PXO token es una stablecoin mexicana que ha sido inicialmente construida en la Binance Smart Chain con miras a expandir su usabilidad en otras plataformas. Así lo informaron desde PXO, en un comunicado al que tuvo acceso Cointelegraph en Español.

“Originalmente los PXOs están diseñados expresamente pensando en la simplicidad. A cambio de $1 MXN se emite 1 token PXO. Del mismo modo, cuando se vende de regreso a PXO, cada token PXO es adquirido por $1 MXN. El intercambio siempre será uno a uno y los pesos siempre estarán garantizados”, recordaron quienes están detrás de esta moneda estable atada al valor del peso mexicano. 

“Debido a esta simplicidad, todo el sistema se puede escribir como un contrato inteligente, asegurando que opere bajo estas reglas de una manera programada”, agregaron.

Además de conectar al sistema financiero tradicional y al mundo de los criptoactivos, con PXO quieren atender otras necesidades existentes dentro del sistema financiero tradicional.

“Sabemos que una blockchain puede representar diversos retos, tales como la escalabilidad o velocidad para la verificación de bloques. Dichas características cumplen objetivos específicos en cada cadena; por ejemplo, en el caso de la blockchain de Bitcoin, comprendemos que el costo y el tiempo son cualidades inherentes y necesarias al protocolo para que pueda mantener su descentralización. En el caso de Ethereum, el costo de las transacciones permite la existencia de un mayor número de aplicaciones y el mantenimiento de la red y, hemos sido testigos del enorme interés y esfuerzos por parte de la comunidad para desarrollar propuestas que le permitan implementar mejoras y resolver los retos que actualmente le atañen”, precisaron. 

Luego destacaron: “Una tercera blockchain que ha adquirido relevancia por su desarrollo y crecimiento, es Binance Smart Chain (BSC), la cual funciona de manera simultánea con Binance Chain y retoma el protocolo de Ethereum al ser compatible con la Máquina Virtual de Ethereum (EVM). BSC cuenta con un ecosistema que, no sólo permite las transferencias, sino que también es posible la creación de aplicaciones descentralizadas”. 

Por otra parte, destacaron que Ethereum ha sido durante varios años “la blockchain más popular para el desarrollo de aplicaciones y proyectos”, aunque “durante el último año los altos costos para transaccionar en dicha red la han hecho inviable para operar muchos modelos de negocio, especialmente cuando transacciones de menor valor están involucradas (por ejemplo, remesas)”. Considerando lo anterior, es que una gran cantidad de usuarios y aplicaciones han migrado a otras plataformas donde los costos son inferiores, y es más fácil implementar modelos de negocios escalables. 

“El principal ganador de este fenómeno es sin duda BSC, que en el último año tuvo un crecimiento exponencial en el desarrollo de su red, de su comunidad y de las aplicaciones que funcionan dentro de la misma”, explicaron.

“Si bien Ethereum prevé resolver el problema de las altas comisiones con su migración Proof of Stake (PoS), dicha implementación aún no se ve tan próxima. Con base en lo anterior, PXO emerge en BSC con el objetivo que desde su nacimiento nuestro token sea capaz de funcionar en cualquier tipo de aplicaciones, y para todo tipo de modelos de negocio, sin que los usuarios y desarrolladores se tengan que preocupar de los altos costos que implica transaccionar en Ethereum”, agregaron. 

Por otra parte, precisaron que PXO tiene planeado integrarse en el corto plazo a la red de Ethereum como un ERC-20 y a mediano plazo en otras plataformas con la finalidad de mantener a PXO como un token agnóstico. 

“PXO existirá en todas aquellas plataformas que se alineen con la evolución de la industria y hagan sentido con el ánimo de facilitar el crecimiento y usabilidad del token”, remarcaron.

“Al ser un contrato inteligente basado en la blockchain BSC, PXO cumple con el estándar BEP-20 para la emisión e implementación de tokens en Binance Smart Chain”, puntualizaron. 

Además, aclararon que, adicionalmente, la BSC se adapta a aplicaciones descentralizadas sin generar un “cuello de botella” en la cadena original. Un BEP-20 es una versión flexible y ligera de la BSC para facilitar el trabajo de los desarrolladores; en términos generales, un BEP-20 podría considerarse una extensión del ERC-20 en términos de su tecnología; una de sus principales ventajas es la compatibilidad con el estándar BEP-2 de Binance Chain y los tokens ERC-20 de Ethereum.

En este contexto, al igual que otras blockchain, el contrato inteligente desarrollado en la BSC, seguirá el protocolo estándar para representar “tokens” personalizados en la cadena de bloques. 

“Específicamente, el contrato deberá declarar las características básicas del token (nombre, símbolo, precisión decimal), rastrear el número total de tokens, rastrear un saldo de token para cada dirección de Binance Smart Chain y permitir que los propietarios de direcciones transfieran partes de su saldo a otras direcciones. Debido a que PXO token siguen este estándar, la mayoría de los criptoexchanges y aplicaciones de billeteras compatibles con BSC tienen soporte ya incorporado para usar y transferir PXO”, indicaron.

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