La minería de Bitcoin está emergiendo como un sector estratégico en América del Sur, atrayendo inversiones masivas y prometiendo transformar el escenario económico y energético de la región. Naciones como Paraguay mantienen una fuerte política de incentivo para que los mineros de Bitcoin instalen sus granjas en la región. La nación incluso ha afirmado que, según el acuerdo de Itaipú, prefiere vender energía a los mineros de BTC en lugar de a Brasil.

Eduardo Meyer, COO de FMI, explicó que, de esta manera, cada quince días un nuevo actor anuncia la asignación de decenas de megavatios en infraestructuras en América Latina, firmando contratos con concesionarias locales o empresas privadas de generación de energía. Este movimiento, que se ha intensificado en los últimos 45 días, incluye a Bitfarms expandiendo su parque en 100 MW en Paraguay, a Penguin invirtiendo en nuevas subestaciones en el mismo país, y a Enegix estableciendo oficinas en Brasil.

Expansión en Paraguay

En Paraguay, el congreso se está organizando para lidiar con el crecimiento explosivo del sector de minería de criptomonedas. La creciente demanda de energía, si se organiza bien, puede ser más ventajosa financieramente para el país que la venta de energía a Brasil. Según Javier Giménez, ministro de Industria y Comercio de Paraguay, los mineros de BTC llegan a pagar hasta 3 veces más que el valor pagado por Brasil con el acuerdo de Itaipú.

Los ingresos generados por la venta de energía a los mineros son significativamente mayores y proporcionan beneficios económicos a largo plazo, incluyendo la creación de empleos, importaciones y la cualificación de la mano de obra.

Ante estos beneficios, los mineros paraguayos de Bitcoin tienen un sentimiento de optimismo respecto a la regulación del sector, que está siendo debatida en el Senado del país. Sin embargo, fuerzas opuestas intentan moldear la legislación según sus intereses, resultando en una huida de mineros y un exceso de máquinas usadas a la venta”, destacó Eduardo.

Desafíos y oportunidades en Brasil

En Brasil, los nuevos mineros de criptomonedas encuentran un escenario distinto. La energía disponible en las redes de distribución no es económicamente viable para la minería debido a su alto costo por megavatio. La solución, muchas veces, implica asociaciones con generadores privados y operaciones off-grid. A pesar de los desafíos, hay numerosas oportunidades de negociación con generadores privados, que enfrentan dificultades en el mercado libre de energía debido a una regulación en el sector energético del país, que logra perjudicar a todos: generadores de energía, distribuidores y consumidores.

Eduardo cree que, en este escenario, el potencial de generación de energía a partir de biogás y biometano es enorme en Brasil, dado que existen decenas de plataformas de gestión de residuos en el país.

La minería de Bitcoin puede viabilizar diversos proyectos off-grid, trayendo soluciones ecológicas para la gasificación de residuos, además de generar empleo y renta para la población y una nueva industria para las ciudades que albergan estas operaciones”, explicó el COO.

Despertar de Argentina

En Argentina, la seguridad jurídica ha mejorado y el gobierno parece haber encontrado un camino tras décadas de inestabilidad económica. Nuevas operaciones de minería de Bitcoin están surgiendo, especialmente en áreas como la reserva de Vaca Muerta, donde se busca la mitigación del metano en las operaciones de petróleo y gas.

Las mineras en Argentina se están posicionando como prestadoras de servicios, consumiendo el metano excedente de las plantas de extracción y procesamiento de petróleo. Este gas, que muchas veces no es viable comercialmente debido a la ausencia de gasoductos, se quema directamente en los pozos, un proceso conocido como flare. La minería de Bitcoin ofrece una alternativa ecológica, eliminando la necesidad de quema, beneficiando al medio ambiente, generando empleos y moviendo la economía local.

Ventajas y desventajas en América del Sur

La minería de Bitcoin en América del Sur encuentra una matriz energética mucho más limpia y asume un papel de servicio, con la mitigación de metano y la viabilización económica de operaciones de vertederos sanitarios, biodigestión e instalaciones renovables off-grid”, comentó Eduardo.

Sin embargo, destacó que el escenario para emprender es más desafiante en comparación con Estados Unidos. Reglas más complejas para la importación y un sistema tributario intrincado son comunes en la región, sin mencionar los casos de corrupción que afectan principalmente a los mineros más pequeños. Además, el sector privado de energía, conservador por naturaleza, muchas veces no ve la minería de criptomonedas como un modelo seguro, lo que dificulta la celebración de contratos a largo plazo.

La desconfianza generada por esquemas fraudulentos desmascarados en el pasado también contribuye a la reticencia de los generadores privados en considerar contratos con mineros de BTC. El COO afirmó que, al igual que en la negociación de criptoactivos, en el sector de minería es necesario un esfuerzo de educación para que estos actores entiendan los beneficios y la seguridad que estas operaciones pueden generar al país, como ha ocurrido en Paraguay, donde los gobernantes están comprendiendo cómo la minería de BTC puede ayudar a resolver de manera eficiente el problema relacionado con el excedente de energía.

    “A pesar de los desafíos, la minería de Bitcoin en América del Sur presenta un potencial enorme. A los nuevos entrantes, bienvenidos. A los que expanden, buena suerte”, concluyó Eduardo.

    Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.