En tiempos difíciles de pandemias y control gubernamental, la tecnología Blockchain podría jugar un papel preponderante en la detección de posibles portadores asintomáticos de coronavirus sin necesidad de la vigilancia por parte de gobiernos y con el objetivo único de garantizar la prevención oportuna de nuevas epidemias locales y globales.

Recientemente grandes protagonistas de la tecnología como IBM, Oracle, Microsoft junto a la Universidad Johns Hopkins, la Organización Mundial de la Salud y el Gobierno de Canadá entre otros, decidieron dar un paso adelante al anunciar el lanzamiento del proyecto MiPasa.

La idea detrás del proyecto es simple: utilizar potentes herramientas de análisis y privacidad que hasta ahora eran disponibles para las instituciones financieras de élite, con el fin de recopilar datos confiables y de calidad. El sistema de control y comunicación con carácter global permitiría una detección temprana rápida y precisa de portadores del coronavirus.

De acuerdo al sitio web de la propuesta MiPasa, el trabajo no tiene necesidad de vigilancia gubernamental y se autodefine como la primera herramienta para administrar los brotes de COVID-19 cruzando datos de salud y ubicación utilizando módulos de privacidad y criptografía.

Sin embargo a pesar de lo prometedor de la nueva iniciativa de las grandes empresas de tecnología, la privacidad sigue siendo un problema que preocupa a muchos, debido a la excusa quebrantable de usar este tipo de herramientas que infringen nuestra seguridad.

Es por ello que la mirada está puesta hacia actores claves en países democráticos donde el uso de la tecnología Blockchain descentralizada sin necesidad de violentar la privacidad de los usuarios ha logrado controlar la epidemia y mejorar la calidad de vida de millones de personas, gracias al uso eficiente de datos clínicos y políticas acertadas apostando al uso consciente de su población.

Por supuesto hablamos de Corea del Sur como el gran ejemplo a seguir. El país asiático logró controlar bajos tres medidas básicas el brote de coronavirus en su territorio sin necesidad de un aislamiento total forzado ni mucho menos forzando la privacidad de sus ciudadanos.

Gracias al aporte de empresas locales que han experimentado antes del brote con sistemas de gestión de datos clínicos como el eCRF de FLETA Blockchain, el gobierno de Seúl logró aplicar el mismo principio para poder monitorear y asistir oportunamente a los infectados por el virus.

A pesar de ser uno de los países con más afectados en el mundo, su tasa de mortalidad es apenas del 0.6%. Luego de diagnosticar al primer caso, lograron aplicar casi 20,000 pruebas por día en una población de casi 50 millones de habitantes, una de las claves del éxito para contener el brote.

Según cifras oficiales sólo el 10% de los contagiados requirió hospitalización, gracias a la oportuna política de detección realizada por el ministerio de salud del país que permitió efectuar las pruebas de forma expedita para contener y aislar adecuadamente los infectados en una misma área geográfica sin necesidad de colapsar los servicios sanitarios, ayudando a disminuir las tasas de infecciones.

Gestión de datos clínicos

Un sistema de gestión de datos clínicos es una herramienta utilizada en la investigación clínica para gestionar los datos de un ensayo clínico. Normalmente estos datos se reúnen un sitio del investigador y se almacenan en una base de datos centralizada que puede ser objeto a pérdidas o manipulación por actores maliciosos.

En el caso de este tipo de sistemas basados en la cadena de bloques como el propuesto por FLETA en Corea del Sur permiten que la información está descentralizada y disponible para cualquier actor interesado, tanto en una Blockchain pública o privada según las necesidades del investigador.

Si bien existen varios modelos a lo largo de todo el mundo de este tipo de iniciativas, la mayoría no habían sido consideradas en momentos de inamovilidad general como ocurre actualmente y con la amenaza de colapso que suponen un riesgo bajo esquemas tradicionales para el interés de la investigación.

La reproducibilidad, el intercambio de datos, las preocupaciones sobre la privacidad de los datos personales y la inscripción de pacientes en ensayos clínicos son enormes desafíos médicos para la investigación clínica contemporánea.

La tecnología, Blockchain, puede ser clave para abordar estos desafíos y debería llamar la atención de toda la comunidad de investigación clínica. Blockchain lleva a Internet a su objetivo definitivo de descentralización.

El principio central de Blockchain es que cualquier servicio que dependa de terceros confiables se puede construir de manera transparente, descentralizada, segura y "sin confianza" en la parte superior de Blockchain (de hecho, hay confianza, pero está codificado en el protocolo Blockchain a través de un algoritmo criptográfico complejo).Por lo tanto, los usuarios tienen un alto grado de control, autonomía y confianza en los datos y su integridad.

Además de FLETA, otra plataforma nativa de Corea del Sur ICON, ha estado proponiendo soluciones basadas en la Blockchain para la gestión de datos clínicos de forma descentralizada e inmutable. Ambas plataformas han recibido el visto bueno de la Agencia Nacional de Promoción de la Industria IT, mejor conocido como NIPA, y del Ministerio de Ciencias del país asiático.

La experiencia en el uso de este tipo de herramientas sin duda parece inclinar la balanza a favor de Corea del Sur para su lucha contra la pandemia y ser el primer país en 'controlar' la enfermedad sin necesidad de generar restricciones masivas de movilidad como ocurre en países como China, Italia y Estados Unidos, demostrando el potencial de la tecnología Blockchain para solventar situaciones específicas.

Por ahora las iniciativas de la OMS para llevar cabo boletines sobre el COVID-19 basados en la blockchain con el fin de garantizar la uniformidad y transparencia de la información, así como iniciativas de donar poder de cómputo para la investigación de una cura contra el virus, son los hitos más resaltantes a nivel global del uso de la Blockchain en el campo clínico, aunado a los sistemas de gestión de datos en Corea del Sur y otras latitudes.

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