Criptomonedas emitidas y reguladas por el gobierno desafiarán a Bitcoin en el 2018

Las convocatorias para la regulación de las criptomonedas fueron un tema resonante en el Foro Económico Mundial en Davos la semana pasada. Las instituciones financieras más prominentes del mundo siguen siendo cautelosas al apostar todo por las criptomonedas, en medio de temores de que una futura regulación conlleve el derrumbe del mercado.

Los gobiernos de todo el mundo han señalado su intención actual o inminente de legislar y regular las criptomonedas en todo el mundo, y parece que las firmas bancarias y financieras más grandes están esperando más claridad antes de seguir adelante con sus planes de ingresar al mercado.

Países como Rusia están avanzando con la creación de su propia criptomoneda emitida por el gobierno, la cual pueden controlar completamente. Otros, como Venezuela, se han visto obligados a hacerlo para luchar contra la inflación fuera de control que ha paralizado su economía. Opuesto a un sistema descentralizado y anónimo, la creación de una criptomoneda que los gobiernos puedan controlar es su única opción para luchar contra algún tipo de "control" que se ha entregado al hombre de todos los días usando criptomonedas.

En declaraciones a RT en el WEF en Davos, el presidente ejecutivo de Universa, Alexander Borodich, dijo que los gobiernos están ansiosos por emitir sus propias monedas virtuales que estarían respaldadas por productos como el petróleo.

"Desde mi perspectiva, ofrecerán criptomonedas estatales como Cryptorruble o crypto-barril si quisieran... respaldar el petróleo que tienen u otros recursos naturales."

Añadió que el 2018 vería la aparición de estas criptomonedas emitidas por el estado para desafiar el dominio de Bitcoin y otras monedas virtuales populares.

Los usos nefastos aún son preocupación

A pesar de las mejores intenciones de desarrolladores honestos, criptobolsas e ingenieros de Blockchain, prevalece el sentimiento de que el inframundo todavía usa criptomonedas. Han pasado varios años desde el cierre de Silk Road y los subsecuentes mercados negros, pero los jefes de estado siguen citando preocupaciones sobre los nefastos usos de las monedas virtuales.

Según lo citado por The Independent, el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steve Mnuchin, dijo que se está haciendo un esfuerzo concertado para evitar que las criptomonedas se usen para el comercio ilícito.

"Mi enfoque número uno en las criptomonedas, ya sean monedas digitales o Bitcoin u otras cosas, es que queremos asegurarnos de que no se usen para actividades ilícitas."

Una gran preocupación es también el bienestar de los mercados financieros y los sistemas que se han visto sacudidos por la adopción masiva de Bitcoin y monedas alternativas en los últimos 12 meses. En palabras de Mnuchin:

"Alentamos al sector de tecnología financiera y alentamos la innovación, pero queremos asegurarnos de que todos nuestros mercados financieros estén seguros. Queremos asegurarnos de que el resto del mundo —y muchos del grupo de (20) países ya estén comenzando con esto— tenga las mismas regulaciones."

La directora del FMI, Christine Lagarde, también pintó una dura percepción de las criptomonedas.

"El anonimato y la falta de transparencia y la forma en que oculta y protege el lavado de dinero y la financiación del terrorismo es simplemente inaceptable. Debe tenerse en cuenta, pero luego habrá innovaciones que surjan de estos movimientos."

Sin embargo, la comunidad de criptomonedas ha sido alcista en las redes sociales, golpeando la apatía que se arremolina en Davos esta semana.