Un nuevo informe publicado por la oficina del Procurador General de Nueva York el 18 de septiembre dice que las bolsas de criptomonedas son vulnerables a la manipulación, conflictos de intereses y otros riesgos para el consumidor.
El informe representa los resultados de la "Iniciativa Virtual de Integridad de los Mercados" lanzada en abril, cuando el Fiscal General de Nueva York Eric T. Schneiderman envió cartas a trece cripto intercambios, solicitando información sobre sus operaciones, controles internos y otras cuestiones clave.
La medida se adoptó con el fin de proporcionar a los inversores medios una mejor comprensión de los riesgos y las protecciones asociados a las plataformas de negociación de criptomonedas, así como para aumentar la transparencia.
El reciente informe examina las prácticas de diez plataformas de cripto comercio basadas en EE.UU. y en el extranjero, así como los datos recopilados por la Fiscalía General sobre el estado de los mercados de divisas digitales en su conjunto.
El estudio encontró que la ausencia de métodos aceptados para auditar los activos virtuales resulta en la falta de un enfoque consistente y transparente para auditar de forma independiente la moneda digital que se negocia en las bolsas. Esto pone los fondos de los clientes en sus cuentas de cambio en riesgo de ataques de hackers o robos. El informe cuestiona posteriormente la cuestión de la protección pública y la suficiencia del seguro comercial para cubrir posibles pérdidas.
En el informe se describen además las prácticas comerciales abusivas y se destaca que la mayoría de las plataformas de cripto comercio despliegan operadores automatizados, ofreciéndoles condiciones especiales, lo que deja a los clientes minoristas en situación de desventaja. También afirma que las bolsas de valores digitales implican numerosas líneas de negocio que se solapan y que representan graves conflictos de intereses. El informe explica:
"Las actividades de negociación automatizadas también podrían permitir que un solo operador o grupo de operadores comandeen múltiples cuentas simultáneamente para ocultar la negociación coordinada, con el fin de manipular los precios".
El informe señala que varias de las plataformas investigadas operan por cuenta propia en volúmenes que representan una parte significativa del comercio total. Varios de ellos permiten a sus empleados operar en su lugar de celebración, lo que plantea dudas sobre los esfuerzos de las bolsas para garantizar que los empleados no utilicen datos no públicos para obtener una ventaja sobre otros comerciantes. Algunas de las plataformas emiten sus propias monedas digitales o aceptan compensaciones a cambio de la cotización de un activo virtual. En el informe se lee además:
"Aunque algunas plataformas de moneda virtual han tomado medidas para vigilar la equidad de sus plataformas y salvaguardar la integridad de su intercambio, otras no lo han hecho. Las plataformas carecen de capacidades robustas de vigilancia del mercado en tiempo real e histórico, como las que se encuentran en los centros de negociación tradicionales, para identificar y detener los patrones de negociación sospechosos".