¿Qué es Ethereum?
Éther (aristotélicamente también llamado "El quinto elemento" o "La quinta esencia"), del griego αἰθήρ (aithér), cielo, substancia etérea y parte más alta del firmamento. Concepto de la física definido como fluido hipotético invisible, sin peso y elástico, que se consideraba que llenaba todo el espacio y constituía el medio transmisor de todas las manifestaciones de la energía.
 

 

El siglo XXI aporta una nueva acepción a la palabra éther: criptomoneda descentralizada. Se trata de un combustible para operar en las aplicaciones distribuidas de la plataforma Ethereum. Es un método de pago de los clientes de la plataforma hacia las máquinas que ejecutan las operaciones requeridas. En otras palabra, ether es el incentivo que asegura que los desarrolladores creen aplicaciones de calidad y que la red permanece sana.

 Éther ha sido desarrollado por la Ethereum Foundation (creada por Vitalik Buterin ¡con sólo 20 años de edad!) una fundación suiza sin afán de lucro. El proyecto fue financiado colectivamente por fans de todo el mundo, en agosto del 2014.

 
Ethereum es una plataforma web descentralizada que crea contratos inteligentes (smart contracts): aplicaciones que funcionan exactamente tal cual se programan, sin posibilidad de que se queden inactivas, ni que sean censuradas, o que se trate de fraudes ni que pueda intervenir una tercera persona.
 

Sus aplicaciones funcionan con Blockchain, una enorme y poderosa estructura mundial, que mueve fortunas y representa la propiedad certificada. Esto posibilita a los desarrolladores crear mercados, almacenes de registro de deudas o promesas, mover fondos siguiendo instrucciones dadas en el pasado, y muchas otras cosas que aún no han sido inventadas, todo ello sin intermediarios o riesgos de contrapartida.
 

Ethereum nunca sería posible sin Bitcoin, así lo afirma la Ethereum Foundation. No creen ser competidores de esta criptomoneda, sino complementarios con el ecosistema digital. Consideran que hay que tratar al éther como "crypto-combustible", una pieza cuya finalidad es pagar por cómputos. No esta prevista para ser usada como moneda, herramienta ni acción.