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Kevin Rivera
Escrito por Kevin Rivera,Redactor de plantilla
Fernando Quirós
Revisado por Fernando Quirós,Editor de plantilla

Trading vs holding en bitcoin: la lección que deja El Salvador

El auge de bitcoin en El Salvador evidenció una tendencia: muchos usuarios optaron por el trading sin conocimiento, mientras otros apostaron por el holding como estrategia de largo plazo.

Trading vs holding en bitcoin: la lección que deja El Salvador
Opinión

La implementación de bitcoin en El Salvador no sólo transformó el debate sobre dinero digital a nivel global, sino que también dejó una radiografía clara del comportamiento financiero de miles de personas frente a un activo volátil. Uno de los fenómenos más evidentes ha sido la inclinación hacia el trading, muchas veces sin una comprensión profunda de lo que implica.

Cuando se lanzó la Chivo Wallet, el acceso a bitcoin se volvió masivo de la noche a la mañana. Para muchos salvadoreños, fue su primer contacto con un activo digital. Lo que siguió fue una especie de aprendizaje colectivo, en tiempo real y con dinero propio en juego. Comprar cuando bajaba y vender cuando subía se volvió una práctica común. Técnicamente, eso es trading.

Incluso surgió un término popular: “chiviar”. Una palabra que encapsula esa dinámica de intercambiar entre bitcoin y dólares buscando pequeñas ganancias. Sin embargo, detrás de esa práctica había una idea predominante: la posibilidad de hacer dinero rápido y sin mayor complejidad.

El problema es que el trading no es simplemente comprar barato y vender caro. Requiere conocimiento técnico, disciplina y, sobre todo, tiempo. Implica entender ciclos de mercado, identificar tendencias, analizar indicadores, gestionar riesgos y, quizás lo más difícil, controlar las emociones. La volatilidad de bitcoin no sólo mueve precios, también pone a prueba la psicología de quien opera.

Muchos salvadoreños que intentaron “chiviar” se encontraron con una realidad distinta. No podían estar pendientes del mercado todo el tiempo, no contaban con herramientas de análisis ni con formación financiera. Lo que inicialmente parecía una oportunidad terminó generando frustración. Las “pérdidas” —muchas veces derivadas de vender en momentos desfavorables— reforzaron la idea de que bitcoin no funcionaba.

Pero aquí hay un matiz importante: “el bitcoin” que compraron no desapareció. Lo que cambió fue su valor frente al dólar. Y esa diferencia, aunque técnica, es clave para entender la otra cara de esta discusión: el holding.

Un grupo más pequeño de usuarios adoptó una visión distinta desde el inicio. En lugar de buscar ganancias inmediatas, entendieron bitcoin como un activo de reserva. Compraron y mantuvieron su posición durante periodos más largos, con una lógica más cercana a la inversión que a la especulación.

Como me dijo un bitcoiner en una conversación: “hacer holding es hacer trading contigo mismo en el futuro”. La frase resume una idea poderosa. No se trata de evitar el trading, sino de desplazarlo en el tiempo. Apostar a que, en el largo plazo, la apreciación del activo compense la volatilidad del presente.

Esto, por supuesto, tampoco es automático. Hacer holding exige convicción, y esa convicción solo se construye con conocimiento. Entender qué es bitcoin, cómo funciona su red, por qué es escaso y cuál es su propuesta de valor frente al sistema financiero tradicional es fundamental. “Todo lo escaso es valioso”, pero esa premisa cobra sentido únicamente cuando se comprende la tecnología y su contexto.

Además, el holding implica tolerar la volatilidad. Ver subir y bajar el precio sin reaccionar impulsivamente. Tener claridad sobre el horizonte de inversión y resistir la tentación de actuar en función del ruido del mercado.

En este punto, la discusión no debería centrarse en cuál estrategia es mejor. Trading y holding responden a perfiles distintos. El trading puede ser una opción válida para quienes buscan resultados en el corto plazo, pero requiere preparación, tiempo completo o parcial, gestión emocional y herramientas adecuadas. No es una actividad improvisada.

El holding, por su parte, es más accesible en términos operativos, pero más exigente en términos de entendimiento. Es una apuesta de largo plazo que demanda paciencia y una visión clara del porqué se está invirtiendo.

El verdadero problema en El Salvador no ha sido elegir entre trading o holding, sino la creencia de que existe el dinero fácil. Esa narrativa ha abierto la puerta a errores, malas decisiones y, en el peor de los casos, estafas. Muchas personas, en lugar de aprender, optaron por entregar su dinero a terceros con la promesa de “multiplicarlo”.

Ahí es donde la educación financiera se vuelve indispensable. Bitcoin, por sí solo, no resuelve los problemas de conocimiento. Puede ser una herramienta poderosa, pero también un riesgo si se utiliza sin entenderla.

La experiencia salvadoreña deja una lección clara: no se trata de elegir entre trading o holding, sino de entender qué implica cada camino. Porque en bitcoin, como en cualquier mercado, no hay atajos. Y, definitivamente, no hay dinero fácil.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

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