BBVA, uno de los bancos más grandes de España, se ha unido a Visa para llevar la tecnología blockchain a otro nivel: los tokens digitales respaldados por dinero real. O sea, el BBVA podría crear su propia stablecoin.

Gracias a la nueva plataforma de Visa, llamada VTAP, los bancos podrán crear estos tokens y manejarlos como si fueran dinero de toda la vida, pero con las ventajas de la blockchain: (potencialmente) más seguridad, más rapidez y más transparencia. Claro, todo dependerá de las bondades específicas de la tecnología que se desarrolló. 

Nota importante: Debemos ser cautelosos al afirmar la superioridad de un producto o tecnología sobre otra. Como autores de artículos de opinión, nuestra función es invitar a una evaluación crítica de las afirmaciones de los desarrolladores. Aunque estos promuevan sus productos como 'seguros', 'transparentes' y 'más rápidos', es fundamental recordar que estos términos son, a menudo, parte de una estrategia de marketing. Solo el tiempo y un análisis riguroso podrán confirmar o refutar estas promesas.

Ahora bien, BBVA ya está probando esta tecnología a fondo y en 2025 lanzarán un piloto. ¿Qué significa esto? Pues que muy pronto podríamos ver cómo los bancos ofrecen nuevos servicios basados en estos tokens digitales. Por ejemplo, pagar automáticamente con contratos inteligentes o invertir en bonos directamente desde tu móvil. Es decir, estamos hablando de servicios y productos de la banca tradicional, pero actualizados con tecnología blockchain.

Pero lo más interesante es que esta tecnología no solo podría beneficiar a los bancos, sino también a nosotros, los usuarios. O sea, podremos disfrutar de más y mejores opciones. ¡Ganan los clientes, porque habrá más competencia y mejores precios! Bueno, eso esperamos. 

Y, al parecer, esta alianza entre BBVA y Visa es solo el principio. Cada vez más bancos y empresas están explorando el potencial de la blockchain y los tokens digitales.

La banca se transforma, pero ¿a qué ritmo?

Está bien, está bien, sabemos que suena superemocionante todo esto de la blockchain y los tokens digitales. Más servicios, más productos, todo más rápido y seguro... ¡el futuro está aquí! Pero, ¿realmente vamos a notar un cambio radical en nuestra vida diaria?

La verdad es que, para la mayoría de nosotros, la experiencia de usar el banco no va a ser tan diferente. Sí, habrá algunas mejoras bajo el capó, pero en la superficie, todo seguirá más o menos igual. Es como cuando te actualizan el sistema operativo del móvil: hay un montón de cambios por dentro, pero para ti, es como si nada hubiera pasado.

Claro, los bancos nos dirán que ahora todo es más seguro, más rápido y más eficiente. Y seguramente sea cierto. Pero, ¿realmente necesitamos que nuestras transferencias sean 0.001 segundos más rápidas? La verdad es que el sistema bancario tradicional, con todas sus imperfecciones, funciona bastante bien.

Entonces, ¿para qué todo este lío de la blockchain? Bueno, pues es como construir una autopista de 10 carriles para que los automoviles puedan ir a 300 km/h cuando el límite de velocidad es de 80. Sí, es tecnología de punta, pero ¿realmente la necesitamos?

Lo cierto es que la blockchain tiene un potencial enorme, pero aún está en pañales. Y mientras tanto, los bancos están usando esta tecnología para mejorar sus servicios de forma incremental, sin revolucionar por completo la forma en que interactuamos con el dinero.

Así que, si eres de los que esperaban que con la blockchain los bancos se convirtieran en algo totalmente diferente, te tengo malas noticias. Pero si eres de los que simplemente quieren que sus finanzas sean un poco más seguras y eficientes, entonces esta nueva tecnología podría interesarte.

La blockchain es una herramienta muy poderosa, pero no es una varita mágica que va a solucionar todos los problemas del sistema financiero. Los cambios serán graduales y, para muchos de nosotros, casi imperceptibles. Así que, ¡mantengamos los pies en la tierra y disfrutemos de las pequeñas mejoras que nos vayan ofreciendo los bancos!

BBVA y Visa

Imagina que Visa es una autopista gigante y BBVA es uno de los muchos autos que circulan por ella. Visa pone el asfalto, las señales y los peajes, mientras que BBVA te presta el auto para que puedas recorrer esa autopista.  Así, de forma sencilla, podemos entender la relación entre estos dos gigantes financieros.

BBVA, te ofrece tarjetas para que puedas pagar tus compras. Pero, ¿por dónde pasan esas transacciones? ¡Exacto! Por la autopista de Visa. Esta red global se encarga de conectar a todos los jugadores: el banco, la tienda donde compras y, por supuesto, tú.

¿Y qué ganan cada uno con este arreglo? BBVA, además de tener una autopista rápida y segura para tus pagos, se ve más innovadora. Asociarse con Visa es como tener un sello de calidad que dice: "Somos modernos, confiables y estamos a la vanguardia". Además, Visa les presta sus juguetes tecnológicos, así que BBVA puede ofrecerte servicios más seguros y fáciles de usar.

Para Visa, tener a BBVA como aliado es como tener un concesionario exclusivo en una ciudad importante. Cuantos más autos de BBVA circulen por su autopista, más dinero ganan. Y eso sin mencionar que su marca se vuelve más reconocida y poderosa.

Pero, ¿qué hay detrás de esta bonita historia? Bueno, como en todo negocio, hay intereses economías, tecnológicos y simbólicos.

Reflexiones finales

La incursión de los bancos en el mundo de los servicios financieros digitales plantea un escenario interesante para el futuro de las criptomonedas y las stablecoins. Por un lado, la mayor competencia podría ser un espada de doble filo. Si las instituciones tradicionales ofrecen productos y servicios más atractivos y accesibles, muchos usuarios podrían optar por mantener sus activos en un solo lugar, reduciendo así la necesidad de explorar alternativas como las criptomonedas.

Sin embargo, por un lado, la adaptación de tecnología blockchain podría generar una mayor familiaridad y aceptación de la tecnología subyacente a las criptomonedas, lo que a su vez podría impulsar su adopción a largo plazo.

Finalmente, la mayor regulación bancaria puede limitar la innovación en el sector financiero tradicional, abriendo así una puerta para que las criptomonedas y las stablecoins ofrezcan soluciones más ágiles y personalizadas, especialmente para aquellos que buscan mayor privacidad o una gestión de riesgos mediante sistemas alternativos.

En resumen, la competencia entre los bancos y el ecosistema cripto no es un juego de suma cero. Si bien los bancos podrían retener una mayor cuota de mercado a corto plazo, la adopción de tecnología blockchain y las limitaciones regulatorias podrían impulsar el crecimiento de las criptomonedas a largo plazo. Al final, los usuarios serán los principales beneficiados de esta competencia, ya que tendrán acceso a una mayor variedad de productos y servicios financieros.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.