Ejecutivos coreanos de criptointercambio detenidos por cargos de fraude y malversación

El co-fundador y director ejecutivo de CoinNest, Kim Ik-hwan, ha sido detenido y acusado de malversación y fraude en Seúl, junto a dos altos ejecutivos y la cabeza de un segundo cripto intercambio sin nombre, informó el canal de noticias local Naver el 5 de abril.

Los ejecutivos supuestamente movieron los activos digitales de los clientes a sus cuentas personales, valorados en “miles de millones de won,” según los fiscales. Los funcionarios están buscando ahora órdenes de arresto contra los detenidos.

Es la primera vez que la cabeza de un criptointercambio en Corea a la que le han puesto cargos. Coinnest es la sexta más grande del país por volumen de intercambio comercial, con alrededor de 500 000 usuarios registrados a partir de enero.

La Corea Blockchain Association, un organismo de autocontrol de 33 criptointercambios locales, sigue la investigación para determinar si se va a expulsar a Coinnest de la membrecía. El intercambio abrió en junio del año pasado, respaldado por inversionistas chinos como Bitmain. El valor de Coinnest se estima en más de 100 mil millones de won.

Un anuncio por Coinnest el jueves declaró que "un sistema de gestión profesional" ha sido creado para "proteger […] los activos de los clientes y crear un ambiente comercial saludable.”

Coinnest fue una de las tres bolsas de valores locales allanadas por los fiscales a mediados de marzo, después de que se detectaron "transferencias de dinero sospechosas" entre los intercambios durante una auditoría por parte de los reguladores financieros locales y de los servicios de inteligencia.

Las detenciones de esta semana se producen en medio de Seúl a cambio de introducir una regulación más estricta en el mercado de criptomonedas floreciente del país, la tercera más grande del mundo. Como Cointelegraph informó, la Comisión de Comercio Leal de Corea (FTC) ordenó ayer que 12 de intercambios mejoraran la protección de los clientes en sus contratos.

En diciembre de 2017, el gobierno de Corea prohibió la comercialización anónima, ocasionando que seis grandes bancos nacionales se movieran en solo diez días más tarde para apoyar la verificación de los nombres reales para los usuarios de los criptointercambios.

En la vecina Japón, los reguladores locales continúan con rigurosas inspecciones en lo que respecta a los criptointercambios del país.