Gobierno de EE.UU. pide a las víctimas de la estafa de la bomba de Bitcoin que informen al FBI, no que paguen el dinero del rescate

Una sospecha de estafa que amenaza con volar edificios a menos que los receptores paguen un rescate de Bitcoin (BTC) llamó la atención del gobierno de Estados Unidos el 13 de diciembre.

La estafa, que se centra en correos electrónicos anónimos que exigen el pago de 20 000 dólares en Bitcoin o se enfrentan a un "mercenario" que detona un dispositivo en "su edificio", ha aparecido en todo el mundo.

Ahora, el Centro Nacional de Ciberseguridad e Integración de las Comunicaciones (NCCIC) de Estados Unidos optó por ofrecer asesoramiento específico a las víctimas, aconsejando que la única acción necesaria al recibir un correo electrónico era informar al FBI.

El NCCIC está "al tanto de una campaña mundial de correo electrónico dirigida a empresas y organizaciones con amenazas de bomba", dijo.

"Los emails dicen que un dispositivo detonará a menos que se pague un rescate en Bitcoin."

Antes del reconocimiento del gobierno, los medios de comunicación habían informado sobre el plan, incluyendo la publicación de ciberseguridad y el centro de investigación Krebs On Security, que publicó el texto completo del correo electrónico.

"Mi mercenario mantiene el edificio bajo control. Si nota algún comportamiento inusual o emergencia, hará estallar la bomba", dice un extracto.

"Puedo retirar a mi mercenario si pagas. Me pagas 20 000$ en Bitcoin y la bomba no explotará, pero no intentes engañarme -te garantizo que retiraré a mi mercenario sólo después de 3 confirmaciones en la red de blockchain".

Múltiples campañas continúan apuntando a usuarios de Internet involuntarios tanto dentro como fuera de la comunidad de criptomoneda.

Como informó Cointelegraph, en 2018 se ha producido un aumento de casi el 500 por ciento en el número de esquemas de hackeo informático conocidos como "cryptojacking", el proceso por el cual un dispositivo es requisado para minar o robar criptomoneda.

Las estafas de robo de identidad - hackers que se hacen pasar por entidades conocidas para engañar a los usuarios a fin de que transfieran monedas a una dirección falsa - se han extendido este año de los correos electrónicos a plataformas de medios sociales como Twitter en masa.