Es innegable que los criptoactivos ya superaron la fase inicial de desconfianza y se han convertido en una realidad para un buen número de inversores del país.

Los números no mienten: hoy hay más brasileños que invierten en este tipo de activos que en acciones en Bolsa, según una reciente encuesta encargada por Mercado Bitcoin para la consultora Mosaiclab. El estudio señala que 10 millones de brasileños ya operan con criptomonedas, superando los 9 millones de inversores en bolsa. Otro dato interesante, este del Servicio Federal de Impuestos, revela que solo en el mes de junio de este año, 3.2 millones de personas físicas y 89 mil personas jurídicas realizaron operaciones en este mercado, un récord absoluto.

A pesar de todas estas cifras prometedoras, Eduardo Carvalho, CEO y cofundador de Dynasty Global AG, cree que todavía existe un enorme temor en torno al sector, generado principalmente por la evidente distancia que existía entre el ecosistema y los bancos tradicionales. Sin embargo, el director general afirma que esto ya lo verbalizó en el pasado porque la historia cambió hace unos días. Desde principios de diciembre, Itaú comenzó a permitir a sus clientes operar con criptomonedas a través de su nueva plataforma de inversión.

Gracias al servicio recientemente inaugurado, los usuarios pueden comprar y vender bitcoins y ether, respectivamente el primer y segundo valor de mercado más alto del mundo, directamente a través de la aplicación de la empresa. Vale la pena recordar que otras instituciones financieras grandes, pero no tan tradicionales, como Nubank y BTG Pactual, ya ofrecían dicha funcionalidad”, destaca Eduardo.

El presidente ejecutivo también comenta que, con la entrada de Itaú al juego, las expectativas ahora incluyen la llegada de nuevos 'bancos'. Sobre todo porque ya se ha hecho evidente que el potencial del sector aporta beneficios a todos los implicados, pero sobre todo a las propias entidades financieras. Esto se debe a que las criptomonedas tienen todo para innovar e impulsar aún más las tres principales funciones y servicios de un banco: custodia, gestión de activos y operaciones financieras.

Una nueva realidad

Pensando en el factor protector, los criptoactivos utilizan su propia base de datos, el llamado registro distribuido, en inglés "Ledger", para catalogar todas las transacciones, billeteras y sus respectivos saldos. Así, esta custodia de los activos digitales se produce de forma transparente, permitiendo que cualquier participante de la red o persona que desee validar la información pueda hacerlo de forma sencilla, con unos pocos clics, a través de plataformas de seguimiento de transacciones.

"En relación con la gestión de activos, la creación de contratos inteligentes, introducidos a gran escala principalmente por la plataforma Ethereum, una de las más populares en el mundo cripto, permite automatizar pagos, transferencias e informes, además de implementar la gobernanza. normas. Para ello basta con programarlos según las intenciones del gestor. De esta forma, el banco contaría con un software capaz no solo de transferir criptoactivos, sino también de controlar todo el funcionamiento del ecosistema generado en base a las preferencias definidas por la propia institución", continúa Eduardo.

En cuanto a la función estratégica de los bancos de actuar como sistema de pagos, la introducción de la tecnología blockchain en esta ecuación permite simplificar todo tipo de transacciones, desde micropagos hasta grandes movimientos internacionales. El CEO explica que esto se debe a que este tipo de activo digital permite realizar pagos desde la dirección de destino y con la clave privada, que no es más que la autenticación necesaria para firmar y completar la transacción.

Además, cabe mencionar que es posible activar el modo multisig, denominación de validación a través de dos o más firmas para realizar la transferencia, lo que ayudaría aún más a los bancos a garantizar la seguridad a los usuarios”, resalta.

Ahora, el inminente acercamiento entre las instituciones financieras y las criptomonedas significa un movimiento ventajoso para ambas. Por parte de los bancos, apropiarse de dichos activos simboliza ofrecer nuevos servicios y más seguridad a los clientes, lo que redunda en una mayor afinidad y lealtad en la relación. En cuanto a los activos digitales, si bien en un principio esta relación puede verse como un paradigma, ya que su propósito es precisamente lograr que el usuario no dependa de terceros para realizar transacciones, ahora cuentan con la custodia de jugadores altamente reconocidos por la gente.

Por tanto, la participación del banco acaba añadiendo una importante capa de protección, llegando principalmente a la parte de usuarios que no desean gestionar sus claves privadas por sí mismos”, agrega Eduardo.

Próximos pasos

Para Eduardo, a partir de estos efectos, no es difícil entender las razones por las que las criptomonedas ya están distribuidas entre los principales bancos nacionales de todo el mundo. Ahora que este enfoque también se convierte en una realidad nacional, otras instituciones no deberían tardar en repetir la decisión, que promete liquidez inmediata y una fuerte inyección de capital al sector.

La gran verdad es que la tecnología blockchain ya ha sido probada y probada en los últimos años. Los activos digitales representan una disrupción en el mercado financiero y no hay vuelta atrás en el uso de esta tecnología innovadora.

De esta manera, Eduardo concluye:

Ahora ha llegado el momento de dar los siguientes pasos. Esto significa presentar este potencial a una audiencia cada vez mayor e iniciar el proceso de ampliación. La unión entre los bancos tradicionales y las monedas digitales es un paso fundamental para potenciar el sector en Brasil y, sin duda, permitirá que más personas se beneficien del poder de las criptomonedas”.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.