El oro sigue, irónicamente, a Bitcoin en un intento por aumentar su versatilidad como almacén de valor.
La misma semana en que un analista dijo a CNBC: el oro "nunca se ha utilizado como una moneda", una start-up con base en el Reino Unido está tratando de hacer precisamente eso.
Al igual que el creciente número de start-ups dedicadas a hacer que Bitcoin funcione como un medio día de transacciones, Glint espera permitir que los consumidores realicen transacciones de punto de venta en oro.
"Habrá oleadas donde los activos digitales subirán varias veces y luego habrá una burbuja cuando un genio decida cambiarse al oro. Estamos en la cúspide de ello", un post en el blog de la compañía el mes pasado escribe citando al fondo de inversión oficial Charlie Morris.
Aunque se conocen pocos detalles concretos sobre cómo operará Glint una vez que se lance a finales del 2017, describe su oferta como "una nueva moneda, cuenta y aplicación globales".
Como señala TechCrunch, la premisa detrás de la idea puede ser simple: el oro es tradicionalmente estable a largo plazo, lo que permite a los usuarios beneficiarse de una exposición reducida a los controles fiduciarios centralizados o la volatilidad de Bitcoin.
Esta estabilidad le ha ganado al oro el desprecio de los inversionistas, sin embargo, los fabricantes de bolsas pro-Bitcoin han observado que el metal precioso tiene un desempeño mediocre comparado con los activos de la criptomoneda.
Glint ya ha recibido luz verde para operar en el Reino Unido por la Autoridad de Servicios Financieros del país.