Unidos en la diversidad: un proyecto para el Libro Contable Distribuido paneuropeo

Los recientes desarrollos legislativos en Europa muestran los enfoques divergentes de las autoridades en materia de criptomonedas y una gama más amplia de aplicaciones Blockchain no monetarias. La regulación de las criptomonedas se está endureciendo, impulsada por la ola de medidas contra el lavado de dinero que el Parlamento Europeo aprobó la semana pasada.

Esto, sin embargo, no significa que no están adoptando el potencial de Blockchain más allá de la moneda. El 10 de abril, Europa dio un paso más cerca de establecer un enfoque común para la implementación y regulación de la tecnología Blockchain. Una Declaración sobre una Asociación Blockchain Europea reunió a 20 estados miembros de la UE, Noruega y el saliente Reino Unido, en una expresión de visión compartida y objetivos de política. El acuerdo, sellado durante el Día Digital 2018 de la Comisión Europea, ofrece una serie de ideas sobre cómo los legisladores del continente conciben los posibles usos y el gobierno de Blockchain.

Un punto importante que queda inmediatamente claro en el lenguaje de la declaración es que se trata principalmente de Blockchain como un servicio más que como un instrumento financiero. La cláusula introductoria describe el potencial de la tecnología para generar "servicios digitales centrados en el usuario, confiables y basados en el valor" que abarcarían los sectores público y privado y operarían a través de las fronteras. Los autores enfatizan que para aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece la tecnología, es fundamental evitar un "enfoque fragmentado" para su implementación.

En lugar de crear un marco separado para coordinar el gobierno de la tecnología de contabilidad distribuida (DLT), es evidente en el documento que los estados socios han acordado integrarlo en los acuerdos de política existentes. El esquema general para albergar el nuevo dominio de políticas es el Mercado Único Digital, la iniciativa de la Comisión Europea destinada a facilitar la expansión e integración de la economía digital de Europa. Un enfoque principal es crear infraestructura para proporcionar servicios gubernamentales en línea a ciudadanos y organizaciones individuales por igual. Entre los que ya existen bajo la iniciativa están los sistemas de identificación y gestión de información de seguridad social, adquisiciones, resolución de disputas y servicios de atención médica –los tipos de servicios públicos que aparentemente están entre los primeros en prospecto de ser mejorados por Blockchain. Mariya Gabriel, que está a cargo del Mercado Único Digital como Comisaria de Economía y Sociedad Digital de la CE, sonó inequívoca cuando afirmó que "en el futuro, todos los servicios públicos usarán la tecnología Blockchain".

Es instructivo examinar la lista de delegados que firmaron la declaración. El calibre de los estadistas involucrados ha sido estimable, con nueve ministros u oficiales de rango equivalente, tres viceministros y una hueste de secretarios de estado y subsecretarios que representan una variedad de oficinas gubernamentales. Estos ministerios y departamentos iban desde organismos digitales, tecnológicos o de TI específicos (seis estados, incluidos Francia y el Reino Unido) hasta entidades de asignación más general, generalmente ministerios de economía, industria y comercio (cinco estados, incluido Alemania). Es digno de mención que Finlandia fue el único país que delegó un ministro de finanzas, un hecho que parece indicativo del encuadre orientado a los servicios del debate.

Tres puntos se destacan en el texto de la declaración, lo que hace probable que representen los principios fundamentales del consenso político europeo:

Sector público

Podría decirse que el uso clave de la tecnología de contabilidad que la declaración prevé es mejorar la experiencia de los ciudadanos con la información del sector público a la vez que proporciona una mejor integridad y seguridad de los datos. La implementación del sector privado aparece de manera menos prominente y en los términos menos específicos. También queda claro que la gobernanza de los servicios de Blockchain dependerá en gran medida de las autoridades públicas, que supuestamente serán responsables de fomentar la competencia y garantizar la igualdad de acceso para todos los proveedores de servicios, incluidas las nuevas empresas y las PYME.

Interoperabilidad y escalabilidad

Como una hoja de ruta hacia un ecosistema europeo compartido de Blockchain, la declaración se basa en gran medida en la importancia de las soluciones tecnológicas estandarizadas, los modelos de gobernanza compartida y la convergencia regulatoria. El objetivo final aquí es garantizar el funcionamiento sin problemas de la infraestructura de Blockchain a través de las fronteras nacionales, así como para reforzar las economías de escala. Se supone que estos últimos efectos están asociados con la operación dentro de un sistema que está estandarizado hasta el nivel de interfaz, en oposición a una "plétora de Blockchains privadas no interoperables". El uso de dicho lenguaje invita a interpretaciones amplias en cuanto al grado de confluencia tecnológica propuesta, ya que podría interpretarse que describe algo tan ambicioso como un libro contable distribuido europeo unificado.

Privacidad

De acuerdo con la creciente preocupación de muchas naciones europeas sobre la privacidad del usuario, el tema de la seguridad de los datos, la integridad de los datos y el control del usuario de los datos personales es prominente en todo el texto de la declaración. El acuerdo exige la implementación de "los más altos estándares de seguridad, confidencialidad y cumplimiento de la protección de datos personales", así como la reducción del fraude y la mejora de la transparencia y auditabilidad de los registros. Esta noción parece tan destacada como declaratoria, ya que no se consideran aspectos específicos con respecto a cómo se logrará el equilibrio de privacidad y transparencia.

Ahora, el primer paso que cada uno de los signatarios tomará en virtud de las disposiciones del acuerdo, es designar a un representante para que trabaje con la Comisión Europea en asuntos de Blockchain. La hoja de ruta luego especifica tres hitos en el proceso de implementación. Para septiembre del 2018, los socios delinearán el grupo inicial de servicios transfronterizos del sector público que se beneficiarían más de la introducción de la DLT en sus operaciones. Para fin de año, las especificaciones técnicas, los mecanismos de gobernanza y el marco regulatorio deberían tomar forma. La CE espera que las primeras acciones transfronterizas en la Blockchain europea se lleven a cabo para finales del 2019.