “red financiera” ajena al beneficiario y al pagador, es decir, el sustituto del banco tradicional.

  1. Pago electrónico rastreable 

La forma tradicional, es decir en un sistema donde no existe el anonimato, el efectivo electrónico tendría esta estructura: 

  • Retiros:

    • Alice envía una solicitud de retiro al Banco.

    • El banco prepara una moneda electrónica y la firma digitalmente.

    • El banco envía monedas a Alice y carga en su cuenta.

  • Pago / Depósito:

    • Alice le da a Bob la moneda.

    • Bob contacta al Banco y envía una moneda.

    • El banco verifica la firma digital del banco.

    • El banco verifica que la moneda aún no se haya gastado.

    • El banco consulta sus registros de retiro para confirmar el retiro de Alice. (Opcional)

    • El banco ingresa la moneda en la base de datos de monedas gastadas.

    • El banco acredita la cuenta de Bob e informa a Bob.

    • Bob le da a Alice la mercancía.

  1. Pagos electrónicos no rastreables.

La propuesta de efectivo electrónico considera el esquema anterior con una modificación: incluir la imposibilidad de seguimiento del pago. Para esto, es necesario que “El Banco” no pueda vincular un retiro específico con un depósito específico. Esto se logra utilizando un tipo especial de firma digital la cual llamaron firma oculta, lo que hoy se conoce como clave privada y se describe de la siguiente manera:

Retiros: 

  • Alice crea una moneda electrónica y la codifica.

  • Alice envía la moneda codificada al Banco con una solicitud de retiro.

  • “El Banco” firma digitalmente la moneda codificada.

  • “El Banco” envía la moneda codificada firmada a Alice y carga en su cuenta.

  • Alice descifra la moneda firmada.

Pagos:

  • Alice le da a Bob la moneda.

  • Bob verifica la firma digital del Banco. (Opcional)

  • Bob le da a Alice el bien.

Depósitos:

  • Bob envía monedas al banco.

  • El banco verifica la firma digital del banco.

  • El banco verifica que la moneda aún no se haya gastado.

  • El banco ingresa la moneda en la base de datos de monedas gastadas.

  • El banco acredita la cuenta de Bob.

Otro aspecto que abordaron, fue el anonimato del usuario y la imposibilidad de seguimiento del pago. La implementación de dicho sistema, aseguraba eliminar el doble gasto con una base de datos de monedas gastadas y asimismo, verificar la lista con cada uno de los pagos realizados. 

Respecto a la falsificación de monedas o tokens, se consideró el uso de criptografía con claves privadas utilizadas para firmar monedas y que no contarán con vulnerabilidades. El hecho de que una clave privada se encontrara susceptible, la institución validadora de las transacciones no podría distinguir entre las monedas que tiene validadas y las falsificadas. Ante ello, la solución que proponen es limitar los posibles daños que podrían ocasionarse y crear una cantidad finita de monedas emitidas. Asimismo, los tokens emitidos deberían contar con la característica de hacerse divisibles pero conservando el anonimato. 

Las tecnologías que proponen, se basan en propuestas de Chaum, Fiat & Naor; Schnorr; Ferguson y Brand. De Chaum, retoman DigiCash para proponer que “El Banco”, creara una firma RSA al momento de que la persona A (o Alice) realizara la solicitud de retiro, toda vez que Alice se hubiese identificado. 

Para el sellado de tiempo, utilizan el protocolo de Schnorr para que “El Banco” pusiese una marca al momento de que realizar algún retiro y otra firma para acreditar que Alice es quien posee dicha moneda. 

Para el sistema de retiros, la moneda contendría una firma de “El Banco”, que permitiría autenticar la información de Alice y la trazabilidad de dicha moneda. Con esta implementación, Alice no podría gastar dos veces la moneda puesto que tendría que pasar por el mismo proceso y por consiguiente, sería identificada por el banco. 

Finalmente realizan una variación de la propuesta de Ferguson; es decir, usan una firma RSA oculta aleatoria, con esto se elimina el supuesto de que alguien pueda gastar muchas veces la misma moneda y también logra que Alice y “El Banco”, contribuyan con datos aleatorios al mensaje. Con esta variación, se logra que, a pesar de que “El Banco” no sepa lo que está firmando, garantice que los datos no fueron elegidos de manera maliciosa.

Finalmente, después de los datos aleatorios, se propone una línea que converja en un punto donde se revele la identidad de Alice al momento de realizar un pago de tal forma que Alice no pueda realizarlo 2 veces.

Aunque en el documento de Nakamoto no se describen sistemas para rastrear efectivo electrónico, este documento plantea que la solución para la prevención de lavado de dinero, consistiría en la creación de un sistema con la opción de trazabilidad considerando un mecanismos de custodia o un sistema de depósito en garantía a través de ciertas condiciones, por ejemplo brindar a alguna entidad de confianza una clave que pueda descifrar información que enlace el depósito a un retiro o viceversa. En la actualidad contamos con sistemas automatizados avanzados que permiten la identificación de un usuario, sin embargo, retomando el sistema P2P (peer-to-peer) dentro de un sistema como el bitcoin, la identificación de los usuarios excluyendo a las exchanges, tendría que ser a través de las billeteras digitales o wallets; no obstante, la naturaleza transparente de la cadena de bloques garantiza que cada transacción sea potencialmente rastreable. Incluso si cada transacción sólo se asocia con una clave que cuente con amplia información, algunas instituciones eventualmente podrían enlazar los puntos.

Vale la pena destacar que este documento fue publicado en 1993, año en donde aún no se encontraba disponible el protocolo SHA-256 (utilizado por bitcoin y creado por la NSA). Si bien es cierto, es probable que nunca tengamos conocimiento de quién es el creador de bitcoin; no obstante, el documento publicado en la NSA muestra muchas coincidencias que años más tarde habrían sido retomadas por Nakamoto. 

 

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