Funcionario de las Islas Marshall explica la criptomoneda nacional con suministro fijo

Descargo de responsabilidad, 4 de septiembre del 2019 4:06 p.m. UTC: Este artículo afirmaba anteriormente que las Islas Marshall habían lanzado su criptomoneda. Se ha enmendado para reflejar con mayor precisión el desarrollo de las noticias.

Un funcionario de las Islas Marshall ha publicado un ensayo en el que se explica el proyecto nacional de criptomoneda del país antes de la celebración de la conferencia Invest: Asia 2019.

La emisión del marshalés sovereign (SOV) fue explicada en un ensayo por el Honorable David Paul —Ministro de Asistencia al Presidente y Medio Ambiente de las Islas Marshall— publicado por Coindesk, el 4 de septiembre.

"Conectado con el sistema financiero global en sus propios términos"

Las Islas Marshall aprobaron una Ley de Moneda Soberana en el 2018, declarando su intención de lanzar su nueva moneda digital nacional. La nación, que ha sido independiente desde 1979, hasta ahora ha estado utilizando el dólar de Estados Unidos como moneda oficial para todos los pagos, deudas, cargos públicas, impuestos y cuotas.

Se estima que la dependencia del estado de las subvenciones de Estados Unidos asciende a alrededor de USD 70 millones cada año, como informó Cointelegraph a principios de este año.

En su ensayo, el ministro Paul destaca que la elección de las Islas de emitir una segunda moneda legal basada en la tecnología blockchain se justifica en la convicción de que las soluciones centralizadas no son viables en un país de poco más de 50,000 personas repartidas en más de 1,000 islas del Pacífico.

Más allá de la descentralización, blockchain ofrece al país la posibilidad de tener el cumplimiento "integrado en el protocolo monetario en sí mismo" —en palabras del ministro— "mientras se mantiene la privacidad de las personas".

La tecnología, señala, permite que el estado automatice gran parte de sus obligaciones de cumplimiento, reduciendo los costos asociados con los sistemas existentes y, por lo tanto, ayudándole a tomar un papel más proactivo en la lucha global contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

Las entidades aprobadas —como bancos o casas de cambio— tendrán la tarea de verificar la identidad de los usuarios de SOV, cerrando así las lagunas del anonimato. Sin embargo, escribe el ministro, el país tendrá como objetivo proteger la privacidad financiera en la medida de lo posible, argumentando que:

"Es crucial que los usuarios individuales tengan una expectativa razonable de privacidad, específicamente, la capacidad de elegir cuándo divulgar su información, qué compartir exactamente y con quién".

Los gobiernos no necesitan tratar el dinero como un "recurso ilimitado"

El ministro Paul destaca que el SOV tendrá un suministro de dinero fijo y a prueba de manipulaciones y que su crecimiento estará predeterminado en un 4% por año. Argumenta que:

“Elegimos crear una oferta monetaria fija con un crecimiento fijo porque las monedas fiduciarias pueden ser notablemente inestables. [...] Las políticas de los principales bancos centrales no son tranquilizadoras, como lo atestiguan los precios del oro y el bitcoin. Nosotros, como gobiernos, debemos adoptar un enfoque más sostenible del dinero y no tratarlo como un recurso ilimitado".

Otros aspectos del ensayo apuntan al hecho de que los servicios de remesas fiduciarias son actualmente extremadamente caros para los ciudadanos, algo que los sistemas basados en blockchain libres de fricción pueden ayudar a mitigar.

Como se informó recientemente, China se está preparando para lanzar una moneda digital basada en blockchain respaldada por el banco central para su uso en escenarios minoristas.

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