Los expertos confirmaron que todas las monedas de NEM (XEM) robadas del mayor cripto intercambio japonés, Coincheck, han sido transferidas fuera de la cuenta de los hackers, informa NHK World el 22 de marzo.

El 26 de enero, piratas informáticos robaron 530 millones de dólares en la criptomoneda NEM de Coincheck. Para el 1 de febrero, la Fundación NEM, con sede en Singapur, logró averiguar que los hackers estaban trasladando las monedas de NEM robadas a diferentes direcciones, pero no pudo detectar la ubicación física de los hackers.

Un mes más tarde, las monedas robadas de Coincheck fueron detectadas en intercambios de Canadá y Japón.

El domingo 18 de marzo, la Fundación NEM dejó de rastrear las monedas robadas, lo que aceleró los movimientos de la moneda, según NHK. Los expertos dicen que es imposible rastrear las monedas robadas casi dos meses después del ataque. Los registros de transacciones en línea muestran que el saldo de la cuenta que se cree que utilizan los hackers es cero.

Según el nuevo informe anual de la Agencia Nacional de Policía de Japón, en 2017 se perdieron más de 6,2 millones de dólares en diferentes criptomonedas debido a ataques y fraudes, sin incluir los 530 millones de dólares del hack a Coincheck. El 17 de marzo, Cointelegraph informó que Coincheck dejó de dar soporte a tres monedas digitales orientadas a la privacidad; Monero, Dash, y ZCash.

A principios de este mes, Coincheck inició el proceso de reembolso a los usuarios afectados. La compensación es en yenes japoneses a una tasa de 88,5 yenes (0,83 dólares) por una moneda NEM. En términos de valor de la moneda robada, el hackeo a Coincheck lleva el dudoso título del mayor hackeo de criptomoneda de la historia.