A pesar de los incidentes del pasado, como el caso de Celsius, las instituciones financieras están mostrando un creciente interés en los préstamos respaldados por Bitcoin. Empresas consolidadas como Coinbase, Fidelity y PayPal están explorando activamente la posibilidad de ofrecer productos y servicios relacionados con este tipo de préstamos.
Si bien es cierto que existe un cierto grado de cautela debido a eventos anteriores, la fortaleza que ha demostrado Bitcoin a largo plazo y la creciente demanda de soluciones financieras innovadoras están impulsando a estas instituciones a considerar Bitcoin como un activo viable para respaldar préstamos. Esta tendencia sugiere que los préstamos respaldados por criptomonedas podrían convertirse en una parte integral del panorama financiero en los próximos años.
El dinero: una herramienta social
El dinero no tiene valor intrínseco, sino de intercambio. Esto significa que, por sí solo, no satisface ninguna necesidad humana básica como la alimentación, la vivienda o el afecto. Su valor radica en el acuerdo generalizado de que puede ser canjeado por bienes y servicios.
La función principal del dinero es facilitar las transacciones. Al permitir que las personas se especialicen en diferentes tareas, el dinero ha sido fundamental para el desarrollo de economías complejas. Sin embargo, es importante recordar que el dinero es una herramienta social, y su real valor depende de su circulación.
Aquellos que acumulan grandes cantidades de dinero sin utilizarlo, como quienes esconden oro en el patio trasero o debajo del colchón como el Rey Midas, están fetichizando el dinero. Al hacerlo, pierden de vista su función principal y le atribuyen un valor intrínseco que no posee. El dinero no es un objeto de culto o adoración. Es una herramienta. El dinero solo tiene valor en la medida en que se utiliza para adquirir bienes o servicios, es decir, cuando circula en la economía. O sea, su destino es el uso productivo o social. En soledad, el dinero es inútil. Su valor real se manifiesta en las relaciones sociales y económicas.
El crédito: una doble arista
El crédito es un acuerdo en el que una persona o entidad (el prestamista) entrega una suma de dinero a otra (el prestatario) a cambio de una promesa de devolución en el futuro, junto con un pago adicional llamado interés. Para el prestamista, el crédito es una forma de hacer crecer su dinero, ya que podría estar inactivo en su bolsillo. Para el prestatario, el crédito representa una oportunidad para acceder a fondos que pueden utilizar para diversos fines, como comprar bienes, invertir en un negocio o cubrir gastos. Es una relación de ganar-ganar, donde ambas partes obtienen beneficios.
Sin embargo, el crédito también implica riesgos. El prestamista corre el riesgo de que el prestatario no pueda o no quiera devolver el dinero, mientras que el prestatario debe asumir los costos del interés y la responsabilidad de cumplir con los términos del préstamo. Es importante entender que el crédito es un activo para el prestamista y un pasivo para el prestatario. Esto significa que, aunque el prestatario utilice el dinero, sigue debiendo la cantidad original más los intereses.
Un error común, especialmente en la comunidad cripto, es confundir la custodia del dinero con la propiedad. Cuando una persona deposita dinero en un banco, este actúa como custodio, pero el dinero sigue siendo propiedad del depositante. Al otorgar un préstamo, el prestamista sigue siendo dueño del dinero, aunque lo esté poniendo a disposición del prestatario por un tiempo determinado.
Ahora, el crédito es un mecanismo que dinamiza la economía, ya que permite que el dinero circule y se utilice para realizar transacciones. Sin crédito, la economía se estancaría debido a la falta de liquidez.
En otras palabras, el crédito es una herramienta financiera fundamental que permite a las personas y las empresas acceder a recursos adicionales. Sin embargo, es esencial comprender los riesgos y las responsabilidades involucradas en el crédito, tanto para el prestamista como para el prestatario.
¡El colateral es tu aliado!
Para reducir el riesgo de que un prestatario no devuelva el dinero, los prestamistas suelen exigir garantías. Estas garantías pueden ser de varios tipos, pero una de las más comunes es el colateral. El colateral es un bien o activo que el prestatario entrega al prestamista como respaldo del préstamo. Si el prestatario no cumple con sus obligaciones, el prestamista puede vender el colateral para recuperar el dinero prestado.
La credibilidad del prestatario es fundamental para obtener un préstamo. Una buena reputación crediticia, basada en el historial de pagos, es importante, pero no siempre suficiente. Por eso, el colateral juega un papel crucial al momento de evaluar un préstamo.
Tradicionalmente, los colaterales han sido bienes raíces, negocios o instrumentos financieros como acciones y bonos. Sin embargo, con el auge de las criptomonedas, Bitcoin se ha convertido en una nueva opción de colateral. Si bien Bitcoin ofrece ventajas como la divisibilidad y la facilidad de transferencia, su alta volatilidad representa un desafío. Si el precio de Bitcoin cae drásticamente, el valor del colateral podría disminuir, poniendo en riesgo el préstamo.
A pesar de la volatilidad, gracias a los avances tecnológicos, se han desarrollado mecanismos para mitigar los riesgos asociados con los préstamos respaldados por criptomonedas. Estos mecanismos incluyen sistemas de valoración en tiempo real, seguros y contratos inteligentes. De esta manera, los préstamos con Bitcoin como colateral se han vuelto cada vez más seguros y atractivos.
En otras palabras, el colateral es una herramienta esencial para gestionar el riesgo crediticio. Al ofrecer una garantía tangible, los prestatarios pueden aumentar sus posibilidades de obtener un préstamo y acceder a financiamiento. Si bien la volatilidad de las criptomonedas representa un desafío, los avances tecnológicos están permitiendo que Bitcoin se utilice como colateral de manera segura y eficiente.
Conclusión
Si las grandes instituciones financieras comenzaran a aceptar Bitcoin como colateral, tanto en plataformas centralizadas como descentralizadas (DeFi), esto tendría importantes implicaciones. Por un lado, los poseedores de Bitcoin podrían acceder a préstamos con mejores condiciones y de entidades más confiables. Esto aumentaría la liquidez y permitiría a sus tenedores aprovechar sus activos de manera más versátil.
Por otro lado, esta aceptación sería una señal clara de que Bitcoin está siendo reconocido como un activo legítimo y cada vez más estable en el mercado financiero. Esto podría impulsar su adopción a gran escala y consolidar su posición como una alternativa viable a las monedas tradicionales.
Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.