Primero, llegó el Bitcoin y lo comenzó todo. Luego, llegaron las ICOs (Oferta Inicial de Monedas), creando una segunda ola de emoción. Recientemente, hemos visto el éxito de las IEOs (Oferta Inicial de Exchanges). Se podría decir que esta ha sido la tercera ola. Después, se puede mencionar a los tokens de valor. Sin embargo, todavía no han podido tomar vuelo. ¿Por qué? Hace unos días, la Autoridad de Supervisión Financiera Federal de Alemania (BaFin) aprobó un bono de bienes raíces basado en Ethereum. El token estará respaldado por propiedades en las principales ciudades alemanas con un volumen emitido de 250 millones de euros. ¿Se aproxima la gran avalancha?
¿Qué es un token de valor? Bueno, un token de valor (o “security token” en inglés) es una unidad digital de valor que en realidad es la representación virtual de un activo en el mundo real. Básicamente, es una especie de contrato digital de propiedad colocado en una blockchain. De hecho, un token de valor es como una acción de la bolsa de valores, pero dentro del universo cripto. En teoría, todo activo se puede tokenizar y colocar en un blockchain. Podemos tokenizar cualquier cosa. Sin embargo, seguramente los inmuebles y las compañías estarán entre los primeros activos tokenizados. Cuando hablamos específicamente de tokens de valor con un bien raíz como activo subyacente, a veces se usa el término RET (Real Estate Token).
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Ciertamente, todo esto suena sumamente interesante. La tokenización de todas las cosas, esto convertiría al mundo de una gran bolsa de valores. De pronto, una persona en el otro lado del mundo podría comprar con su teléfono inteligente 20$ en tokens de un pent-house en Nueva York, en tan solo un par de minutos. ¿Qué tal? Bueno, amigo: ¡Bienvenido al flamante negocio de los bienes raíces a nivel internacional!
La firma alemana Fundament Group anunció que las autoridades alemanas aprobaron la venta de su token al público. La primera empresa en lograr algo como esto en Europa. En esta oportunidad, se trata de un bono. Este token en realidad es un título de deuda emitido por una compañía que invertirá el dinero obtenido en inmuebles alemanes. Bueno, de hecho, son cinco proyectos de construcción, tres en Hamburgo, uno en Fráncfort y uno en Jena. El portafolio, que incluirá más de 63.000 metros cuadrados una vez completado, contará con propiedades residenciales, comerciales y hoteleras. Con la venta de estos tokens, la compañía espera recaudar 250 millones de euros ($280 millones). Una vez comprado, su dueño tendrá derecho a recibir dividendos anuales de 4-7%, hasta julio del año 2033, cuando se reintegrará el monto aportado al inicio. Los inversores podrán recibir sus dividendos en moneda fiduciaria o en ethers. El token cumple con los estándares ERC20 de la red Ethereum. Fundament Group dio un gran paso aquí y abrió una puerta hacia el futuro. Seguramente, detrás de ellos, vendrán muchas empresas más.
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Este 23 de julio, también salió la noticia sobre la primera emisión de tokens de propiedad sobre bienes raíces, utilizando la blockchain de Ethereum, en Luxemburgo. La operación fue realizada por la firma “Property Token”, con sede en dicho país. El token representa una fracción de un lujoso inmueble en la ciudad de Belval, dando al dueño del token derechos sobre los dividendos que genere este. El monto mínimo de entrada ha sido establecido en 1000 euros.
Del mismo modo, recientemente la lujosa propiedad, AnA Villa, ubicada en el distrito Boulogne-Billancourt de la ciudad de París, pasó a la historia como una de las primeras propiedades en Europa en ser vendidas enteramente con una transacción blockchain. El bien ha sido valorado en 6 millones de euros y fue vendido por la firma de bienes raíces Sapeb Immobilier and Valorcim. Ellos han emitido 100 tokens, divisibles en 100 mil unidades. Estaríamos hablando de 6.5 euros por unidad. Este trato fue gestionado por la empresa Equisafe, utilizando la blockchain Ethereum.
El año pasado, una propiedad en la ciudad de Nueva York valorada en 30 millones de dólares fue tokenizada en Ethereum y, en enero de este año, un lujoso complejo en Aspen, Colorado, recaudó 18 millones de dólares a través de una oferta de tokens de valor. Existen proyectos similares en otras partes del mundo y todo parece indicar que esta será una tendencia que crecerá cada vez más. La industria de los bienes raíces todavía es sumamente nueva en el blockchain y las preguntas sin responder son muchas, pero las oportunidades, sin lugar a dudas, son inmensas.
El mercado de los bienes raíces se ha caracterizado por requerir mucho capital inicial, por el enorme papeleo y por ser muy poco líquido. Entonces, se presume que la fragmentación en tokens agilizará el proceso dando acceso y liquidez. Sin embargo, esto, por lo menos todavía, no ha sido así ¿Por qué?
Uno podría llegar a pensar considerando su gran potencial que este tipo de tokens son emitidos y comprados como pan caliente. Sin embargo, este no ha sido el caso. De hecho, el interés de público ha sido muy poco. Sin lugar a dudas que la industria se está moviendo con mucha cautela y los pasos han sido muy lentos. Claramente, aún no estamos ante una “mega tendencia” como tal. Es posible que debido a la naturaleza de este mercado en particular una avalancha es improbable. Quizás la metáfora más apropiada en este caso sea la historia de un constructor construyendo puentes. No estaríamos hablando de una explosión. En su lugar, podemos anticipar la lenta edificación de un proceso mucho más pausado y progresivo. Irónicamente, el problema es la liquidez. El comercio de estos tokens en estos momentos cuenta con un volumen sumamente bajo, debido a una infraestructura débil.
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En los Estados Unidos, solo existen dos exchanges especializados en estos tokens, y el volumen es minúsculo. Según la última vez que revisé, Openfinance ofrece únicamente cuatro activos con transacciones diarias menores al millón de dólares. Tzero ofrece solo un activo. Los tokens en existencia son muy pocos y el mercado para poder intercambiarlos es todavía demasiado pequeño para garantizar la prometida liquidez. Estamos en una fase muy temprano y aún falta mucho camino por recorrer. Estamos avanzando, y estamos mejor que antes, pero eso todavía no es suficiente.
Por otro lado, tenemos algunos problemas técnicos que se deben resolver. ¿Qué pasa si roban mis tokens? ¿Pierdo mi casa? ¿Quién es el dueño legal de la propiedad? ¿La persona con el token? Debemos reconocer que los tokens de valor presentan mayores desafíos prácticos que los otros tokens. Obviamente, la incertidumbre regulatoria aquí es mucho mayor. No es insensato suponer que los reguladores en este caso impondrán naturalmente muchas más restricciones y limitaciones. Las barreras seguramente serán más, porque las autoridades indudablemente exigirán mayores controles en todo el proceso. El público podría estar satisfecho con ser los dueños de una criptomoneda o un token que no tenga el visto bueno de las autoridades, pero en el caso de un token de valor vinculado a una propiedad física no cabe dudas que sí buscarán la aprobación de las autoridades gubernamentales. Es decir, los tokens de valor tienen mucho trabajo por delante antes de llegar a las masas.
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Otro tema en torno de los tokens de valor que vale la pena mencionar es el asunto de las empresas blockchain dedicadas a este ramo. Actualmente, los actores están contados. De hecho, son muy pocos. Además, parece que el espíritu dominante es el de la competencia y no el de la cooperación, porque aparentemente no han logrado crear un bloque unitario. En esta etapa, su prioridad parece centrarse en imponerse como líderes en un sector que promete mucho. Sin embargo, en este punto probablemente es necesario un esfuerzo colectivo para construir sus bases. La competencia exagerada puede llegar a ser contraproducente en esta fase. Seguramente trabajando todos juntos llegarán más lejos que trabajando en aislamiento.
Lo emocionante de todo esto es el colosal tamaño de la bestia que se pretende domar. Cuando todo este asunto de los tokens de valor despegue y tome vuelo, en relativamente poco tiempo estaremos viendo números sorprendentes. El mercado de los bienes es el más grande de los todos los mercados. El inicio no será fácil, pero el potencial es gigante. La tokenización de todas las cosas: El futuro.
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