Cointelegraph
Eduardo Rodríguez González
Escrito por Eduardo Rodríguez González,Redactor de plantilla
Fernando Quirós
Revisado por Fernando Quirós,Editor de plantilla

¿Por qué el precio de ETH no reacciona a pesar de la actividad de la red?

Lale Akoner, analista de eToro, analizó por qué ETH no acompañó la actividad de la red y vinculó el comportamiento del precio con una fase de transición centrada en escalabilidad.

¿Por qué el precio de ETH no reacciona a pesar de la actividad de la red?
Noticias

La analista global de mercados de eToro, Lale Akoner, analizó en su informe semanal la evolución bursátil de Ethereum y planteó que la red mostró una actividad elevada, aunque el precio del token ETH no lo reflejó.

Akoner atribuyó ese comportamiento a que Ethereum priorizó la escalabilidad por encima de las ganancias a corto plazo. Según su explicación, las actualizaciones recientes abarataron de forma considerable el uso de Ethereum para las redes de Capa 2, lo que favoreció a usuarios y desarrolladores, pero también implicó menos comisiones para la propia red. En su lectura, Ethereum redujo sus “precios” para sostener el desarrollo, aunque eso afectó a los ingresos actuales.

La analista describió un desajuste: el uso se mantuvo alto, pero la captura de valor resultó débil. Señaló que Ethereum no mostró un problema de demanda, sino una capacidad disponible elevada, y planteó que, cuando la oferta fue alta y la demanda no se recuperó, el precio tendió a permanecer bajo presión.

En ese contexto, Akoner sostuvo que Ethereum se fue convirtiendo en una infraestructura base. Como referencia, indicó que aproximadamente el 50% de todas las monedas estables, unos 165.000 millones de dólares, estarían en Ethereum, y lo vinculó con un perfil que consideró fiable, líquido y relativamente neutral de cara a los reguladores. Para ilustrar la idea, comparó el proceso con los primeros años de Amazon, cuando la empresa priorizó expandirse antes que maximizar beneficios.

Desde la perspectiva de inversión, Akoner planteó que “Ethereum parece menos una red ‘rota’ y más una red en fase de transición”. Según su planteamiento, la apuesta para los inversores se centró en que, si la demanda sigue creciendo, la débil captura de valor podría convertirse más adelante en mayor poder de fijación de precios. Como riesgo, señaló que ese cambio podría no producirse, y que Ethereum podría seguir siendo importante sin resultar especialmente rentable para los tenedores de ETH. Además, afirmó que la red apostó a largo plazo y que el mercado aún no incorporó plenamente esa lectura en el precio.

Un cambio silencioso

En su análisis, Akoner también se refirió a un cambio menos visible en política monetaria y condiciones financieras. Planteó que el foco exclusivo no estaría en los tipos de interés que podrían sucederse, sino en cómo se mueve la liquidez dentro del sistema.

Según su lectura, el ajuste cuantitativo (reducción del balance de la Reserva Federal) llegó a su fin y la gestión del balance habría permitido que las reservas bancarias aumentaran, incluso en periodos de tensión estacional, como la temporada de impuestos. Akoner sostuvo que, cuando las reservas suben, las condiciones financieras tienden a relajarse aunque los tipos oficiales se mantengan altos, por lo que consideró un error centrar el análisis sólo en recortes de tipos.

En paralelo, señaló que la liquidez sólo ayudaría si los bancos pueden utilizarla. En ese punto, afirmó que la desregulación financiera habría empezado a aliviar límites sobre apalancamiento y capital, lo que permitiría a los bancos ampliar su intermediación, mantener más bonos del Estado, invertir en valores respaldados por hipotecas y respaldar préstamos con menos fricción regulatoria. A su juicio, eso no implicaría necesariamente un salto inmediato a un riesgo excesivo, sino un funcionamiento más fluido de la “infraestructura”.

Akoner vinculó ese escenario con la evolución de las hipotecas. Indicó que las tasas hipotecarias dependen en gran medida de los diferenciales hipotecarios frente a los bonos del Estado y de quién compró activos respaldados por hipotecas. En su análisis, la Reserva Federal estaría reduciendo compras, pero Fannie Mae y Freddie Mac estarían aumentando adquisiciones de estos valores en torno a USD 200.000 millones, y la posibilidad de que los bancos mantuvieran más de estos activos habría añadido compradores. En consecuencia, los diferenciales se habrían ajustado y las tasas hipotecarias podrían haber bajado, incluso si los tipos generales no descienden en la misma magnitud.

Sobre el sector inmobiliario, la analista sostuvo que la vivienda no necesitaría un desplome de tasas, sino que dejaran de ser prohibitivas, y que reducciones moderadas podrían reactivar la demanda contenida. Añadió que la oferta siguió siendo limitada y que los constructores ya se adaptaron a un entorno de tipos más altos, lo que los habría dejado sensibles a mejoras graduales de financiación.

Como conclusión para inversores, Akoner insistió en que el mercado no siempre se movió por las señales más ruidosas, sino por dinámicas de liquidez. En su enumeración, recomendó no obsesionarse con recortes de tipos, prestar atención a expansión de balance, regulación y mecánica hipotecaria, y recordó que cambios pequeños en tasas hipotecarias podrían tener efectos relevantes.

Referencias de mercado: ETF bancario y TSMC

Akoner también repasó el comportamiento del ETF SPDR S&P Bank que, según su comentario, tuvo un inicio de año sólido: en la primera semana completa de negociación, el índice subió un 3,6% hasta 63,25 dólares y el viernes marcó un máximo de 63,99 dólares, antes de una toma de ganancias. Señaló que ese movimiento habría reflejado cautela previa al fin de semana y mayor atención a la temporada de resultados en EE.UU., donde los grandes bancos publicarían cifras primero. En ese escenario indicó que, si el conjunto de resultados resulta positivo, el ETF podría apuntar a nuevos máximos.

En caso de continuidad de la corrección, Akoner señaló dos zonas de soporte: entre 60,65 y 62,03 dólares, y otra entre 58,04 y 58,49 dólares. Añadió que una ruptura por debajo de ambas zonas indicaría un posible cambio de tendencia y mencionó que la media móvil de 20 semanas se situó entre esas áreas, lo que añadiría relevancia técnica.

Por último se refirió a TSMC, que publicaría nuevas cifras el jueves, y planteó que el mercado se enfocó menos en el último trimestre y más en la inversión de capital para 2026. Indicó que unos resultados sólidos respaldarían la idea de que las inversiones en IA se estén trasladando a la economía real, aunque también mencionó el riesgo de retorno de la ciclicidad típica del sector si la monetización de aplicaciones de IA avanzan más lento de lo esperado.

Akoner recordó que, desde el mínimo de abril, la acción subió alrededor de un 140% y alcanzó un máximo de 332,83 dólares la semana previa. Si las cifras resultan positivas, sostuvo que el valor podría marcar nuevos máximos, y en caso de retroceso señaló zonas de soporte en USD 302,90–315,64 y USD 295,25–298,20, además de que la media móvil de 20 semanas podría situarse en torno a USD 282 como referencia adicional.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

Cointelegraph está comprometido con un periodismo independiente y transparente. Este artículo de noticias se elabora de conformidad con la Política Editorial de Cointelegraph y tiene como objetivo proporcionar información precisa y oportuna. Se recomienda a los lectores verificar la información de manera independiente. Lea nuestra Política Editorial https://es.cointelegraph.com/editorial-policy