La Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos, es responsable del dólar, la moneda reserva del mundo. Si algo está mal con la economía mundial, seguramente debemos comenzar por ahí. Casi nadie sabe cómo funciona en realidad. Sin embargo, muchos piensan que su poder debe acabar y algo nuevo debe surgir. Muchos defienden la idea de volver al patrón oro. Otros sugieren Bitcoin. Pero, ¿cuál es el problema con la economía? ¿Es el dólar el problema? ¿Bitcoin podrá solucionar todo esto? Hablemos de Bitcoin, el dólar y el oro. 

Existen tres tipos de dinero, el dinero mercancía, el dinero representativo y el dinero fiduciario. El oro, la plata, el tabaco, el cuero y los cereales se han usado como dinero y son ejemplos de dinero mercancía. Estos artículos tienen valor de uso en el mundo real, pero han servido como medios de intercambio porque son portables, duraderos, divisibles y fungibles. Claro que existe una diferencia entre las mercancías renovables y las no renovables. Las mercancías no renovables como los metales son más duraderas y su suministro es limitado. Es por eso que se consideran mejores formas de dinero. Los metales, por ejemplo, sirvieron como dinero por muchos siglos. 

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El dinero representativo es básicamente un certificado que se utiliza por conveniencia. No tiene valor como tal, pero representa un dinero ubicado en algún lugar. Cuando se utilizaba el oro como dinero, por ejemplo, muchas personas por razones de seguridad preferían depositar su oro en las bóvedas de los herreros de oro y, eventualmente, en la de los bancos. Estos custodios entregaban certificados de depósito que representaban el oro depositado en aquellas bóvedas. Con el tiempo, estos certificados se convirtieron prácticamente en lo mismo que oro y se utilizaban igualmente como un medio de intercambio válido. El portador podía ir con su certificado a las oficinas de esos custodios y simplemente redimirlo por oro. Pero la mayoría no lo hacía porque los certificados eran sumamente convenientes. Esos papeles eran más portables, divisibles y, tal vez, un poco más seguros. 

El tercero tipo de dinero es el fiduciario. El dinero fiduciario, en apariencia, es muy similar al dinero representativo, pero, en realidad, son certificados sin activo subyacente. No tiene valor de uso ni valor intrínseco, pero sí valor monetario por el simple hecho de que las personas deciden que lo tiene. Se basa puramente en la confianza. El dinero fiduciario es la forma más común de dinero en estos momentos y es de varios tipos. Una subcategoría es el dinero fíat. El dólar, el euro, el yuan y el yen son dinero fíat. Básicamente, es el dinero fiduciario de los gobiernos. Se basa en la fe, pero una fe impuesta por decreto. Antes de 1971, el dólar era dinero representativo. Pero cuando el presidente Nixon abandonó el patrón oro, dejó de serlo para convertirse en dinero fíat. El dinero fíat tiene la particularidad que se puede imprimir a voluntad.

Claro que existe otra subcategoría de dinero fiduciario. Este es el dinero fiduciario privado. Esto es cuando un ente no estatal como una compañía o una comunidad emiten su propio dinero. Muchos piensan que los términos “fíat” y “fiduciario” son sinónimos, pero esto es error. Todo dinero fíat es fiduciario, pero no todo dinero fiduciario es fíat. Cuando una compañía entrega un cupón o una tarjeta de regalo, eso se podría considerar dinero fiduciario, pero no fíat, a pesar de que en muchos casos se utiliza una moneda fíat como unidad de cuenta para indicar valor monetario. 

Por supuesto también existen algunos grupos que emitan su propio dinero. El caso de Hours en Ithaca, New York es emblemático. Esta es la iniciativa privada de una moneda no estatal que circula localmente y es aceptada voluntariamente por una comunidad. Bitcoin es una moneda fiduciaria no estatal y descentralizada. Pero tiene la particularidad que se parece mucho a una moneda mercancía no renovable como el oro porque su suministro es limitado. Eso quiere decir que, a pesar de que técnicamente es posible crear más unidades, el código limita el suministro a un número finito.  

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En estos momentos, sobre todo después de la crisis del 2008, existe la idea en algunos círculos que si el mundo adopta un dinero escaso como el oro o Bitcoin, todos nuestros problemas económicos serán cosas del pasado. Según esto, las crisis económicas son causadas principalmente por los bancos centrales como la Reserva Federal de los Estados Unidos y su hábito de imprimir dinero a diestra y siniestra. Este planteamiento proviene por lo general de muchos libertarios, escobajos del oro y bitcoiners. ¿Podría funcionar? 

Si recurrimos a la historia, la respuesta es no. El oro funcionó como dinero por siglos y demostró que esta solución no está libre de problemas. El problema es básicamente el mismo que con el sistema actual: La estabilidad monetaria. Sin embargo, con una moneda escasa, es mucho más difícil equilibrar la economía. La económica real depende de la producción de bienes y servicios. Si el suministro de dinero no es el adecuado, existe el peligro de inflación por un lado y de deflación por el otro. Con inflación, las personas pierden poder adquisitivo. Pero con deflación la economía no prospera. Se deprecian los bienes, crece el desempleo y baja la producción. El equilibrio es fundamental y en su sistema de dinero escaso existiría un divorcio entre el dinero y la producción. Es por eso que se prefieren los sistemas más flexibles. Claro que los sistemas flexibles exigen mucha disciplina y prudencia. Y me temo que estas virtudes no abundan mucho.

Por supuesto que es muy difícil contradecir un dogma. Para los fanáticos de una idea no hay argumentos de valgan. A nadie le gusta que destruyan sus ilusiones. Claro que algo anda mal con el sistema actual. No es del todo malo, pero es obvio que necesita serias reformas. Imprimir dinero como locos obviamente no es una solución sostenible. Pero tenemos que reconocer que algo extraño está sucediendo. Durante la última década, la economía ha estado muy bien. Se ha impreso muchísimo dinero, pero misteriosamente la inflación es prácticamente cero y los niveles de desempleo están sumamente bajos. ¿Por qué? ¿Cómo es posible esto?

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Hablando particularmente del dólar estadounidense, eso podría deberse a varias razones. Obviamente, hay factores deflacionarios muy fuertes que han servido como un contrapeso a las enormes cantidades de dinero que se han impreso. Estamos hablando del dólar porque esta moneda es sin lugar a dudas la más influyente de todas. Es cierto que la Reserva Federal ha usado todas las herramientas que tiene para sacar dólares a la calle. Eso en teoría debería causar inflación, pero este no ha sido el caso durante estos últimos años. Esto es sumamente raro, sobre todo, si tomamos en cuenta que Estados Unidos en este momento tiene una balanza comercial negativa. En otras palabras, importa más de lo exporta. O produce menos de lo que consume. 

Una de las posibles razones es que Estados Unidos está exportando su inflación. Es decir, muchos de esos dólares están fuera de su territorio en cuentas offshore. La globalización ha sido su ángel salvador. Las compañías más grandes de los Estados Unidos en estos momentos son compañías tecnológicas. La mayoría de sus activos son intangibles y son unas máquinas para producir efectivo. Leyendo sus reportes, sabemos que están nadando en efectivo. Y este efectivo en su mayoría está afuera. Eso sin mencionar que todos los países del mundo, principalmente los más productivos como China, envían sus productos baratos a los Estados Unidos a cambio de los papelitos que imprime la Fed. Además, muchas personas en todo el mundo siguen comprando dólares, y siguen invirtiendo en Estados Unidos. El petróleo también está por el suelo, a pesar de la demanda, porque los países exportadores están produciendo mucho y no están respetando las cuotas de la OPEP. Y los países que no forman parte de la OPEP pues mucho menos. Sobre todo, ahora que existen nuevas técnicas para producir más. Entonces, posiblemente, la tecnología y la globalización han sido los factores deflacionarios que están absorbiendo, como un agujero negro, los billones de la FED. ¿El resultado? Poca inflación y poco desempleo. 

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Pero, bueno, el problema en estos momentos no es la inflación, sino la desigualdad. Si se implementa un sistema con dinero escaso, la económica está mucho más expuesta a las crisis, como ocurría cuando se utilizaba el oro. En gran parte, porque sería mucho más difícil equilibrar el sistema. Pero, ¿cómo solucionamos la desigualdad? La emisión centralizada de dinero beneficia principalmente al centro y estimula la desigualdad. El dinero fíat crea monopolios. Los gobiernos y las grandes instituciones financieras se llevan la mejor parte porque son los que reparten el pastel. Irónicamente, con el oro pasaba algo similar. Los gobiernos, los bancos y los mineros se llevaban la mejor parte. ¿Y con Bitcoin? Bueno, lamentablemente pasa lo mismo. Los mineros, los exchanges y los bitcoiners más viejos (adopción temprana) son las ballenas del sistema y comen más pastel que el resto. ¿O no?

Las “mafias” siempre han controlado el dinero. Eso no es un secreto. Acumulan dinero durante las crisis y durante tiempos de bonanza. Acumulan dinero en períodos de inflación y en periodos de deflación. Con dólares, oro, o Bitcoin, esta tradición se repite una y otra vez. Para solucionar eso, las reformas deben implementarse en todos los niveles. No es solo cuestión de abolir el dinero fíat y adoptar el oro o Bitcoin. Se necesitan cambios políticos, sociales, tecnológicos y económicos muchísimos más profundos. La frase “Bitcoin solucionaría eso”, tan usada por algunos, es sumamente ilusa. Me temo que el mundo es más complejo que eso. Bitcoin es un activo genial, pero no es una panacea. Para el individuo que busca control e independencia, es un vehículo excelente de resguardo de valor, sobre todo a largo plazo. Pero la propuesta de Bitcoin como moneda universal y solución para todos los problemas de la economía mundial seguramente necesita refinarse mucho más. Es posible pero tal vez es muy temprano para defenderla con la confianza con que se defiende en ocasiones. Quizás debemos pulirla un poco más, porque en estos momentos no duraría mucho tiempo en el ring.