Un grupo de trabajo del G-7 informa que las stablecoins, como la Libra de Facebook, presentan un riesgo significativo para el sistema financiero mundial, pero también tienen potencial en el campo de los pagos.

Duplicación de la normativa

El 18 de octubre, en un informe solicitado por los ministros de finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del G-7, el grupo de trabajo confirmó que el grupo de las siete naciones más ricas no permitiría el lanzamiento de ninguna stablecoin sin abordar adecuadamente los desafíos y riesgos relacionados. Cointelegraph informó sobre un borrador inédito del mismo informe el 14 de octubre. El informe completo dice:

“Ningún proyecto de una stablecoin global debe comenzar a operar hasta que los retos y riesgos legales, regulatorios y de supervisión descritos anteriormente se aborden adecuadamente, a través de diseños apropiados y adhiriéndose a una regulación que sea clara y proporcional.”

El grupo de trabajo descubrió que, hasta ahora, la primera ola de criptomonedas no ha logrado proporcionar un medio de pago fiable y atractivo ni un depósito de valor. Por otra parte, las stablecoins son más fáciles de utilizar como medio de pago y de almacenamiento de valor, y podrían desarrollar potencialmente sistemas de pago globales más rápidos, baratos e inclusivos que los sistemas actuales.

El informe indica los posibles retos y riesgos que conllevan las stablecoins para las políticas públicas, la supervisión y la regulación, la seguridad jurídica, la lucha contra el lavado de dinero, la lucha contra la financiación del terrorismo, y el cumplimiento de las obligaciones fiscales, entre otros. 

Según el informe, una vez que las stablecoins se lancen a nivel mundial, podrían amenazar potencialmente la estabilidad financiera y el sistema monetario global.

En otras partes del G-7

El nuevo informe se hace eco de gran parte de lo que el Grupo de Acción Financiera Internacional (FATF), en sí mismo una iniciativa del G-7, ha impulsado este verano pasado con sus requisitos actualizados contra el lavado de dinero.

No obstante, FATF se ha mostrado dispuesto a aprobar ciertos nuevos sistemas de pago que implican criptomonedas, incluyendo un proyecto del gobierno japonés.

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