Aunque Colombia es mucho más pequeña que México y Brasil, su avance en el mundo fintech ha sorprendido a muchos. Las leyes que regulan las fintech aún tienen cosas por mejorar, pero algo, definitivamente, está funcionando bien. Los resultados no son perfectos, pero son muy buenos. Lo que es admirable. Y, dentro de Colombia, Bogotá es el centro de toda esta innovación financiera.

Bogotá se ha consolidado como un destacado centro de innovación en América Latina, captando el 97% del financiamiento destinado a startups en Colombia durante el primer semestre de 2024. Esto demuestra su creciente atractivo para emprendedores e inversores.

La ciudad ha logrado atraer una inversión total de USD 452 millones en 27 rondas de financiamiento durante este período, acercándose a la cifra registrada en todo 2023. Esta tendencia refleja una creciente confianza en el ecosistema de startups de Bogotá y su potencial para generar retornos atractivos.

El sector fintech ha sido el más destacado, atrayendo una inversión estimada de USD 405 millones a través de 16 rondas de financiamiento. Empresas como Nu Colombia y Simetrik han desempeñado un papel clave en impulsar este crecimiento, aprovechando la gran población desbancarizada de Colombia y la creciente demanda de servicios financieros digitales.

Además del fintech, otros sectores como RetailTech, PropTech y FoodTech también han recibido inversiones significativas, lo que indica un ecosistema emprendedor diverso y vibrante en la capital colombiana.

La inversión extranjera ha mostrado una fuerte confianza en la escena de startups de Bogotá. Estados Unidos sigue siendo la principal fuente de capital extranjero, contribuyendo con más del 38% de la inversión total en la ciudad. Esto refleja la creciente confianza internacional en el panorama emprendedor de Bogotá y su capacidad para generar retornos atractivos.

Sin embargo, Bogotá enfrenta desafíos persistentes en la atracción de inversión extranjera directa y más capital de riesgo. A pesar de estos desafíos, la ciudad cuenta con una extraordinaria capacidad humana eficiente y calificada, así como con un interesante mercado local. Además, su ubicación estratégica, con el mejor aeropuerto de carga de América Latina, le brinda una ventaja competitiva.

Para superar estos desafíos, Bogotá está implementando iniciativas para combatir la inseguridad y mejorar la infraestructura de movilidad. Estas medidas son fundamentales para sostener el crecimiento y atraer más inversión.

Las principales firmas de capital de riesgo que han financiado startups en Bogotá son Goldman Sachs (EEUU), Andreessen Horowitz (EEUU), Kaszek (Brasil), Monashees (Brasil), y Movtech (México).

Una de las tendencias más notables en el panorama de inversión de Bogotá es el aumento del tamaño promedio de las transacciones. Si bien el número de rondas de financiamiento ha disminuido, el monto total recaudado ha aumentado significativamente, lo que indica que los inversores están realizando apuestas más grandes en empresas con modelos de negocio comprobados y escalabilidad.

Definitivamente, el futuro de Bogotá como centro de startups se muestra prometedor. Con su capacidad para atraer capital y desarrollar un ecosistema emprendedor sólido, la ciudad está posicionada para seguir creciendo y convertirse en un referente regional en innovación y tecnología.

La economía de escala

Ahora bien, la economía de escala, en el vibrante ecosistema fintech de Bogotá, es un fenómeno que merece una mirada más profunda. Si bien es cierto que la concentración de recursos y poder en grandes empresas puede generar preocupaciones, es importante comprender que la economía de escala, en este contexto, es más bien una fuerza impulsora de la innovación y el crecimiento, que surge de forma natural debido a sus beneficios inherentes.

En Bogotá, la concentración de startups fintech en un mismo espacio geográfico ha dado lugar a una serie de ventajas competitivas. Al agruparse, estas empresas pueden compartir recursos, talento especializado, proveedores y conocimiento. Esto no solo reduce costos, sino que también fomenta la colaboración y la innovación. Un ejemplo claro es la creación de clústeres de fintech, donde las startups pueden acceder a incubadoras, aceleradoras y fondos de inversión especializados, lo que facilita su crecimiento y desarrollo.

Además, la economía de escala permite a las fintech bogotanas negociar mejores condiciones con proveedores de servicios, como plataformas de pagos o servicios en la nube. Esto se traduce en costos más bajos y una mayor eficiencia operativa. Asimismo, la concentración de talento en un solo lugar atrae a inversores nacionales e internacionales, lo que facilita el acceso a capital y acelera el crecimiento de las empresas.

Es importante destacar que la economía de escala no es necesariamente contraria a la descentralización. De hecho, muchas fintech en Bogotá están desarrollando soluciones tecnológicas que promueven la inclusión financiera y el acceso a servicios financieros en áreas remotas del país. Al aprovechar las ventajas de la concentración, estas empresas pueden luego expandir su alcance y ofrecer sus servicios a un público más amplio.

Sin embargo, es fundamental que las autoridades reguladoras y los actores del ecosistema fintech trabajen en conjunto para garantizar que los beneficios de la economía de escala se distribuyan de manera equitativa y que no se creen barreras de entrada para nuevas empresas. Esto puede lograrse mediante la promoción de la competencia, la transparencia en los mercados y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas.

Conclusión

En conclusión, la economía de escala es una fuerza poderosa que está impulsando el crecimiento del ecosistema fintech de Bogotá. Si bien es importante monitorear su impacto y garantizar que se mantenga un entorno competitivo, los beneficios de la concentración, como la innovación, la eficiencia y el acceso a capital, son innegables. Al aprovechar las ventajas de la economía de escala, Bogotá se está posicionando como un líder regional en el sector fintech, lo que a su vez contribuye al desarrollo económico y social del país.

Colombia nos demuestra que si un país crea leyes claras y favorables para las empresas de tecnología financiera (fintech), atrae más inversión. Esto quiere decir que las buenas regulaciones son como un imán para el dinero que buscan invertir en innovación.  

Bogotá se ha convertido en un imán para las startups, especialmente las fintech. ¿Por qué? Porque cuando muchas empresas similares se juntan en un mismo lugar, se crean efectos positivos que benefician a todas. Por ejemplo, al haber muchas fintech, se atrae más talento, se negocian mejores acuerdos con proveedores y se genera más interés de los inversionistas. Esto hace que las empresas crezcan más rápido y se vuelvan más fuertes, como una bola de nieve que se hace cada vez más grande.

 Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.