La Agencia de Servicios Financieros (FSA) de Japón impidió que una criptobolsa reciba una licencia de operación por primera vez, según informa Nikkei Asian Review el martes 5 de junio.

El regulador ha decidido denegar permanentemente el registro a la FSHO con sede en Yokohama, cuyos servicios ya habían sido suspendidos dos veces por la FSA esta primavera, por preocupaciones de que el operador de la bolsa no verificara suficientemente la identidad de los clientes en casos de transacciones sospechosas.

Según informes, la FSA llegó a la conclusión de que FSHO carece de "los sistemas necesarios para operar su negocio".

FSHO es uno de las dos únicas bolsas de criptomonedas en Japón que recibió dos avisos de castigo consecutivos de la FSA, la otra es Coincheck, cuyo hack sin precedentes de $532 millones en enero sigue siendo el robo de criptomonedas más grande en la historia de la industria.

Al prohibir una criptobolsa cuyas prácticas se considera inaceptables, el regulador financiero parece estar cumpliendo su intención de limpiar la criptoindustria de Japón, a raíz de Coincheck y del notorio colapso de Mt. Gox con sede en Tokio el 2014.

Desde abril del 2017, la Ley de Servicios de Pagos de Japón ha exigido que todas las criptobolsas se registren bajo una licencia de la FSA, y las primeras licencias se aprrobaron en septiembre. En mayo, el regulador endureció aún más sus estipulaciones de licencia, haciendo hincapié en el cumplimiento de AML y KYC, y prohibió el comercio de monedas alternativas orientadas al anonimato, como Dash (DASH) y Monero (XMR).

No obstante, el país continúa mostrando niveles excepcionales de criptoadopción. Los datos de la FSA de 17 bolsas de criptomonedas nacionales descubrieron que a partir de finales de marzo del 2018, había al menos 3,5 millones de criptocomerciantes en el país. Las cifras de CryptoCompare indican que el yen japonés representa un asombroso 59% de las operaciones globales de Bitcoin al momento de esta publicación.

Esto hace que sea un mercado atractivo para el capital extranjero, y la principal criptobolsa estadounidense, Coinbase, reveló esta semana sus planes para expandir sus servicios a Japón "dentro del año". Este mes, un empresario singapurense compró BitTrade por $50 millones. quien se convirtió en el primer inversor extranjero en tener una participación del 100 por ciento en una plataforma de negociación con licencia de la FSA.

Una empresa líder japonesa de tecnología financiera también anunció recientemente que lanzará una bolsa de activos criptográficos en el transcurso del año.