Multimillonarios rusos invierten en criptomonedas

Según informes, los multimillonarios rusos Roman Abramovich, Aleksandr Frolov y Aleksandr Abramov están invirtiendo grandes cantidades de dinero en monedas digitales como Bitcoin a través del fondo europeo Blackmoon Crypto.

El fondo, que es una subsidiaria de Blackmoon Financial, tiene la intención de establecer y mantener el mejor marco para fondos tokenizados en todo el mundo.

Mientras tanto, otro multimillonario ruso, Roman Trotsenko, planea lanzar una plataforma para intercambiar monedas digitales y organizar ofertas iniciales de monedas (ICO). Basado en un informe del periódico local The Bell, Trotsenko afirmó que quiere satisfacer la demanda de los inversores que desean invertir en las monedas virtuales.

"Teníamos un interés en invertir solo en Bitcoin y estamos desarrollando la infraestructura; no vamos a mover pasajeros, sino que los mantendremos en tierra".

Posición del gobierno ruso sobre las criptomonedas

Sin embargo, la plataforma de monedas digital propuesta por Trotsenko enfrenta un futuro incierto incluso antes de que haya comenzado su operación. Esto se debe a que el gobierno ruso tiene una posición confusa sobre cómo manejará las monedas virtuales. Está previsto que el gobierno emita regulaciones oficiales sobre la minería de criptomonedas y las ofertas iniciales de monedas (ICO) en julio del 2018.

Sin embargo, a fines de noviembre del 2017, el ministro de Comunicaciones Nikolay Nikiforov afirmó que el gobierno "nunca" legalizaría las monedas virtuales.

Debido a esta declaración, Trotsenko dijo que está esperando nuevos desarrollos antes de lanzar su plataforma ya completamente funcional. Además, afirmó que ya planteó la cuestión de regular y legalizar el mercado de criptomonedas con el presidente ruso, Vladimir Putin, en septiembre.

A principios de noviembre, el banco central ruso lanzó su moneda digital CriptoRublo, que está diseñado para ser el único instrumento virtual reconocido en el mercado ruso.

El CriptoRublo también está destinado a disfrutar de un cierto grado de libertad regulatoria. En el 2016, los ingresos de las ICO rusas sumaron más de $300 millones.