Recientemente, desde Bitso han compartido con Cointelegraph en Español un resumen sobre las stablecoin más usadas en Latinoamérica. Indicaron que las stablecoins, también conocidas como monedas estables, han ganado prominencia en el mercado financiero global como una forma de combinar las ventajas de las criptomonedas con la estabilidad de las monedas fiduciarias. Su valor está intrínsecamente vinculado al precio de las divisas oficiales o incluso al valor del oro, dividiéndose en tres categorías distintas.

Relataron que, en primer lugar, se encuentran aquellas respaldadas por divisas oficiales, tales como el dólar estadounidense o el euro. Este respaldo asegura que el valor de la stablecoin sea equivalente al de la moneda fiduciaria de respaldo. 

En segundo lugar, se destacan las stablecoins ligadas a otras criptomonedas, como el caso de DAI, que utiliza criptoactivos como garantía para mantener su valor cercano al dólar estadounidense. Por último, están aquellas respaldadas por bienes tangibles, como el Pax Gold, que representa un gramo de oro físico.

La historia de las stablecoins tiene sus raíces en 2014, con la creación de la primera de su tipo: el USD Tether. El objetivo principal era proporcionar una alternativa en el mercado que combinara las características de las criptomonedas con la estabilidad de las monedas tradicionales. 

Desde entonces, ha habido un crecimiento significativo en la creación de proyectos de stablecoins, cada uno con metodologías únicas, pero todos manteniendo la premisa fundamental de garantizar un valor estable.

El auge de las stablecoins en América Latina: una alternativa financiera en medio de tres macrotendencias

En el contexto de América Latina, en el último año se ha observado un aumento notable en la adquisición de stablecoins, especialmente aquellas vinculadas a monedas fiduciarias. Este fenómeno puede atribuirse a tres macrotendencias que han marcado la región.

En primer lugar, la búsqueda de protección patrimonial contra la inflación ha llevado a un creciente interés en las stablecoins respaldadas por dólares digitales (USDT, USDC, DAI, entre otros). Este enfoque permite a los inversores latinoamericanos resguardar su patrimonio de los efectos adversos de la inflación, encontrando en las stablecoins una herramienta eficaz para preservar el valor de sus activos.

En segundo lugar, la necesidad comercial y la relevancia de remesas desde países latinoamericanos han impulsado la adopción de stablecoins. La capacidad de acceder a mercados internacionales a través de plataformas basadas en blockchain se ha vuelto esencial para facilitar el comercio y agilizar las transacciones transfronterizas.

Finalmente, la eficiencia, seguridad y rapidez que brinda la tecnología blockchain ha desempeñado un papel crucial en el auge de las stablecoins en la región. Con mejoras continuas en los casos de uso de blockchain, se ha fortalecido la confianza en estas soluciones financieras digitales.

Andrés Salcedo, Líder de Cripto en Bitso, destacó que en la plataforma han identificado este crecimiento y lo atribuyen a su objetivo de democratizar el acceso a la Web3 en Latinoamérica. Buscan ofrecer soluciones financieras a personas e instituciones en la región, reconociendo la importancia de las stablecoins en la construcción de un ecosistema financiero más inclusivo y accesible.

En definitiva, el auge de las stablecoins en América Latina se presenta como una respuesta a las necesidades económicas y financieras de la región, ofreciendo una alternativa para la protección patrimonial, facilitación del comercio y eficiencia en las transacciones, respaldado por la visión de algunas plataformas para democratizar el acceso a la tecnología blockchain en la región latinoamericana.

Stablecoins predilectas en América Latina

Desde el exchange indicaron que, a medida que nos acercamos al cierre de 2023, el panorama de las stablecoins en América Latina revela un crecimiento significativo, estimándose la existencia de alrededor de 99 de estas monedas en circulación. Entre estas, seis opciones han emergido como las más populares entre los habitantes de la región, quienes buscan preservar el valor de sus fondos frente a la volatilidad de las divisas locales y acceder a servicios financieros globales.

  • USD Stablecoin (USD): Conocida como dólares digitales, esta stablecoin está directamente vinculada al valor del dólar estadounidense
  • EUR Stablecoin (EUR): Compuesta por Euro Coin (EUROC), esta moneda digital mantiene una relación de uno a uno con el euro y está respaldada por euros físicos almacenados en cuentas bancarias
  • Pax Gold: Respaldada por las reservas de oro reales de Paxos, una empresa con sede en Nueva York
  • Tether USD (USDT): Entre las stablecoins más extendidas en el criptomercado, el USDT mantiene su valor en una relación de uno a uno con el dólar estadounidense
  • DAI: DAI utiliza otros criptoactivos como respaldo para garantizar operaciones y mantiene su precio cercano a 1 USD mediante un mecanismo interno
  • True USD (TUSD): Este token, basado en la red de Ethereum, mantiene una paridad con el dólar estadounidense. No posee su propia cadena de bloques

La creciente inclinación hacia estas stablecoins refleja la capacidad de adaptación de los mercados latinoamericanos a entornos financieros cada vez más digitales y globalizados. Este cambio de tendencia sugiere que los inversores buscan enfrentar la depreciación de las monedas locales mediante la adopción de monedas digitales, al mismo tiempo que aprovechan las oportunidades ofrecidas por el ecosistema de criptomonedas.

Esta evolución no sólo implica un cambio en las preferencias de inversión, sino que también refleja una transformación sustancial en la forma en que la comunidad latinoamericana se relaciona con el sistema financiero. La eliminación de barreras de acceso a dinámicas globales demuestra que las stablecoins están desempeñando un papel crucial en la construcción de un nuevo paradigma financiero en la región.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.