Tras el verano DeFi de 2020, los máximos históricos de Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH) en el segundo trimestre de este año, y la fiebre de los NFT llevada a su máxima potencia en la actualidad, puede ser el momento de que florezca otro sector de la industria de las criptomonedas: el de los protocolos Web3.

Un fuerte indicador de esta tendencia fue la subida de Arweave (AR) en el mes de agosto. El token nativo del protocolo que pretende ofrecer una plataforma de almacenamiento de datos indefinida subió un 517%. A principios de mes, valía USD 11.37, y el pasado martes cerró la jornada a un precio de USD 70.17, según datos de CoinMarketCap.

Gráfico diario del par AR/USDT en Binance. Fuente: Trading View

Desde su primera cotización en un exchange, su crecimiento ha superado el 12,000%. Al momento de redacción, el token cotiza a USD 58.11.

El proyecto se centra en el desarrollo de una cadena de bloques para almacenar datos de forma descentralizada y permanente, con un bajo coste final para el usuario. Esta red se llama permaweb, cuyo pago por su uso debe realizarse a través de Arweave.

Arweave también se ofrece como recompensa a quienes proporcionen espacio de disco gratuito para almacenar datos de terceros, en un modelo similar al de Filecoin (FIL).

Mientras tanto, el token también genera valor al circular en las "comunidades de reparto de beneficios" de Arweave, en las que los desarrolladores y colaboradores se organizan para desarrollar proyectos y aplicaciones para su uso en la red y comparten la propiedad y las recompensas sobre los resultados en proporción al tamaño de sus contribuciones. En la práctica, los fundadores del protocolo renuncian a la propiedad de las aplicaciones desarrolladas en beneficio de la comunidad.

Todos los participantes en estas comunidades reciben tokens que les otorgan derechos de gobierno, liquidez instantánea, así como dividendos generados por el uso de las aplicaciones desarrolladas. Al crear una aplicación para su uso en la red, el desarrollador puede programar un dispositivo que le envíe pequeñas sumas de AR cada vez que un usuario interactúe con esa aplicación.

Por último, la red Arweave está estructurada sobre un mecanismo de consenso diferente llamado "Proof-of-Access". Para minar un bloque, el minero debe demostrar que tiene acceso a información aleatoria de un bloque de datos previamente almacenado. Para ello, el minero debe incluir la información solicitada además de una prueba que demuestre que está en la posición adecuada en la cadena de bloques. De este modo, se crea un incentivo para que los mineros almacenen tantos bloques anteriores como sea posible, aumentando la probabilidad de obtener más AR como recompensa.

Cada vez que se añade nueva información a la permaweb hay una transacción correspondiente que alimenta la red, generando valor para AR.

A partir de este modelo de negocio, Arweave cree que será posible ofrecer un servicio de almacenamiento de datos más barato e independiente de la intermediación de terceros. En este caso, servicios centralizados como Amazon Web Services, por ejemplo.

Otra ventaja, no menos importante, es que el usuario conserva la propiedad de sus datos, sin necesidad de almacenarlos en los servidores centrales de las grandes empresas a cambio de servicios supuestamente gratuitos. Esta es la premisa fundamental de Web3 y una posible justificación de la creciente apreciación de Arweave.

Andreessen Horowitz, Union Square Ventures y Coinbase Ventures se encuentran entre los principales fondos de inversión que han realizado aportaciones al proyecto. Ya se ha recaudado un total de USD 21.96 millones para desarrollar el proyecto.

Los puntos de vista y opiniones expresados aquí son únicamente los del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de Cointelegraph.com. Cada inversión y movimiento comercial implica un riesgo, debe realizar su propia investigación al tomar una decisión.

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