La manipulación de datos en los ensayos clínicos es un tema preocupante, que pone en riesgo la salud de los ciudadanos. Los intereses de las grandes compañías farmacéuticas y la presión sobre los científicos para conseguir resultados promueven la manipulación de datos en los ensayos de medicamentos. Sucede que se resaltan los beneficios de dicho medicamento sobre sus contraindicaciones para que la medicina pueda ponerse a la venta. Un buen ejemplo de ello es el estudio 329.

Ante esta situación, dos doctores han ideado un nuevo sistema para evitar esta manipulación gracias a la tecnología Blockchain. Blockchain es una base de datos descentralizada que registra públicamente todas las transacciones de bitcoins y las guarda en un registro histórico. Una vez registrados, estos datos son imposibles de falsificar y tampoco se pueden borrar.

 

El sistema funciona

La idea de Greg Irving, de la Universidad de Cambridge, y John Holden, médico clínico, implica convertir el documento del ensayo clínico en un bitcoin para poder beneficiarse de la seguridad que ofrece Blockchain.

Según este sistema, al protocolo clínico original se le da una firma digital única, determinada por el texto del documento, utilizando la herramienta online SHA256 Calculator. Esta firma se convierte en una clave pública de Bitcoin utilizando Strongcoin. Después ese Bitcoin es “gastado” y la transacción queda registrada así en la red de ordenadores que conforma Blockchain.

En su trabajo, publicado en la plataforma científica d publicación libre F1000Research, los investigadores explican que su método “permite que cualquiera pueda comprobar las palabras exactas y la existencia de un protocolo en un punto dado en el tiempo”.  Un sistema que, añaden Irving y Holden, “debe aumentar la confianza y disminuir la sospecha sobre los datos presentados y la conclusiones que de ellos se extraen”.

La Directora General de F1000 Group, Rebecca Lawrence, dijo que “la confianza del público  en la comunidad científica ha sido severamente dañada” debido a las evidencias de malas prácticas como la manipulación de resultados o la publicación selectiva. “El método Blockchain propuesto en este nuevo artículo ofrece una solución oportuna y prometedora a estos problemas”, añade Lawrence, quien pretende estimular el debate sobre este asunto.

 

 

Un resultado prometedor

Aunque los investigadores han quedado satisfechos con los resultados de su trabajo, demostrando la posibilidad y las ventajas de usar Blockchain, el uso de esta tecnología en el campo médico ha de continuar dando pasos en esta dirección para lograr el consenso de la comunidad científica.

Pero es sin duda una muestra más de las muchas aplicaciones que tiene la tecnología detrás de Bitcoin para mejorar aspectos sustanciales de la organización social. Hay experimentos para gestionar los derechos de autor (y evitar falsificaciones) a través de Blockchain o para asegurar la limpieza en los procesos electorales evitando la manipulación de los votos. Esta tecnología es también muy propicia para potenciar la economía colaborativa,  pero también está empezando a ser utilizada, a su manera, por los principales bancos a nivel mundial.